• Se decidió por el fútbol gracias a los dibujos Capitán Tsubasa 
  • Participó en tres Copas Mundiales, incluida la primera de Japón: Francia 1998
  • Hoy trabaja en la promoción de la cultura tradicional japonesa

“Nunca me he considerado un buen jugador. Siempre me he visto como una persona normal, un jugador normal. Por eso siempre quiero hacer más, entrenar más, ser mejor. Esa es mi filosofía”

Pero Hidetoshi Nakata no es un jugador más. Es uno de los iconos del fútbol japonés. Veterano de tres Copas Mundiales de la FIFA™ (1998, 2002 y 2006), fue un pionero en su país. En esta entrevista en vídeo con FIFA Fútbol Mundial, el ex centrocampista repasa su participación en estas citas y su historia de amor con la pelota.

Porque, hace 30 años, el béisbol era el deporte más potente en Japón. ¿Qué hizo entonces que el joven Nakata se interesase por el balón? “No tenía referencias, no tenía ídolos. Pero había unos dibujos. Capitán Tsubasa. Cuando los vi supe que lo mío era el fútbol”.

Desde los 15 años empezó a destacar por su talento y participó en todas las categorías de edad de las selecciones japonesas, diputando dos Mundiales juveniles y dos Juegos Olímpicos.

Pero en los 90, nadie se fijaba en Japón y el sueño de Nakata de salir al extranjero se antojaba irrealizable. Hasta que jugó Francia 1998, la primera Copa Mundial que contó con los Samuráis Azules.

Entonces, Italia llamó a su puerta. “Para mí, fútbol europeo siempre fue Serie A”, reconoce rendido al fútbol italiano. Jugó en el Perugia, la Roma, Parma, Bolonia y Fiorentina. Abrió la puerta para que más jugadores japoneses tuviesen su oportunidad en el extranjero. Él se retiró en el Bolton en 2006.

Embajador de la cultura nipona
“He visitado más de 100 países y, de repente, me di cuenta de que apenas conozco Japón. Así que cuando dejé el fútbol me dediqué a conocer mi país. Viaje 7 años por mi propio país”, explica con una sonrisa.

Ahora trabaja con granjeros, productores de sake y artesanos para dar a conocer internacionalmente la cultura de Japón. Ha lanzado su propia línea de productos y promociona particularmente la producción artesana y tradicional.

Pero sigue echando de menos el balón... “Cuando dejas el fútbol, joven o mayor, no importa. Siempre duele. No es fácil”.