En el primer partido que disputaron en Manaos Suecia y Colombia, en el Torneo Olímpico de Fútbol masculino Río 2016, un jugador del conjunto europeo, Pa Konate, se hizo notar con sus internadas por la banda en múltiples ocasiones. Unos momentos más tarde, lo veíamos persiguiendo, en la otra dirección, a los atacantes rivales Miguel Borja y Teófilo Gutiérrez.

En muchos aspectos, su posicionamiento táctico encarna la figura del lateral moderno: tan volcado en el ataque como en la defensa. Entonces, ¿qué hace falta para actuar en este puesto? FIFA.com entrevista al futbolista nacido en Malmo, que nos habla también de los progresos que ha realizado últimamente en su joven carrera.

¿Cuánto tiempo lleva jugando en la posición de lateral izquierdo, y desde cuándo trabaja el aspecto ofensivo de esta demarcación?
De joven empecé de extremo izquierdo, pero cuando di el salto al fútbol once, en campos grandes, jugué un partido de lateral izquierdo y ya no me moví de ahí. Lo que más me gusta del fútbol es atacar. Aunque sea lateral izquierdo, me encanta subir, y tengo bastante resistencia, es una de mis cualidades. Me gusta entrar en el mediocampo y ayudar a los compañeros todo lo posible, ¡aunque no puedo descuidar la defensa! Es importante, sobre todo en Suecia. Primero se arma la defensa y luego pasamos al aspecto ofensivo.

¿Qué cualidades se necesitan para jugar de lateral izquierdo, subir y bajar por la banda y ayudar en el ataque y en la defensa?
Hay que estar dispuesto a esforzarse por el equipo. Hay que estar dispuesto a correr mucho, a estar en las acciones defensivas y en las ofensivas. No todos los jugadores tienen esa mentalidad.

¿Hay algún lateral izquierdo al que admire especialmente?
Me gusta ver a Marcelo, del Real Madrid. Lo que intento reproducir son sus cualidades ofensivas para esa posición. Es el tipo de jugador que yo aspiro a ser.

Volviendo la vista atrás, ha tenido un año bastante intenso, con el Campeonato Sub-21 de la UEFA y su participación en la Liga de Campeones de la UEFA. ¿Qué han supuesto para usted estos últimos progresos en su carrera futbolística?
Para ser sincero, no me lo esperaba. Cuando uno juega en un equipo como el Malmo, no sabe precisamente si va a disputar la Liga de Campeones el próximo año. Me impactó jugar a ese nivel. Y tampoco esperaba en absoluto ganar la Eurocopa Sub-21.

Con estos avances que ha realizado, también ha echado una mano ayudando a chicos más jóvenes en Malmo. ¿Por qué era importante para usted ejercer ese papel de mentor, y qué les dice a los muchachos?
Lo primero que les digo es que se esfuercen en la escuela y que estudien mucho. Aunque uno no tenga dotes naturales para los estudios, son importantes, porque ayudan a no meterse en problemas en la vida. Mi madre insistió mucho en que yo prestase atención a las tareas escolares. Tengo algunos amigos que eran buenos futbolistas, pero que llevaban una vida distinta, por desgracia. La escuela me ayudó a adaptarme y me mantuvo motivado para mejorar como futbolista. Si uno es capaz de lograr un equilibrio entre las dos cosas, será positivo. No podemos centrarnos exclusivamente en una. Creo que eso es muy importante.

¿Qué ha aprendido de su actuación en la Liga de Campeones, y ahora en el Torneo Olímpico de Fútbol?
Para jugar a este nivel hay que estar al 100% todo el tiempo. Si afrontamos un partido sin estar totalmente centrados, hay muchos jugadores que pueden ocupar nuestro puesto. Como defensor, yo tengo que estar al 100% todo el tiempo, porque en este torneo hay jugadores buenísimos en ataque.

¿Qué significó para usted oír el himno nacional de su país al jugar su primer partido en los Juegos Olímpicos?
El himno nacional me conmovió, sí. Estar ahí de pie, vistiendo la camiseta de Suecia, era algo que quería hacer desde niño. Me encantó.

¿Qué se siente al ser un deportista olímpico? 
No puedo creerlo, insisto. Es una locura estar aquí, participando en los Juegos Olímpicos. Creo que todavía no lo he asimilado. Siendo más joven, no creía que fuese a jugar en las Olimpiadas, y aquí estoy. Ahora estoy disfrutando del momento.

Y en cuanto al partido crucial de este miércoles, contra Japón, ¿cómo se prepararán para este rival y poder contrarrestar los problemas que va a plantearles?
Tenemos que tirar los unos de los otros, mirar hacia delante. Contra Japón, tenemos 90 minutos. Si no ganamos, prácticamente no tendremos posibilidades de superar la liguilla. Hay que salir y ganar el partido, ahora estamos en los Juegos Olímpicos. Suecia no ha disputado muchas veces el torneo de fútbol, así que tenemos que hacerlo por nuestro país y por nosotros. Hay que salir y dar el 100%.