La selección holandesa encabezará la representación olímpica europea, después de convertirse en la primera que gana ante su público el Campeonato Sub-21 de la UEFA, al revalidar el título conquistado por primera vez en Portugal el pasado verano.

Serbia, a pesar de doblegar con autoridad a conjuntos de la talla de Italia, Bélgica y la República Checa camino de la final, no fue rival para la dominante Jong Oranje de Foppe de Haan, que puso la guinda a una campaña memorable con un triunfo por 4-1 en un terreno de juego empapado por la lluvia en Groningen. Los goles locales fueron obra de Otman Bakkal, Ryan Babel, Luigi Bruins y del máximo anotador del torneo, Maceo Rigters. Para De Haan, este éxito supera a la victoria sobre Ucrania, por idéntico resultado, en la final de la anterior edición del certamen.

"Ganar este trofeo dos veces, de forma consecutiva, es extraordinario", afirmó el veterano entrenador. "Estoy orgulloso de los chicos, hicieron un buen trabajo, se esforzaron y fueron un equipo. Traíamos una plantilla nueva, joven, y eso hizo que fuese difícil, pero estoy muy contento. Nuestro logro es mayor que el año pasado, porque creo que entonces teníamos más calidad".

El seleccionador, de 63 años, ha recibido numerosas alabanzas en su país por haber podido arreglárselas sin el talento del delantero Klaas-Jan Huntelaar y sin el capitán Stijn Schaars. Este último elogió al ex técnico del Heerenveen, que ha forjado un bloque sólido con unos futbolistas como los holandeses, con fama de individualistas. "Sabe lo que debe hacer un equipo para llegar lejos en una competición", señaló Schaars. "No se trata sólo de las aptitudes de los jugadores, sino también de confeccionar un equipo, y a él se le da bien eso. Es un entrenador fantástico".

Coronando un día de festejos para los neerlandeses, De Haan dejó claro que está firmemente decidido a conducir a sus muchachos a la conquista de una tercera corona consecutiva dentro de dos años, en Suecia. Cree que la Jong Oranje volverá a ser el adversario a batir. "Ganar este torneo dos veces seguidas no es una coincidencia, responde a una buena planificación", dijo De Haan. "La selección absoluta también es muy joven, por lo que el futuro es bastante prometedor".

"Un gran paso para Serbia"
Lo mismo puede decirse ciertamente de Serbia, cuyo combinado sub-19 intentará el mes que viene, en Austria, llegar un peldaño más arriba que los sub-21, cuando participe en otro campeonato europeo de ocho selecciones.

El seleccionador, Miroslav Djukic, admitió con franqueza que sus pupilos acabaron encontrando la horma de su zapato en la final, aunque también tuvo razón al indicar que podían despedirse con la cabeza alta, con una justificada confianza respecto a sus opciones de causar sensación en Pekín 2008. "Han protagonizado una trayectoria magnífica", recalcó, lamentando al mismo tiempo el inicio titubeante del partido y la expulsión, en el minuto 62, del lateral izquierdo Aleksandar Kolarov, que planteó unas dificultades imposibles de superar para los suyos.

El centrocampista Bosko Jankovic -una de las gratas sorpresas de los balcánicos- cree sin embargo que esta generación ha vuelto a refrendar su potencial en el más alto nivel, fuera de toda duda. "Holanda jugó muy bien, de maravilla", reconoció Jankovic. "Pero todos los serbios pusieron un gran empeño. Serbia ha dado un gran paso en los tres últimos años. El año pasado llegamos a semifinales, en 2004 nos clasificamos para la final y ahora hemos vuelto a jugar por el título".

Igualmente reforzada ha salido Bélgica, víctima de Serbia en semifinales. Los hombres de Jean-François De Sart permanecieron invictos en la liguilla ante Israel, Holanda y el temible Portugal, que tenía entre sus filas a Nani y a Manuel Fernandes, y obtuvieron la clasificación para el Torneo Olímpico de Fútbol masculino del año que viene.

Inglaterra vuelve a tropezar con los penales
El cuarto y último equipo en conseguir esa recompensa fue Italia, si bien prácticamente se le otorgó de oficio, puesto que fue superada por Serbia e Inglaterra en un grupo muy reñido, en el que también figuraba un potente conjunto checo. Aunque Pierluigi Casiraghi y los Azzurrini llegaron a Holanda como grandes favoritos para incrementar su récord de cinco títulos continentales en esta categoría, únicamente estarán en los Juegos Olímpicos gracias a que Inglaterra no puede disputar ese torneo.

Aun así, tienen el mérito de haber sobrevivido a la expulsión de Giuseppe Rossi, delantero del Manchester United, en la eliminatoria por el quinto puesto ante Portugal, en la que se impusieron por 4-3 en la tanda de penales, en un choque que para el portero Emiliano Viviano "podía y debía haber sido la final". A pesar de la percepción general de que los italianos han rendido por debajo de sus posibilidades, Rossi se quedó con el aspecto positivo. "Las Olimpiadas son un gran torneo", reflexionó. "Para nosotros supone una oportunidad única en la vida".

Para Inglaterra, el hecho de que se les negase esa misma oportunidad no hizo sino echar sal en la herida causada por la derrota a manos de Holanda en los penales de la semifinal, dolorosamente predecible. Aunque su seleccionador, Stuart Pearce -uno de los ingleses que fallaron desde los once metros en esa misma eliminatoria de la Copa Mundial de la FIFA 1990, ante Alemania Occidental-, había obligado a sus hombres a ensayar lanzamientos todos los días, la preparación no sirvió de nada, ya que los anfitriones salieron victoriosos de una tanda de penales épica, en la que los nervios estuvieron a flor de piel (13-12).

En el haber de Pearce está que, incluso después de ese desengaño, fue capaz de analizar con filosofía un encuentro en el que Inglaterra iba ganando hasta el último minuto del tiempo reglamentado. "Probablemente sea el momento de mayor orgullo de mi carrera", declaró a la conclusión. "En las tandas de penales en las que yo participé sólo había cinco o seis lanzamientos, así que por lo menos estamos yendo en la dirección correcta. Tenemos un núcleo de nueve o diez jugadores que pueden representar a la sub-21 en el próximo torneo, dentro de dos años. Es un buen presagio".