La selección absoluta de Alemania es la vigente campeona del mundo gracias, en buena medida, a que sus categorías inferiores son de primer nivel y han sentado las bases de sus últimos éxitos. Sin embargo, la asignatura pendiente de los germanos es el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, un certamen al que no acuden desde 1988. En aquella edición, el equipo liderado por Juergen Klinsmann y Thomas Haessler, posteriores campeones del mundo absolutos, se colgó el bronce en Seúl, el mejor resultado obtenido hasta la fecha por los alemanes en una cita olímpica.

En apenas unos meses, los muchachos dirigidos por Horst Hrubesch, de 64 años, pelearán por lograr una nueva medalla para Alemania. El técnico, que fue campeón de Europa y subcampeón del mundo como jugador, guió a la selección sub-21 alemana hasta el trono continental en Suecia 2009 con un plantel en el que figuraban varios jugadores que más tarde se coronaron en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. En su entrevista con FIFA.com, Hrubesch explica la importancia que tiene el Torneo Olímpico de Fútbol tanto para sus pupilos como para él, y revela sus planes para confeccionar la lista de futbolistas que viajarán a Río.

Los Juegos Olímpicos son una gran aventura. ¿Qué hace tan especial este torneo?
Para mí también serán una aventura, porque nunca he asistido a unos, pero sí he oído hablar mucho de ellos. Y para los chavales es la oportunidad de jugar un torneo único en su vida. Se les nota que significa mucho para ellos, y por eso estamos todos así de ilusionados.

¿En qué se les nota?
Te das cuenta cuando los oyes hablar entre ellos. Están con muchas ganas, desean ir a los Juegos Olímpicos. En las noticias siempre se habla mucho de la villa olímpica y de un montón de cosas más, y eso motiva a los jugadores, a pesar de que nosotros no estaremos en la villa olímpica en la primera fase. Eso sí, intentaremos llegar como sea.

Es decir, que los futbolistas dan mucho valor a los Juegos Olímpicos.
Desde luego, ésa es la impresión que uno tiene al hablar con los muchachos. No hay más que ver la alegría con la que celebraron la clasificación para Río.

La última vez que Alemania jugó este torneo fue en 1988. ¿Esto lo convierte en algo muy, muy especial?
Sí, definitivamente es algo especial. Se nota. Llevábamos muchos años sin clasificarnos para un Torneo Olímpico de Fútbol, y hace cuatro años perdimos esta oportunidad en el partido decisivo. Fue un gran jarro de agua fría. Para nosotros también es importante, porque se trata de un torneo de gran valor, sobre todo para los más jóvenes. Participar en unos Juegos Olímpicos es algo que les acompañará toda la vida.

Siempre es bueno tener una mirada diferente. Barra, vista panorámica del Parque Olímpico.

¿Se antoja difícil la composición de la lista definitiva dado que los clubes no liberan automáticamente a sus jugadores?
Dije desde un principio que nos gustaría preguntar antes de nada a aquellos que lograron la clasificación. Algunos se quedarán fuera por edad, pero la selección sub-21 actual acabará componiendo finalmente el combinado olímpico.

También cabe la posibilidad de convocar a tres jugadores que sobrepasen el límite de edad. ¿Contempla esta opción?
De momento hemos descartado esa idea. Queremos que jueguen los que han contribuido a la clasificación. La generación de Juergen Klinsmann disputó unos Juegos Olímpicos, y la euforia con la que siguen hablando hoy en día sobre aquel torneo es más que un estímulo para todos nosotros.

Usted dijo que su objetivo era la medalla de oro...
Sí, bueno, dije que Alemania no iba a ir allí sólo a participar. Cuando competimos, queremos obtener el mejor resultado posible. Partiremos con el objetivo de llegar hasta la final y, una vez allí, intentaremos ganarla. Los muchachos van para jugar al fútbol y ganar partidos.

¿Qué opinión le merecen sus rivales? Porque a los europeos los conoce, pero ¿qué hay de los del resto del mundo?
Hay oponentes bastante interesantes. Las distancias son cada vez más cortas y ahora se pueden conseguir vídeos e informes de prácticamente cualquier equipo del planeta. Además, el resto de selecciones también jugarán partidos de preparación que podremos ver. El sorteo de la fase de grupos es el 14 de abril, seguro que será muy emocionante.

¿Hay algún favorito en el torneo?
No me atrevería a mencionar ningún favorito. Todas las selecciones que se han clasificado saben jugar al fútbol, de ahí que la clave radique en no tener días malos y rayar al mejor nivel.

Todavía se habla mucho de aquella selección sub-21 que se proclamó campeona de Europa a sus órdenes en 2009, ya que varios de sus integrantes ganaron el Mundial de Brasil. ¿Había algo especial en aquella generación? ¿Por qué algunos futbolistas han llegado a ser campeones del mundo y otros ni siquiera han debutado con la absoluta?
En la generación del 2009 también había jugadores que militaban todavía en la segunda división alemana y cuyas carreras arrancaron más tarde. Es una evolución normal. Pero también hay que tener claro que no de todas las selecciones sub-21 salen siempre seis o siete futbolistas válidos para la absoluta. Sin embargo, en generaciones anteriores hemos visto cómo hombres de la talla de Bastian Schweinsteiger, Thomas Mueller o Holger Badstuber han logrado dar ese salto. En la hornada actual vuelve a haber algunos candidatos. No obstante, también es necesario que la suerte les acompañe: no sufrir lesiones, fichar por el equipo adecuado... Y es natural que aquellos que luchan por la permanencia en la Bundesliga no acaparen tanto los focos como los que brillan a nivel internacional.

El hecho de que el torneo se celebre en Brasil, donde Alemania ganó la Copa Mundial de la FIFA 2014™, ¿es un aliciente especial?
Ciertamente es un aliciente. Estamos deseando ir, porque Brasil es ante todo un país que respira fútbol. He podido jugar en el Maracaná y estoy emocionado por ver cómo está ahora. Seguro que Río marcará un hito.