Pekín, la capital de la nación más poblada del mundo, es una de las cuatro entidades metropolitanas de China que se encuentran directamente bajo la jurisdicción del gobierno central. Su censo de más de 11 millones de ciudadanos la convierte en la segunda ciudad con más habitantes del país, su centro cultural y político, y su principal nudo de comunicaciones.
Sus más de 3.000 años de antigüedad hacen de ella la ciudad más famosa de China. Pekín ha servido como capital a más de siete dinastías, desde la dinastía Yan del siglo X a.C. hasta la última, la dinastía manchú Qing. Antes de 1949, año en el que se fundó la República Popular China, se conocía por la forma tradicional de su nombre, Peking. A partir de ese año, la República Popular China utiliza para su transliteración al alfabeto latino exclusivamente la forma Beijing, correspondiente al sistema oficial de transcripción, el hanyu pinyin. En español se utiliza con más frecuencia la grafía Pekín, puesto que se trata de la transliteración que más se adapta fonéticamente a nuestro idioma.
Pekín está situada en el norte de China. Limita por el sur con grandes llanuras y por el norte con las montañas de Jundu, a lo largo de las cuales se construyó el tramo de la Gran Muralla más famoso en el mundo entero, el Badaling.
La ciudad posee el típico clima continental húmedo influenciado por el monzón, de veranos calurosos y húmedos e inviernos extremadamente fríos, secos y ventosos. La temperatura puede alcanzar los 40° centígrados en julio y caer hasta -10° (bajo cero) en invierno.
Pekín ejerce un enorme atractivo para todo tipo de turistas, procedentes del propio país y del extranjero, por su abundante y pintoresco legado histórico. Aparte de la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida, el Palacio Real de las dinastías Ming y Qing, la ciudad ofrece al visitante una larga lista de edificios históricos de belleza incomparable, entre los que destacan el Palacio de Verano, el Templo del Cielo y las tumbas Ming.
Pese a la campaña rápida de modernización a la que se ha visto sometida Pekín, que ha salpicado la ciudad de rascacielos y centros comerciales, todavía es posible viajar al pasado en el Hutong, un laberinto de callejones y callejas que forman el casco antiguo, donde se encuentran las viviendas más típicas de la ciudad, con sus característicos patios interiores. Muchos de los restaurantes tradicionales ofrecen platos típicos, como el pato a la pequinesa o el chafing (guiso a la cazuela).
En una ciudad tan cultural como es Pekín, los deportes mantienen desde antiguo una posición preponderante, y el fútbol se encuentra entre los más populares. El Pekín Guoan, uno de los grandes clubes de China, posee uno de los pocos equipos que ha conseguido mantener intacta su condición de gigante del fútbol desde 1994, año en el que el país inauguró su liga profesional. El club dispone de una cantera famosa por sus jugadores portentosos, como la pareja de zagueros Xu Yunlong y Zhang Shuai, dos importantes puntales defensivos de la selección nacional.
Sin embargo, a pesar de la pasión que sienten los pequineses por el fútbol, el Guoan nunca ha conquistado el campeonato nacional de liga. Alcanzó su mejor clasificación en 1995, año en el que se proclamó subcampeón, por detrás del Shanghai Shenhua.
En Pekín han surgido además muchas mujeres futbolistas, de las cuales Liu Ailing es la más famosa. Li Jie, la capitana de la selección nacional femenina de China, de gran importancia para su club y para el combinado nacional, es otra de las futbolistas afincadas en la ciudad.



