Al oír a sus jugadores hablar de él, podría pensarse que el seleccionador Samson Siasia es como un padre, un hermano mayor o un tío predilecto. "Es el mejor", afirma sonriente Solomon Okoronkwo, mientras que Victor Obinna no puede ocultar su admiración por el ex campeón de Francia y de África, que participó en la Copa Mundial de la FIFA 1994: "Es una leyenda. Cuando habla, todos escuchamos".

FIFA.com realizó una amplia y exclusiva entrevista a una de las grandes figuras en la historia de las Súper Águilas en vísperas del clásico encuentro por la medalla de oro frente a la temible Argentina.

Se disponen a luchar por el oro. ¿Qué impresiones le ha ofrecido el desempeño del equipo hasta el momento?
Empezamos sin mucha fuerza, al empatar contra Holanda, pero a partir de entonces mis jugadores comenzaron a prestarme un poco más de atención, y estamos defendiéndonos mejor, y marcando goles. Estoy satisfecho con el estado de forma con el que acudimos al partido por la medalla de oro frente a Argentina.

Usted ya debe de conocer a Lionel Messi, de cuando entrenó a la selección sub-20 que se midió con Argentina en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2005. ¿Cómo se frena a un jugador así?
Todos conocen a los jugadores argentinos, y a Messi. Pero no podemos dejarnos llevar, no voy a poner a nadie todo el tiempo encima de él, porque eso nunca funciona. Hay que tener cuidado y no cometer el mismo tipo de faltas que en 2005 [Lionel Messi y Sergio Agüero sufrieron sendos penales en el duelo de aquel certamen, que se saldó con una derrota nigeriana por 2-1]. Así que debemos tener cuidado, pero también intimidar al contrario, presionarlo y hacerle saber que estamos ahí. Si atacamos con velocidad, como hemos venido haciendo, y todos cumplen con su cometido, estaremos preparados.

Aunque ustedes se estrenaron con un 0-0 ante Holanda, sus delanteros no lo han hecho nada mal desde entonces...
Hemos marcado varios goles bonitos, sobre todo contra Bélgica [en semifinales]. En ese aspecto estoy contento. Aun así, pienso que estamos algo nerviosos frente al arco contrario. Pero estamos trabajando para solucionarlo, y creo que sólo necesitamos que los chicos mantengan la calma y se centren en aprovechar sus ocasiones lo antes posible, aunque sin precipitarse.

Todos hablaban de la semifinal Argentina-Brasil como la "verdadera final". ¿Es positivo asumir el teórico papel de víctima?
¡Claro que es bueno partir como víctima, por supuesto! Si se fija en las apuestas, alrededor de un 90 por ciento consideran que va a ganar Argentina. Para nosotros eso no podría ser mejor. Toda la presión recae sobre ellos. Nosotros tenemos buenos jugadores y Argentina también. La diferencia estriba en que toda la presión será para ellos.

Quizás los jugadores no tengan presión, pero usted, como técnico, la sufre mucho en un país apasionado por el fútbol como es Nigeria. ¿Cómo la soporta?
La soporto lo mejor que puedo, y me centro en el trabajo que debo hacer aquí.

¿La moral del equipo está tan alta como parece desde fuera?
Nunca he visto un espíritu de equipo como el que hay en esta plantilla. Estamos unidos por un vínculo especial. Hemos atravesado el infierno juntos. Muchos de estos chicos han tenido vidas muy duras, y han pasado por circunstancias muy difíciles, y aquí estamos, jugando por la medalla de oro en las Olimpiadas. Hemos pasado apuros individualmente y también como equipo, y hemos perdido a algunos jugadores por el camino, aunque eso nos hace más fuertes.

¿Son conscientes los muchachos de la importancia que tiene este momento?
Saben que para ellos es una oportunidad que sólo se da una vez en la vida, incluso menos aún. La mayoría de los futbolistas no tienen nunca la ocasión de luchar por una medalla de oro. Saben que no volverá a presentárseles nunca, y conocen su trascendencia. Si ganan el oro, sus nombres serán recordados en Nigeria incluso después de su muerte.

¿Qué es lo que hace especiales a los futbolistas africanos, y a los nigerianos en concreto?
En Nigeria los niños crecen jugando por diversión en la calle, con sus amigos. Aprenden a expresarse a una edad temprana, y ese sentido del individualismo y la creatividad es lo que hace que los jugadores africanos sean tan especiales y únicos. En este equipo que está en China hay un espíritu muy parecido a ese. Juegan desde su propio pasado, y con su propia conciencia de sí mismos.

¿Cuál ha sido el mejor partido de Nigeria hasta la fecha en China?
El de Bélgica [en semifinales]. En el partido anterior había barrido a Italia, con un hombre menos. Nosotros le metimos un 4-1 con el que no contaba, presionamos todo el tiempo, y pudo haber sido un 6-1. Sí que cometimos un fallo estúpido en la falta que provocó su gol, pero fue un buen partido. Me gustó mucho. Sin embargo, espero que hayamos reservado lo mejor para el final.