
El Reino Unido se constituyó oficialmente en 1707, y es un estado que consta de cuatro países: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Su capital es Londres, con una población de más de 7 millones de habitantes. Londres ha albergado previamente los Juegos Olímpicos dos veces, en 1908 y 1948. Las demás capitales son Edimburgo (Escocia), Cardiff (Gales) y Belfast (Irlanda del Norte). Entre sus otras grandes ciudades, figuran Birmingham, Glasgow y Liverpool. El Reino Unido es una monarquía constitucional, con la Reina Isabel II como jefa de Estado; y está dirigido por un gobierno que tiene actualmente a David Cameron como Primer Ministro. Escocia, Gales e Irlanda del Norte poseen su propio gobierno descentralizado, encabezados a su vez por un primer ministro: el Parlamento Escocés, la Asamblea de Gales y el Ejecutivo de Irlanda del Norte.
La población actual del Reino Unido se calcula en algo más de 60 millones de habitantes, de los que alrededor de 50 millones residen en Inglaterra, 5 millones en Escocia, 3 millones en Gales y 2 millones en Irlanda del Norte. La libra esterlina es la moneda de curso legal en todo el estado.
El Reino Unido posee un patrimonio cultural de gran riqueza, diversificado en la literatura, el arte, la música y el deporte. En la actualidad, se trata de la nación del mundo donde se publican más libros, y entre sus plumas más ilustres de antaño figuran William Shakespeare, Charles Dickens y Arthur Conan Doyle. El Reino Unido también ha sido la cuna de algunos de los grupos musicales más populares de siempre: los Beatles, Queen y los Rolling Stones, por ejemplo. Otros grupos modernos como Coldplay y Oasis también han venido gozando de un gran éxito por todo el mundo.
Aunque el fútbol es el deporte que más se practica en el Reino Unido, en los cuatro países se compite en muchas otras disciplinas distintas, como el rugby 15, el rugby 13, el críquet, el tenis, el golf y las carreras de caballos. Todos estos deportes son sumamente populares en la nación británica, donde además se celebran grandes acontecimientos deportivos de alcance mundial como Wimbledon (el Grand Slam tenístico sobre hierba), el Grand National de hípica o el Abierto Británico de golf.
El Reino Unido posee muchos monumentos emblemáticos que atraen a una gran cantidad de turistas, como, por ejemplo, el Palacio de Buckingham, el Museo Británico, la Abadía de Westminster y el Castillo de Edimburgo.
El fútbol en el Reino Unido
El fútbol es el deporte rey en el Reino Unido, y ocupa una parte importante dentro de su identidad nacional. La Premier League inglesa está reconocida mayoritariamente como una de las mejores ligas del mundo, mientras que Escocia, Gales e Irlanda del Norte también disponen de su propia liga profesional. Inglaterra tiene cuatro divisiones de fútbol profesional y posee la competición copera más antigua de este deporte: la Copa de Inglaterra (o FA Cup). En Escocia, la eterna rivalidad entre el Celtic y el Glasgow Rangers (The Old Firm) sigue desatando pasiones todos los años.
En el plano internacional, sólo Inglaterra estuvo presente en la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, pero las otras tres selecciones del fútbol británico han dado algún que otro paso al frente en las fases de clasificación de los últimos años. Así, Escocia doblegó a Francia, mientras que Irlanda del Norte se impuso a la actual campeona mundial y europea, España. El momento más grandioso que ha vivido cualquiera de los cuatro combinados fue la conquista de la Copa Mundial de la FIFA 1966 por parte de Inglaterra, en su propia casa. Treinta años después, en 1996, Inglaterra organizó también la Eurocopa. El Reino Unido posee varios estadios de categoría mundial, como es el caso de Wembley en Londres, el Estadio del Milenio en Cardiff, y Hampden Park en Glasgow. Todos ellos serán utilizados en los Juegos Olímpicos.
Las cuatro asociaciones nacionales de fútbol del Reino Unido integran además el International Football Association Board (IFAB) junto con la FIFA. El IFAB se reúne dos veces al año para tratar temas de actualidad en el fútbol y plantearse posibles cambios en sus reglas.
