Después de 56 años de ausencia, Holanda regresa al Torneo Olímpico de Fútbol con una excelente generación de jugadores que acumula una notable experiencia a pesar de su juventud. El extremo del Liverpool Ryan Babel, el centrocampista Royston Drenthe, que acaba de ganar la liga con el Real Madrid, y el medio Hedwiges Maduro son buenos ejemplos del talento que maneja Foppe de Haan en ese vestuario.

Maduro hace honor a su apellido y muestra sobre el campo una precoz serenidad conquistada a una vertiginosa velocidad con tan solo 23 años. La temporada ha sido complicada, y a la vez extraña, para su club, el Valencia español, que comenzó el curso jugando la Liga de Campeones de la UEFA y terminó luchando para evitar el descenso, una ansiedad que le privó de una merecida celebración por su triunfo en la Copa del Rey. A pesar de los altibajos, el holandés se queda sólo con lo positivo, tal y como revela en esta entrevista exclusiva con FIFA.com.

"Ha sido un año difícil para el equipo y aunque la liga no fue buena debemos estar contentos por haber ganado la Copa del Rey que nos permitirá volver a Europa la temporada que viene. Personalmente, me quedo con todos los partidos que he jugado. Esa experiencia de competir con jugadores tan buenos en esta liga, me ayuda a ser mejor futbolista", asegura el centrocampista que llegó en enero al Valencia, y desde entonces disputó cuatro partidos de Copa y 11 de liga con la camiseta ché.

Después de una temporada tan accidentada, el joven nacido en Almere se tomará unas vacaciones con el objetivo de reponer fuerzas y llega a tope a Pekín 2008. "Estoy muy emocionado con esta oportunidad porque los Juegos Olímpicos son un torneo impresionante. Es una oportunidad única en la vida, de hecho, muchos grandes jugadores nunca han podido ir. Es un torneo muy especial y estoy muy contento".

No será el primer gran torneo internacional para él. Y es que este jovencito acumula ya una notable experiencia al más alto nivel. 2005 fue el año de su lanzamiento. Con 20 años recién cumplidos Maduro debutó con el primer equipo del Ajax de Amsterdam en la Liga (con este club ganó dos Supercopas y una Copa de Holanda). Semanas después, el seleccionador holandés Marco Van Basten le dio la alternativa con la selección absoluta. Acabada la temporada liguera defendió con excelencia a su país en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA que allí se celebraba (cayeron en cuartos de final ante Nigeria que fue finalista).

Su crecimiento fue tan asombroso que Marco Van Basten lo incluyó como habitual en las convocatorias para los partidos de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA 2006 y obviamente fue uno de los jugadores que representaron a la Naranja Mecánica en Alemania, aunque sólo disputó unos minutos en el partido de grupos ante Argentina.

El reto olímpico
Holanda consiguió su billete olímpico como campeón de la Eurocopa Sub-21 disputada ante su afición en 2007. Con ese triunfo, los jóvenes holandeses revalidaban el título conseguido un año antes por el grupo en el que el jugador del Ajax Klaas Jan Huntelaar brillaba con luz propia. Pero los herederos no tienen nada que enviar a sus antecesores en cuestión de calidad.

"Tenemos un equipo muy bueno pero no podemos confiarnos porque muchos de nuestros rivales también son muy fuertes. Ahí están Argentina y Brasil, por ejemplo. Quizá a nivel europeo seamos muy buenos pero veremos qué pasa en comparación con el resto del mundo", analiza con prudencia.

Precisamente al resto del mundo tendrán que enfrentarse ya en la fase preliminar. El sorteo les encuadró en el Grupo B junto a Estados Unidos, Japón y Nigeria. "Creo que es un grupo difícil con rivales muy potentes. Tendremos que llegar a la competición en nuestro mejor estado de forma. Cada partido será complicado porque seguramente seamos el rival a batir. Es posible que nos planteen encuentros muy defensivos así que debemos estar concentrados al 100% para conseguir sacar nuestro mejor juego", aventura.

A recuperar la gloria
Las vitrinas holandesas lucen tres medallas olímpicas de bronce pero las fotos de sus ganadores son en blanco y negro. Tenemos que remontarnos al primer cuarto del siglo XX para recordar esos triunfos, y los jóvenes valores que dirige de Haan sueñan con reverdecer aquellos laureles y poner color a las imágenes.

Tenemos un equipo con calidad, nos llevamos muy bien, y el espíritu es muy positivo. Pero creo que todo depende de cómo empecemos en el grupo y de si tenemos ese punto de suerte que es siempre necesario en el fútbol.
Hedwiges Maduro sobre la selección olímpica holandesa.

Aun con esas ansias, Maduro se mantiene prudente: "Antes de pisar la competición es difícil decir hasta dónde podemos llegar. Si todo sale bien, podemos llegar muy lejos".

"Tenemos grandes nombres pero la verdadera fuerza del grupo es que los futbolistas son buenos amigos. Nos conocemos desde hace mucho tiempo y tenemos una relación muy buena. Estamos dispuestos a esforzarnos los unos por los otros y fuera del césped, las relaciones del grupo son geniales", asegura el jugador holandés.

Además, sabe que el grupo quedará reforzado por el talento goleador de Roy Makaay, uno de los jugadores mayores de 23 años que de Haan ha anunciado que incluirá en la lista. "Es un delantero con mucha experiencia que anota muchos goles. Será muy bueno tenerlo entre nosotros. Así seremos aún más fuertes y peligrosos".

Después de 56 años de ausencia, esta joven generación de talento asume un gran compromiso con su nación, cuna de futbolistas de leyenda, que anhelan volver a enloquecer con su fútbol. "Es un gran honor representar a tu país en unos Juegos Olímpicos. Debemos disfrutar al máximo de esta experiencia", concluye Maduro.