Los clásicos entre Argentina y Brasil se juegan a cara de perro. El ganador disfruta las mieles del éxito hasta el próximo cruce. El perdedor, por el contrario, mastica rencor y aguarda ansioso la posibilidad de una revancha. Así estaban los vecinos sudamericanos hasta la noche del martes, luego de que los brasileños todavía refregaran aquella goleada 3-0 que les entregó la Copa América en Venezuela 2007. En Pekín, la historia fue inversa...

"Tenemos una alegría inmensa, no podemos negarlo. Ya dimos el primer paso que es estar en la final, además de darnos una revancha personal. Jugadores como yo, como Javier (Mascherano), Lionel (Messi) o Fernando (Gago), tuvimos la desgracia de haber perdido una final de Copa América hace un tiempo. Hoy ganamos y saldamos esa deuda", explica Juan Román Riquelme, el capitán del equipo y autor del tercer gol, a FIFA.com.

Román está en lo cierto: aquel 15 de julio de 2007 en Venezuela, cuatro de los actuales jugadores olímpicos de Argentina padecieron una de las cachetadas más sufridas en los últimos años para el fútbol albiceleste. Entre ellos, Javier Mascherano, quien también paró a compartir sus sensaciones tras la semifinal de este martes: "Argentina-Brasil es siempre así, a todo o nada. Hoy nos toca festejar a nosotros y lo estamos disfrutando. Es importante ganarle al rival de siempre y dejarlo sin el oro que venían a buscar. Pero no hay que confundirse: tenemos que pensar en nosotros y buscar nuestra propia gloria ahora".

El volante central, que curiosamente sufrió las faltas que derivaron en las expulsiones de Lucas y Thiago Neves, manifestó con sonrisas que "con el 2-0 se pusieron un poco nerviosos, pero son circunstancias del partido. No soy justamente de los más habilidosos de este grupo".

"Nos pone bien por el Kun"
El vestuario argentino era todo felicidad. La música sonaba a todo volumen y las sonrisas, a la salida, resultaron el denominador común en toda la delegación. Entre ellos, Ángel Di Maria, quien no podía ocultar su emoción tras una de las victorias más resonantes de su corta pero exitosa carrera: "No puedo pedir más. Me gané un puesto, estoy jugando bien y formo parte de una victoria como esta. ¿Qué puedo decir?".

El futbolistas del Benfica resultó vital para abrir la cancha por la banda izquierda e, incluso, participó del primer gol de Sergio Agüero: "La verdad es que no quise meter un centro, sino que busqué el arco. Por suerte le pegué mal y la pudo meter el Kun".

Di Maria y Agüero fueron de los puntos más altos en la conquista de la pasada Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en Canadá. Por eso, el zurdo es palabra autorizada a la hora de hablar del Kun, quien no encontraba el gol en los partidos anteriores. "Sabía que estaba ansioso por marcar y me alegra haber colaborado. Para nosotros es un jugador muy importante, de los que ganan partidos importantes. Por eso nos pone muy contentos, es fundamental para el grupo", completa.

Otro que elogió al goleador del Atlético de Madrid fue Sergio Batista, el exultante entrenador argentino. "Yo había dicho que iba a bancar a Agüero en el equipo porque es uno de esos futbolistas capaces de aparecer en estos partidos. Hoy demostró el tipo de jugador que es".

No obstante, el estratega prefirió resaltar el trabajo del equipo en general. "Con estos jugadores me animo a cualquier cosa. Hoy se mataron en la cancha y borraron a un equipo como Brasil. Fue el mejor partido en lo que va del torneo y ahora estamos a un paso del oro. Trabajaremos duro para conseguirlo, pero no esta noche. Hoy sólo queremos festejar".