Kiyotake: "Tenemos mucha confianza"
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“Es muy emocionante para todos nosotros porque sabemos que estamos haciendo historia”. El centrocampista Hiroshi Kiyotake sonríe feliz. Japón estará en las semifinales del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino Londres 2012, un hito que no alcanzaba desde la edición de Ciudad de México 1968. Hungría, que a la postre se haría con el oro de aquella edición, truncó el sueño de una generación nipona que entonces se consolaría con una medalla de bronce.

Los chicos de Takashi Sekizuka quieren mejorar ese registro, tal y como repiten a los periodistas, cada día más numerosos que se acercan a sus entrenamientos para conocer de cerca de esta pequeña revolución asiática. La expectación crece entorno a un grupo dio la primera señal de aviso derrotando a una de las favoritas al título, España.

Su rival en seminales será México, la misma selección ante la que ganó el bronce en 1968, pero el jugador el FC Nuremberg alemán no se fija en quien es el oponente: “Tenemos un equipo muy fuerte y tenemos muchísima confianza en nuestras posibilidades”, asegura a FIFA.com. “Pero todavía nos queda margen para mejorar, como la concentración después de marcar un gol para no pasar apuros en defensa”.

La confianza se reforzó significativamente en el partido de cuartos de final ante Egipto en el que los japoneses anotaron más goles que todos los que hicieron en la fase de grupos (3-0). “Fue un gran partido, muy emocionante. Logramos el 1-0 en la primera parte pero queríamos conseguir más tranquilidad en la segunda. Esa fue la consigna tras el descanso. Así que terminamos muy felices por ser capaces de llevar a cabo nuestros propósitos”, explicaba Kiyotake, autor de las asistencia en los dos primeros goles de su equipo ante los egipcios, con lo que aumentó a tres sus pases decisivos en todo el torneo.

“Confieso que tuve problemas para dormir la noche anterior al partido, pero tenía la sensación de que podría contribuir a la victoria. Me imaginé que podía ayudar a anotar algún gol así que estoy muy satisfecho por haberlo hecho realidad”, explica sonriente el lateral que se desempeña con velocidad por la banda derecha.

“Además poder haber ganado en un escenario tan magnífico y emblemático como Old Trafford con 70.000 personas es un auténtico regalo”, reconocía.

Objetivo, la conquista de Londres
Y tras la emoción de pisar el estadio del Manchester United, llegó la ocasión de viajar a Londres donde pueden por fin vivir el ambiente de la Villa Olímpica y jugarán en el mítico Wembley. “Estamos disputando unos Juegos Olímpicos, pero por fin respiramos el auténtico ambiente de Londres 2012. Es muy emocionante. Nuestro objetivo era llegar a esta ciudad pero todavía nos queda dar un par de pasos más para cumplir la misión de colgarnos el oro”, advierte el jugador de 22 años que le dedica cada uno de sus éxitos a su mujer y sus hijos.

La exigencia es máxima en la concentración de los Samuráis olímpicos y su entrenador no quiere ni que se mencionen las especulaciones sobre una posible final. “Todavía nos queda un largo camino por delante. Así que todavía no me puedo sentir orgulloso de mis jugadores. Hay que preparar esa semifinal”, zanja.