"Creo que nuestro destino es ganar el oro. Los dos equipos merecen estar en la final, pero creo que seremos nosotros los que terminaremos proclamándonos campeones".
Como frase de entrada, la de Victor Obinna debe figurar como una de las más drásticas que haya escuchado FIFA.com. Poco antes de partir con su combinado desde Shanghai rumbo a la final del sábado contra Argentina en Pekín, en una charla exclusiva, el delantero del Chievo Verona se mostró eufórico acerca de las perspectivas de Nigeria frente a la Albiceleste.
"Tenemos mucha confianza, pero habrá que esperar a ver qué pasa, porque Argentina tiene jugadores como Messi, Agüero, Riquelme y Mascherano en su equipo que nos van a poner el partido difícil", continúa.
"Pero ellos tampoco lo tendrán fácil. Tenemos individualidades de gran valía y el entrenador ha construido un equipo muy sólido. Trabajamos duro por nuestros compañeros y estamos formando una defensa cada vez más compacta".
"Sólo hemos concedido tres goles a lo largo de este torneo, y creo que estamos mejorando como equipo partido tras partido. En mi opinión, nuestra mejor actuación la realizamos contra Bélgica, y nuestra segunda mejor actuación fue contra Costa de Marfil en cuartos de final. Queremos estar en nuestra mejor forma en el encuentro final, y creo que lo estaremos".
En Pekín como en el cielo
El Dream Team IV llegó a la Villa Olímpica de la capital china el miércoles por la tarde, y Obinna, el capitán de la selección nigeriana en los duelos contra Costa de Marfil y Bélgica, reconoce que no hay ningún otro lugar en el mundo donde le gustaría estar más que aquí.
"Es una sensación muy gratificante, una sensación increíble", sonríe. "Saber que todo el trabajo duro que hemos hecho antes y durante la competición nos ha llevado a la final y a tener opciones de conquistar el oro, es increíble".
"Ver lo que hemos mejorado desde nuestro primer partido y luego en cada uno de los encuentros que hemos disputado es absolutamente maravilloso. Hemos crecido como equipo durante este torneo, y ahora vamos a Pekín. Llegar a la final era uno de nuestros objetivos cuando llegamos aquí, y nuestra nueva misión es ganar el oro".
El ariete de 21 años, que ayudó a Nigeria a llegar a semifinales de la Copa Africana de Naciones en 2006, ha anotado tres goles en el certamen en curso, pero cree que sus compañeros en la línea de vanguardia pueden ser la clave de la victoria contra Argentina.
La hora de saldar cuentas
Al Dream Team IV no le falta motivación para hacer realidad sus fantasías. La mitad de esta selección olímpica de 18 hombres representó a Nigeria en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Holanda 2005.
Ambruse Vanzekin, Onyekachi Apam, Dele Adeleye, Monday James, Chinedu Ogbuke Obasi, Sani Kaita, Promise Isaac, Solomon Okoronkwo y Olubayo Adefani sufrieron una grave desilusión en Utrecht cuando el penal transformado por Messi en el minuto 75 selló la victoria por 2-1 de la Albiceleste en el torneo. Como es natural, Obinna cree que ha llegado el momento del desquite.
"Vamos a tener oportunidades y creo que, con los delanteros que tenemos, vamos a aprovecharlas", advirtió. "Tenemos unos cuantos jugadores experimentados arriba, y creo que marcaremos. A lo largo de la historia, ya hemos alcanzado unas cuantas finales de torneos, y seguro que eso nos va a ayudar".
"Obviamente, este partido es una repetición de la final olímpica de 1996, pero también es una repetición de la final del Mundial Sub-20 de 2005, en la que jugaron algunos de mis compañeros de equipo. Tuvimos la mala suerte de perder aquel partido, así que estamos ansiosos por tomarnos la revancha el sábado".


