Cuando un futbolista marca un gol, se espera un cierto nivel de coreografía en la celebración. Quizás se da por sentado que los jugadores saben qué hacer, cómo festejar y hacia dónde correr tras ver puerta. No fue el caso de Lukas Klostermann.

En la semifinal del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, contra Nigeria, el lateral izquierdo alemán demostró una gran visión cuando en el minuto nueve emprendió una veloz galopada para recibir el centro raso de Max Meyer e inaugurar el marcador. Fue su primer tanto con Alemania en sus 20 convocatorias en diversas categorías. Después, fue frenando progresivamente sin saber muy bien qué hacer.

"¡No me pasa muy a menudo!", exclamó un sonriente Klostermann al término del encuentro en una entrevista exclusiva con FIFA.com. "Es algo muy inusual. Cuando marqué el gol, ¡no sabía como celebrarlo! Estoy feliz por haber anotado y porque hemos ganado. Es una sensación maravillosa, en especial si puedes ayudar a tu equipo con tu tanto".

El zaguero del RB Leipzig, que tan solo suma dos dianas en el fútbol de clubes, recibió rápidamente una lección de sus compañeros, que se apiñaron a su alrededor bajo la línea de meta en una auténtica melé de júbilo. Su acción abrió el camino de Alemania, que terminó ganando por 0-2 y se aseguró el pase a la final de Río 2016, el mejor resultado de los germanos hasta la fecha en la historia del Torneo Olímpico de Fútbol Masculino.

"Antes del partido nuestro objetivo era la final y una medalla", explicó Klostermann. "Pero cuando te encuentras en la situación en la que estamos nosotros ahora, quieres ganar, quieres el oro y nos emplearemos a fondo para conseguirlo".

El último obstáculo en el camino hacia lo más alto del podium es Brasil, con su capitán, Neymar, a la cabeza. Los locales encontraron el ritmo en su semifinal, contra Honduras, a la que infligieron un rotundo 6-0 que les abrió las puertas del duelo por la medalla de oro.

"Es fantástico poder medirme a jugadores como Neymar", apuntó Klostermann. "El encuentro será un plus, intentaremos disfrutarlo. Tendremos a todo el estadio en contra. Intentaremos dar lo mejor de nosotros mismos y si tenemos un buen día, a lo mejor ganamos".

Recuerdos inevitables
El triunfo colocaría a nuestro protagonista tras la estela de uno de sus ídolos. Porque aunque remató su gol contra Nigeria con la zurda, Klostermann es diestro, y con su club ocupa normalmente el flanco derecho de la defensa. Por eso es normal que este zaguero ambidiestro venere al capitán del combinado que alzó el trofeo mundial en 2014, también en el Maracaná, luego de superar a los anfitriones en semifinales por un contundente 7-1.

"Claro que admiro a Philipp Lahm", apostilló Klostermann. "Es uno de los futbolistas más grandes de la historia de Alemania. Yo me esfuerzo al máximo, pero también intento ser yo mismo y dar un toque especial a esta demarcación".

Y si bien esta nota distintiva es un intento por establecer una cierta distancia entre este combinado y el que se proclamó vencedor en 2014, está bien claro que si ganan en Maracaná, las comparaciones entre ambos serán inevitables durante generaciones.

Dados los paralelismos, quizás al dorsal número 3 le vendría bien echar un vistazo al famoso Mineirazo antes del sábado para tomar algunos apuntes sobre cómo se celebra un gol.