Qinhuangdao recibió su nombre en honor a Qinshihuang, el primer emperador de China que entró por primera vez en la ciudad durante una visita de inspección en el año 215 a.C. Se dice que el emperador deseaba encontrar a los dioses de la longevidad que habitaban aquellos mares y que, con este fin, realizó varias visitas a la costa y fletó a sus ejércitos en imposibles e infructuosas misiones de búsqueda.
Qinhuang es la forma abreviada del nombre Qinshihuang, y "dao" significa 'isla'. La ciudad costera adquirió gran fama por estar situada en el punto donde la Gran Muralla se encuentra por el este con el mar. Sus características geográficas y su legado histórico le confieren una distinción especial entre los muchos y variados destinos turísticos del país.
Qinhuangdao, con sus inmensos bosques y parques naturales protegidos, su precioso litoral y sus balnearios, es un centro turístico de primera clase. El más destacado de sus visitantes fue el antiguo dirigente del país Mao Tse-Tung, quien disfrutó de un buen baño en sus aguas y escribió un famoso poema sobre los paisajes y la historia de la ciudad.
También el Ministro de Deportes de la nación se fijó en la ciudad de Qinhuangdao para construir un importante centro de entrenamiento en el año 1974. La Escuela de Fútbol de China, con sede en dicho centro, se ha convertido en una de las canteras más prolíficas de talentos futbolísticos. Las escuela prepara nutridos grupos de jugadores, de los que se abastecen todas las selecciones nacionales de todas las categorías; hombres de la talla de Gao Lin y Yan Xiangchuang, quienes ya se han destacado en el equipo olímpico chino.
El Estadio Olímpico de Qinhuangdao se terminó de construir en 2004 y se ha preparado a conciencia para albergar el Torneo Olímpico de Fútbol. La ciudad y sus más de tres millones de habitantes esperan impacientes el comienzo del certamen mundial para dar un abrazo de bienvenida al mundo.



