El Estadio Nacional de Pekín se convirtió en una de las principales atracciones de la capital de China incluso antes de su finalización en marzo de 2008, y cautivó al mundo durante su construcción, que duró más de cuatro años. Se espera que el recinto siga siendo uno de los centros deportivos más prominentes del país en los años venideros.

Este espléndido estadio, conocido popularmente como "nido de pájaro" por la maraña de piezas de metal retorcidas que conforman su estructura arquitectónica, se convertirá en el escenario principal de las pruebas olímpicas de atletismo, las ceremonias de inauguración y clausura, y algunos partidos del Torneo Olímpico de Fútbol.

Con su impresionante aforo de 91.000 localidades, el estadio se diseñó de manera que incorporara varios elementos del arte y la cultura china. Situado en el Parque Olímpico, al norte de la ciudad, se encuentra a tan sólo 1,5 km de la Villa Olímpica y a 25 km del aeropuerto de Pekín.