Agüero y Zabaleta, el oro en la memoria
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Sergio Agüero ha deslumbrado en todos los grandes escenarios del deporte rey. Con su país ha participado en la Copa Mundial de la FIFA y en la Copa América. En el fútbol de clubes ha dejado patente su buen hacer en los campeonatos español y británico, tras su rutilante estreno a los 15 años de edad como el debutante más joven de la historia de la liga argentina. Para el yerno de Diego Armando Maradona, lo extraordinario casi resulta ordinario; sin embargo, al referirse al Torneo Olímpico de Fútbol, no dudó en calificarlo de "único".

Recuerdos dorados
La inminente proximidad del sorteo de los Juegos Olímpicos de Londres propició que Agüero echara la vista atrás a la cita de hace cuatro años en Pekín, donde desempeñó un papel decisivo en el triunfo de Argentina. El delantero marcó por partida doble en semifinales, ante Brasil, antes de la victoria contra Nigeria que les valió el oro. "Yo nunca había estado en unas Olimpiadas, pero mis compañeros que sí habían estado decían que era algo increíble", explicó Agüero. "Cuando me llegó el turno, fue algo único, que sólo se vive una vez. Me encantó, especialmente porque pudimos conquistar la medalla de oro".

Agüero rememoró su experiencia olímpica junto a su compatriota y compañero en el Manchester City Pablo Zabaleta, que también estuvo presente en Pekín 2008. Al término de una sesión de firma de autógrafos celebrada en la tienda oficial del club, en el estadio Etihad, ambos charlaron con FIFA.com de sus recuerdos de aquella competición y de los Juegos Olímpicos de este año, organizados por el país en el que ahora mismo están afincados.

El estadio de Old Trafford, feudo del Manchester United, eterno rival del City, será una de las sedes del Torneo Olímpico de Fútbol. Antagonismos aparte, el hecho de que Manchester vaya a ser uno de los escenarios de la cita "traerá muchos recuerdos" a Agüero, quien se mostró convencido de que las 16 selecciones masculinas y las 12 femeninas encontrarán en Gran Bretaña todos los ingredientes necesarios para volver a casa con un excelente sabor de boca. "A la gente que venga de fuera por primera vez, seguro que le encantan los estadios y los centros de entrenamiento. No se arrepentirán de haber venido".

Zabaleta hizo algún que otro chiste acerca de la lluvia que tradicionalmente acompaña al verano en esta parte del mundo, pero también se hizo eco de las palabras de su compañero. "Gran Bretaña está muy bien preparada para albergar las Olimpiadas", afirmó. "Se celebrarán en una de las ciudades más bonitas del mundo. Para el país supone un gran reto, y como ha dicho Sergio, los atletas en particular disfrutarán de una vivencia inolvidable".

Una experiencia de vida
Para Zabaleta, la cita olímpica es algo totalmente distinto a lo que un futbolista profesional está acostumbrado, y por eso resulta tan especial. "Cuando disputamos un torneo, amistosos, etc., siempre lo abordamos de manera muy profesional, con las herramientas necesarias para trabajar, buenos hoteles, buena comida, todo es excelente. La diferencia con los Juegos Olímpicos es el espíritu aficionado que se respira. Estás en la mismo situación que el resto de los deportistas y atletas de otras disciplinas, todos tenemos las mismas habitaciones, con seis u ocho personas compartiendo un piso con un solo baño. Tienes que desplazarte en autobús para ir a comer; entrenas en sitios complicados. Ésa es la diferencia".

En Pekín, los futbolistas argentinos pudieron codearse con grandes nombres del deporte, como comentó el propio Zabaleta. "Tuvimos la gran suerte de conocer a [Rafa] Nadal, a Kobe Bryant y a los atletas argentinos que se alojaban en el mismo sitio que nosotros". También fueron a ver en acción a las Leonas, la selección argentina de hockey, según explicó Agüero. Aunque en Londres seguirá al "equipo de baloncesto", dado que la Albiceleste no logró clasificarse.

Brasil y Uruguay representarán a Sudamérica en esta ocasión. Precisamente el ex artillero brasileño Ronaldo, que el martes estará en Wembley para participar en el sorteo, nos habló de la relevancia del Torneo Olímpico de Fútbol. El astro formó parte del conjunto brasileño que se colgó el bronce en Atlanta 1996, una experiencia que considera "uno de mis principales éxitos en el fútbol". En sus propias palabras: "Está claro que la selección brasileña siempre aspira a lo más alto, pero el deporte nos enseña a valorar todos los éxitos, y más aún cuando se trata de los Juegos Olímpicos. También me agrada recordar que fue en Atlanta donde comenzó mi asociación con Bebeto en la línea de ataque de la selección".

El sentimiento por la camiseta
No hay duda de que hasta a los profesionales más curtidos les cala hondo el espíritu olímpico. Zabaleta nos contó el significado que tiene para un argentino afincado en el extranjero vestir la camiseta albiceleste. "Nos fuimos [de Argentina] hace algún tiempo, y regresar y estar con gente de tu país y con la familia que permanece allí es especial, representar a tu país supone un extra". Él y Agüero fueron parte integrante del conjunto que alcanzó los cuartos de final de la Copa América del año pasado, de la que fueron anfitriones. "Jugar en tu país natal y con tu gente es fantástico" nos aseguró Zabaleta. Pero la relación de estas dos figuras en el ámbito internacional se remonta a mucho antes.

Cuando tenía 20 años, Zabaleta capitaneó a los suyos en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2005, que Argentina conquistó con Agüero y Lionel Messi en sus filas. "Aprendió mucho de mí", bromeó Zabaleta. En aquella época, Agüero ya estaba en el primer equipo de Independiente, a pesar de que sólo tenía 17 años. Poco después, en 2007, tomó el relevo de su amigo como capitán y revalidó la corona mundial para Argentina, adjudicándose de paso el Balón de Oro y la Bota de Oro.

Agüero cree que el éxito de la Albiceleste en las categorías juveniles tiene una causa evidente. "En Argentina, al contrario que en Europa, el entrenador te da tu oportunidad a una edad muy temprana. Eso te aporta experiencia, y cuando vas a la sub-20 te enfrentas a jugadores europeos que no están en la máxima categoría de la liga, de modo que partes con ventaja".

Claro que, en 2005, Argentina también contaba con Leo Messi. "Desde que era pequeño se veía que era diferente; tenía un toque especial", aseveró Agüero acerca de la estrella del Barcelona. "En aquel certamen ya era evidente que iba a llegar muy lejos". De hecho, también llegó hasta Pekín, donde contribuyó al éxito de la última edición de los Juegos Olímpicos. Eso sí, con la inestimable ayuda de sus dos compañeros, que la semana pasada se emplearon a fondo para alegrar la lluviosa tarde a una larguísima fila de aficionados.