Bielorrusia apuesta por el dinamismo colectivo
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Hasta la fecha, Bielorrusia se ha colgado diez medallas en los Juegos Olímpicos. Una cifra considerable si tenemos en cuenta que este país sin costa de Europa del Este apenas tiene 10 millones de habitantes. En caso de que se cumplan los sueños de sus futbolistas, en Londres conseguirán la próxima. Pero tanto ellos como su seleccionador, Georgi Kondratiev, saben perfectamente que en una cita tan importante no basta solo con soñar.

"Nuestras ambiciones y nuestra misión son las siguientes: en primer lugar, superar la fase de grupos, y después, intentar ir superando los partidos eliminatorios uno tras otro", explica Kondratiev en su entrevista exclusiva con FIFA.com. Todo lo que no sea ir partido a partido sería un error, puesto que la simple participación en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino de Londres 2012 es ya el mayor éxito de la historia de la joven Asociación Bielorrusa de Fútbol.

La unión hace la fuerza
En el pasado Campeonato Europeo Sub-21 de la UEFA Dinamarca 2011, que sirvió de clasificatorio para el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, Bielorrusia dio la campanada al meterse en semifinales. Allí sucumbió por 1-3 en la prórroga ante España, posterior campeón del certamen. Sin embargo, y contra todo pronóstico, Bielorrusia venció por 1-0 a la República Checa en el partido decisivo por el cuarto y último billete europeo para los Juegos Olímpicos, después de los certificados por España, la finalista Suiza, y Gran Bretaña, país anfitrión.

Era la primera vez que Bielorrusia lograba clasificarse para la fase final de un gran torneo internacional de fútbol. El orgullo de sus compatriotas por los héroes que componen la selección se desbordó más allá de su capital, Minsk. "Participar en un torneo como los Juegos Olímpicos otorga mucho prestigio al fútbol bielorruso y a todo el país en general", asegura Kondratiev.

Por esta razón, confía en que el mero hecho de estar en Londres sea una inyección de fuerzas y de moral en el seno de su combinado. "A diferencia de las grandes potencias, nosotros no disponemos de jugadores determinantes, pero confiamos en nuestra unión como equipo y en nuestro espíritu colectivo, tanto dentro de la cancha como en el vestuario, en el hotel de concentración o en cualquier otra situación".

Una misión complicada, pero no imposible
Kondratiev, de 52 años, no solo dirige el entramado olímpico de Bielorrusia, sino que también maneja las riendas del absoluto, y conoce de primera mano lo que significa jugar en la élite del fútbol internacional. No en vano, el ex delantero disputó 14 encuentros con la Unión Soviética, en los que marcó cuatro goles. Ahora se encarga de transmitir sus experiencias a sus pupilos.

"Nos ha tocado un grupo muy difícil", analiza Kondratiev. Encuadrada en el Grupo C, Bielorrusia se enfrentará a Nueva Zelanda el 26 de julio en Coventry, y tres días más tarde se medirá a Brasil en Manchester. En Glasgow, ya en la última jornada de la fase de grupos, espera Egipto, cuadro ante el cual los bielorrusos buscarán la clasificación para la siguiente ronda. "Evidentemente, creo que Brasil es el favorito del grupo. Pero, por lo demás, creo que Nueva Zelanda, Egipto y nosotros partimos en igualdad de condiciones".

Bielorrusia, debutante en el torneo, quiere aprovechar esta fase final para continuar con la progresión futbolística de sus combinados nacionales. En el clasificatorio para la Eurocopa de la UEFA 2012, la selección absoluta firmó un buen balance de tres victorias, cuatro empates y tres derrotas. "Lamentablemente, no tenemos la infraestructura ni los medios económicos de las grandes potencias mundiales. Estamos en tercera o cuarta división", reconoce Kondratiev.

Pero con una buena dosis de pasión e inspiración por parte de su seleccionador, que ya brilló en la palestra internacional como jugador, Bielorrusia será un rival muy duro de roer en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino de Londres 2012.