Con apenas 24 años, el argentino Javier Mascherano ostenta una carrera envidiable para el más veterano de los futbolistas. A saber: ya ha disputado distintos mundiales juveniles, dos ediciones de la Copa América, la Copa Mundial de la FIFA en 2006 e instancias decisivas en Copas Libertadores y la Liga de Campeones de la UEFA con las camisetas de River Plate y el Liverpool inglés.
Pero hay más. Quien fuera considerado por Sergio Batista como "el mejor volante central del mundo" es el único futbolista del actual Torneo Olímpico de Fútbol masculino que ya ha sabido colgarse la medalla dorada en alguna oportunidad. A cuatro años de su gesta en Atenas, y a horas del debut frente a Costa de Marfil, el argentino dialogó con FIFA.com sobre las particularidad de una cita olímpica, las posibilidades de su equipo y un sueño que está al alcance de su mano: transformarse en el primer atleta de su país en obtener dos medallas de oro.
Javier, Sergio Batista lo calificó recientemente como el mejor del mundo en su posición. ¿Qué le genera esa reflexión por parte de su entrenador?
¡Uf! Siempre es gratificante que se hable bien de uno, aunque intento tomar los elogios con calma. Con los años y la experiencia en Europa, uno se da cuenta de lo que hace bien y lo que debe mejorar. Es cierto que aspiro a estar entre los mejores, y mi club requiere eso también, pero hay muchos buenos futbolistas en mi puesto.
Háblenos de los Juegos Olímpicos, un torneo que ya vivió en 2004. ¿Qué tiene de especial?
La manera en que se vive, sobre todo para los futbolistas. Quizás aquí, en un hotel, no tiene nada de diferente a lo que es un Mundial. Pero cuando uno llega a la Villa Olímpica se sorprende porque ve otro tipo de cosas: tuve la suerte de estar allí en Atenas y llegué a cruzarme con estrellas que nunca imaginé conocer. Fue algo que vivimos con mucha alegría y que disfrutamos mucho.
¿Recuerda a quiénes conoció?
Estuve al lado de Roger Federer y de Yao Min, gente que uno no está acostumbrado a ver. Supongo que uno llega a sentirse como los aficionados cuando ven a sus ídolos, ¿no? Es lo lindo de la Villa: se palpa un ambiente festivo y se puede deambular por ahí sin que nadie moleste. Somos todos iguales. Este año me gustaría conocer a alguno de los jugadores más representativos del básquet de Estados Unidos o, al menos, presenciar algún partido.
Ya ha tenido una medalla de oro colgando de su cuello. ¿Qué se siente en ese momento?
Lo máximo, por varios motivos: fue la primera medalla dorada para nuestro fútbol, el único título que nos faltaba y se logró luego de 52 años sin oro para Argentina. De chiquito nunca imaginé jugar un Juego Olímpico, por lo que fue una experiencia fantástica. Será muy difícil igualar a ese equipo que fue un justo campeón y no recibió un solo gol en contra.
¿Sabe que podría transformarse en el primer atleta argentino en colgarse dos medallas de oro?
¡Sería algo increíble! No sabía que no había otro con dos medallas de oro, pero ya es un sueño el haber estado en dos Juegos Olímpicos diferentes, algo poco habitual para un futbolista. Antes de venir para acá pensaba en lo lindo que sería poder darle otra medalla dorada a Argentina. En lo personal, claro, sería impresionante.
¿Es Brasil el máximo rival al primer puesto en el podio?
Brasil ha traído lo mejor que tiene para conseguir el único título que le falta y sabemos las ganas que va a tener de quedarse con el título. Pero hay que ser cuidadoso porque nadie habla de Holanda y cuenta con un gran equipo. También habrá que ver a Italia y esperar el inicio de la competencia, que es muy corta y puede deparar sorpresas. Ganar el primer compromiso será fundamental.
Hablando del debut, ¿qué puede decirnos de Costa de Marfil?
Los que estuvimos en el Mundial ya conocemos sus características. Han ido mejorando mucho en los últimos años y son de cuidado. Algunos de sus jugadores, como Kone y Kalou, están haciendo buenas campañas en Europa y merecen respeto. Pero debemos pensar en cómo queremos jugar nosotros. Es más: creo que el principal rival de Argentina es Argentina.
Por lo pronto, con tantos jugadores de ofensiva, usted tendrá que correr mucho...
Es que todo dependerá de lo que pretendamos hacer nosotros. Uno es consciente de que tenemos jugadores que atacan más de lo que defienden, pero vamos a necesitar de todos para retroceder. Hoy el fútbol está muy parejo y si no trabajamos todos con la misma intensidad será difícil conseguir el objetivo.


