Es, desde hace mucho tiempo ya, el genio silencioso del fútbol brasileño. Mientras futbolistas como Ronaldinho, Robinho y Kaká ocupan los titulares en España e Italia, Diego ha sido artífice de la continua progresión del Werder Bremen. Ahora pone su pericia en la línea medular al servicio de su país en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Thiago Neves, autor de dos goles, se erigió en héroe de Brasil en su triunfo por 3-0 sobre la nación anfitriona, China, pero en opinión de muchos expertos el auténtico motor de los sudamericanos fue Diego, al asistir a su compañero en uno de esos tantos y ver puerta él mismo.

No hizo sino reforzar la creencia, establecida en los dos primeros compromisos de Brasil, de que el volante, que compite en Alemania, sería una pieza clave en el engranaje brasileño, en su intento por dar a su país esa escurridiza primera medalla de oro olímpica. Poco después del partido ante China en Qinhuangdao, Diego habló con FIFA.com sobre las experiencias vividas hasta la fecha en Extremo Oriente, y sobre el próximo desafío de Brasil.

¿Puede describirnos lo que sintió cuando el Werder Bremen decidió autorizarlo a disputar estas Olimpiadas?
Me sentí muy contento, porque participar en unos Juegos Olímpicos siempre había sido uno de los mayores sueños de mi carrera, y he podido hacerlo realidad.

¿Por qué era tan importante para usted jugar aquí?
Las Olimpiadas son una gran competición, que reúnen a varias naciones en distintos deportes. Y Brasil todavía no ha ganado la medalla de oro en fútbol masculino. ¿Qué tal si somos nosotros los primeros?

¿Está siendo el torneo todo lo que usted había soñado?
Sí, hasta ahora estoy disfrutándolo todo.

¿Qué le pasó por la cabeza cuando anotó contra China?
Fue una gran satisfacción conseguir mi primer gol en los Juegos Olímpicos. Jugar con la Seleção siempre ha sido una experiencia emotiva, y marcar un gol es todavía mejor.

Durante el partido usted se compenetró bien con Ronaldinho. ¿Cree que está mostrando signos de recuperar su mejor forma?
Sí, es un futbolista sensacional, que está regresando a su mejor forma física, y exhibe toda la calidad técnica que ya conocemos.

A los seguidores chinos les ha encantado ver a Ronaldinho llevar un par de bongos cuando entra en el hotel del equipo. ¿Cuándo los toca? ¿Usted también los prueba?
¡A los brasileños siempre les entusiasma la música! Estos bongos animan al grupo cuando tocamos el pagode.

¿Cuánto cree que han progresado sus jóvenes compañeros Anderson y Lucas desde su incorporación a la Premier League?
Son dos muchachos fantásticos, y allí sus carreras están evolucionando con rapidez. Cada vez que juego con ellos en la selección brasileña son mejores.

Ustedes han tenido un comienzo a pedir de boca, con tres victorias, nueve goles a favor y ninguno en contra. ¿Cuál ha sido la clave de este éxito?
Trabajo y espíritu de equipo. ¡Ya ve que todos queremos esa medalla de oro!

¿Qué tipo de reto considera que supondrá Camerún en su duelo de cuartos de final?
Va a ser un encuentro difícil, contra un equipo que tradicionalmente es potente en los Juegos Olímpicos. Y todos sabemos que en la fase de eliminatorias no puede uno descuidarse ni un momento durante los 90 minutos.