Llegó a la banca del Venecia en junio de 2016 cuando el equipo acababa de ascender de la Serie C. Un año después, Filippo Inzaghi logró subir al club a la Serie B y conquistar la Copa Italia Lega Pro. La transición de jugador de éxito a entrenador notable se dio de manera muy natural.

“Fue bastante rápido. Tenía casi 40 años cuando dejé el fútbol en activo. Mi hermano había empezado a entrenar a los juveniles y le veía muy feliz. Tras mi último partido con el Milán, sentía que aún quería jugar, pero esperé unos meses. El Milan me ofreció la posibilidad de entrenar a los juveniles y probé. Y cuando empecé, vi que me gustaba. Así que estoy muy contento de haber empezado esta aventura y espero que sea una etapa muy importante”.

¿Qué dicen de él?

"Le ha dado una gran mentalidad al equipo. No solo por su gran experiencia como jugador sino con su actitud ganadora. No solo a los jugadores sino a toda la institución".
Maurizio Domizzi, jugador del Venezia.

"Lo ha ganado todo. Y tras una gran carrera como jugador creo que puede aspirar a una gran carrera también como entrenador. Tiene una mentalidad de siempre querer ganar".
Alexandre Geijo, jugador del Venezia.

Recuerdos mundialistas

“Recuerdo muy bien la Copa Mundial de Italia 1990. Yo estaba en Piacenza y cada vez que Italia ganaba un partido, la gente tomaba la calle con banderas. Todos esperábamos que la Azzurra ganase aquella edición. No fue así, pero por suerte, ganamos la de 2006. ¡Casi hasta mejor!”.
Una Copa muy especial

“Jugué poco aquel partido. Entré cuando quedaban unos 15 minutos. Y me encontré en un mano a mano con (Petr) Cech. Era un tipo alto pero estaba seguro que podría superarlo. Barone siempre bromea diciendo que se pegó la carrera de su vida sin razón, porque pensaba que yo le iba a pasar el balón. Siempre le digo que le salvé de fallarlo porque si se la daba, la habría enviado por encima del larguero”·
Sobre su único gol en Copa Mundial contra República Checa en Alemania 2006.

Pasado y futuro
"Tuve la suerte de ser campeón del mundo con mi selección y ser campeón del mundo con mi club (ndlr: el Milan en 2007). Además de campeón de Europa. Son tres de los mayores logros para un jugador. Es muy bonito, pero también muy emotivo si pienso en todo lo que me ha dado el fútbol… es mágico. Ahora arranca una nueva aventura, que no sé si logrará equiparar a mi pasado, pero espero que sea muy satisfactoria también".