El brasileño Dunga ha sido siempre un ganador nato. Desde sus primeros años en el Internacional de Porto Alegre, así como en su paso por el fútbol italiano, alemán, y la conquista de la Copa Mundial de la FIFA 1994 que terminó con 24 años de sequía para la escuadra sudamericana, el ex volante defensivo ha demostrado su temperamento particular. Ahora como entrenador, el ex capitán intenta transmitir su carácter a un equipo que busca la primera medalla dorada en la historia del fútbol de su país.

Claro que para lograrla, sus muchachos deberán sortear a un rival complicado en la semifinal de este martes: nada menos que Argentina, actual campeón y también invicto en el certamen. A horas del esperado choque en Pekín, el estratega compartió unos minutos con FIFA.com, en los que auguró un encuentro emotivo y abierto, aunque no decisivo.

"Un buen espectáculo"
A diferencia de lo manifestado por su colega argentino, Sergio Batista, Dunga augura un partido abierto y de golpe por golpe. "Por historia y calidad de jugadores, los dos equipos van a salir a buscar el partido desde el primer minuto", confía. Y tiene con qué ilusionarse. "Tanto los argentinos como nosotros tenemos jugadores de las mismas características: creativos. Por eso creo que se verá un buen espectáculo".

Con su pronóstico, el entrenador se diferenció así de Batista, quien había anunciado que los brasileños saldrán a esperar en su campo tal como sucedió, según su opinión, en la pasada final de la Copa América disputada en 2007 en Venezuela. "Yo no creo que pueda compararse aquel partido con este. Todos los torneos son diferentes, y más un Juego Olímpico que tiene otro ambiente. Es complejo de predecir, pero no tomaría aquel juego como parámetro", aclara.

Claro que no todas son diferencias entre Dunga y el estratega argentino. Al igual que el Checho, campeón mundial en México 1986, el brasileño se refirió a su colega con elogios: "Batista está haciendo un muy buen trabajo con este equipo, tal como se ha visto a lo largo de este torneo. Quizás la única diferencia es que yo convivo además con el equipo mayor".

Una vieja rivalidad
A los 45 años, Dunga cuenta ya con muchos clásicos frente a la Albiceleste. Por eso, es palabra autorizada para definir lo que se vive en cada uno de estos partidos. "La explicación es muy simple: se trata de los dos equipos sudamericanos con mayor cantidad de títulos mundiales y que, habitualmente, llegan a las instancias finales de los torneos más importantes. La rivalidad es histórica y cada confrontación genera muchas expectativas. Esta, claro está, no es la excepción", explica quien, hace apenas un mes y medio, recibió la reprobación de su público en el partido ante los argentinos correspondiente a la eliminatoria sudamericana para Sudáfrica 2010.

"Este equipo sabe que hemos tenido que enfrentar dificultades para llegar hasta aquí, y por eso valora la instancia a la que hemos llegado. El grupo está confiado y seguro, sabe lo que quiere y eso es fundamental a la hora de luchar por el resultado deseado", agregó.

¿Qué implicará un triunfo ante Lionel Messi y compañía? ¿Será, como muchos auguran, una final anticipada rumbo al oro? Una vez más, el entrenador demuestra sus formas particulares para responder: "De ninguna manera se define el título en este partido. En un torneo como este, cada encuentro resulta decisivo y es imposible predecir quién se quedará con la medalla de oro. Esperamos ser nosotros, aunque no puede descuidarse a los otros semifinalistas. Este será sólo un paso más".