Tranquilidad, con o sin goles
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Ser delantero centro de la selección brasileña no es tarea fácil. Luís Fabiano, por ejemplo, pasó años jugando bien, distinguiéndose en las competiciones más importantes que disputaba el equipo dirigido por Dunga, y aun así nunca dejó de encontrarse con cierta resistencia, hasta la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010™. Y todo porque el peso histórico reciente de quienes han actuado en esa posición con Brasil genera una presión tremenda: Careca, Romario, Ronaldo... Las referencias no podrían ser más exigentes.

El joven Leandro Damião, de 23 años, no ha tardado mucho en sentirla. En los últimos cinco amistosos de la Seleção previos al Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Londres 2012, el equipo anotó 12 goles, y ninguno de ellos correspondió al dorsal número 9. Fue suficiente para que empezasen a oírse voces que cuestionaban su titularidad. A lo que Damião respondió mediante una exhibición de garra en su estreno en Cardiff, ante Egipto: presionó en todo momento a los centrales y centrocampistas rivales y contribuyó a defender en acciones a balón parado. Y, además de todo eso —que sin duda los suyos agradecieron—, marcó un gol.

“Marcar con la selección es fantástico, claro. Pero eso no era algo que me estuviese preocupando. Lo que me importa es saber que Mano está contento con mi trabajo”, explicó el punta en una entrevista con FIFA.com tras la victoria por 3-2 sobre los egipcios. “Y yo mismo sé que esa es mi característica, siempre lo ha sido: ayudo a defender y corro todo el tiempo, marque o no”.

Y yo mismo sé que esa es mi característica, siempre lo ha sido: ayudo a defender y corro todo el tiempo, marque o no.
Leandro Damião

Un ladero conocido
Pero, frente al conjunto árabe, Damião también ayudó a Brasil de la forma en que está acostumbrado a hacerlo en el Inter de Porto Alegre: marcando. Y, para eso, contó con otro elemento recurrente en su club: una asistencia de Oscar. Algo de lo que deberá prescindir a partir de ahora, después de que la entidad haya confirmado el traspaso del centrocampista al Chelsea.

“Tengo que aprovechar sus pases ahora, aquí con la selección, porque después los echaré en falta”, bromeó el atacante, refiriéndose al segundo gol brasileño, que materializó a puerta vacía tras una jugada en la que Oscar llegó a superar al guardameta Ahmed Elshenawi. “Sinceramente, va a ser difícil encontrar un mediapunta de tanta calidad. Pero sé que ha tomado la decisión correcta, al irse a un club donde tendrá la oportunidad de llegar muy lejos”.

A ese respecto, todavía junto a su compañero que tantos pases valiosos le proporciona y, durante algunos días, libre de la presión inherente al número 9 de la Seleção, a Damião tan solo le queda disfrutar y mantener la tranquilidad, vengan o no los goles. “Lo que me importa es ayudar al equipo, el cómo no me importa. Si lo hago, a partir de ahí, los goles llegan de forma natural”.