El Brasil de los dos laterales izquierdos
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Si nos atenemos a los hechos objetivos, podría sonar extraño: en su choque de semifinales del Torneo Olímpico de Fútbol ante la República de Corea, la selección brasileña —en teoría favorita y el más ofensivo de los dos equipos— retiró del once inicial a uno de sus atacantes, Hulk, para colocar a un lateral izquierdo, Alex Sandro. Supuestamente, se trataba de una modificación defensiva, pero que ya había funcionado para aportar equilibrio al cuadro sudamericano en su último compromiso de la liguilla, contra Nueva Zelanda. Y los brasileños consiguieron así otro triunfo por 3-0, que los sitúa de nuevo en una final olímpica después de 24 años.

La peculiaridad aquí es que Alex Sandro no actúa de lateral izquierdo, sino como mediocampista por esa banda. Como consecuencia, quien sí desempeña funciones de lateral, Marcelo, tiene siempre a alguien con quien entenderse en su flanco, y cuando decide subir al ataque —algo que se le da muy bien— sabe que Alex Sandro está preparado para ocupar su lugar. 

“Tenemos una compenetración estupenda, ¿no?”, dijo Alex Sandro en declaraciones a FIFA.com tras la victoria cosechada en Old Trafford. “Creo que, al ser yo originalmente lateral y jugar a veces Marcelo como centrocampista, cuando uno va, el otro se queda de manera natural. Mano nos lo ha indicado claramente”.

Alex Sandro, por supuesto, está encantado por su presencia en el equipo, y Marcelo también se muestra adaptado a la función alterna que ha pasado a asumir. “Me siento muy cómodo jugando con Alex Sandro”, contó a FIFA.com. “A veces tenemos que luchar por la titularidad en el lateral, pero cuando estamos los dos en la cancha me siento muy libre, eso me permite hacer más cosas”.

El cambio parece afectar asimismo a otros aspectos del equipo: Neymar no está tan fijado en la izquierda y se mueve más. Sin un jugador abierto por cada extremo, los volantes tienen la posibilidad de subir más, como hizo Rômulo en la derecha, al marcar el primer gol. Y todo eso solo funciona, claro está, porque hay calidad, pero también aplicación táctica.

“Este trabajo nuestro por la izquierda únicamente funciona porque Neymar también ayuda mucho defendiendo por ese lado”, explica Alex Sandro, mientras que Marcelo destaca lo contrario: la atención que prestan los adversarios al jugador del Santos abre huecos para la pareja de laterales. “Cuando los defensores iban detrás de Neymar, a nosotros nos sobraba espacio para entrar por el medio”, reveló el futbolista del Real Madrid.

Lo cierto es que, en dos encuentros con este esquema, el equipo de Mano Menezes no solo ha marcado sus tres goles habituales —como en todos los partidos de estos Juegos Olímpicos hasta la fecha—, sino que también ha mantenido su puerta a cero. No está mal para ser la primera vez que se ensaya esta táctica. “Eso pasa porque durante el partido Marcelo y yo hablamos continuamente”, aseguró Alex Sandro. “Si queremos que funcione, tiene que ser así. Para defender y para atacar”.