Una estudiante de New Tecumseth, una superestrella de Mogi das Cruzes y una incombustible jugadora de Salvador de Bahía comparten protagonismo junto con tandas de penales, porterías a cero y aluviones de goles en el repaso estadístico de los 17 días de fútbol que nos ha deparado Brasil en los Juegos Olímpicos.

509 minutos permaneció Weverton imbatido, todo un récord en un solo Torneo Olímpico de Fútbol Masculino. Pese a que el seleccionador Rogerio Micale apenas lo incluyó en su convocatoria cinco días antes del primer encuentro, tras una lesión de Fernando Prass, el portero de 28 años fue, junto a Neymar, uno de los dos únicos jugadores que disputaron todos los minutos con Brasil. Weverton mantuvo su portería a cero contra Sudáfrica, Irak, Dinamarca, Colombia y Honduras, hasta que finalmente encajó un gol del alemán Max Meyer cuando casi se había cumplido una hora de la final.

104 goles se marcaron en este Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, batiendo por un gol al de Sidney 2000. Landon Donovan, Samuel Eto’o, Patrick M’Boma, Hidetoshi Nakata, Andrea Pirlo, Ronaldinho, Xavi y el máximo artillero Iván Zamorano, entre otros, contribuyeron a aquel récord en tierras australianas.

El certamen masculino de Río 2016 deparó un promedio impresionante de casi un gol más por partido que en Pekín 2008 (3,25 por 2,34). Además, Brasil logró 13 dianas en suelo patrio para superar a Serbia y colocarse segunda en la lista de las selecciones más prolíficas de la historia, a un solo gol de los 125 de Italia.

100% es el porcentaje de partidos femeninos de Río 2016 que, tras forzarse una prórroga, acabaron teniendo que resolverse en los penales. Esto contrasta radicalmente con lo ocurrido en las cinco primeras ediciones del torneo, ¡donde el porcentaje fue del 0%! Estados Unidos tuvo que ir a la prórroga 7 veces entre 1996 y 2012. De ellas, en 6 ocasiones marcó un gol que le dio el pase, y en la otra la eliminó un tanto de la selección rival. A su vez, Alemania metió dos goles en los 30 minutos adicionales de los cuartos de final de 2008 para tumbar a Suecia. Esta vez, sin embargo, no se registraron goles en las prórrogas de los choques entre Estados Unidos y Suecia, Brasil y Australia, y Brasil y Suecia.

29 partidos es la cifra con la que la brasileña Formiga amplió su récord en los Torneos Olímpicos de Fútbol. La centrocampista de 38 años, que disputaba sus sextos Juegos Olímpicos –otro logro sin precedentes en fútbol–, saltó al campo en 5 ocasiones para auparse a la segunda plaza en la lista de futbolistas con más encuentros disputados en un torneo FIFA. Formiga superó a Lothar Matthaeus, que jugó 25 partidos en la Copa Mundial de la FIFA™, y se quedó a un paso únicamente de Kristine Lilly, que jugó 30 en la Copa Mundial Femenina de la FIFA™.

24 años han pasado ya desde la última vez que una selección europea ganó el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, una estadística asombrosa teniendo en cuenta que en 1992 la España de Pep Guardiola, Luis Enrique y Kiko dio al Viejo Continente… ¡su 13º oro consecutivo! Desde entonces el oro ha sido para Nigeria, Camerún, Argentina –en dos ediciones seguidas–, México... y ahora Brasil.

17 años y 169 días es la edad con la que Deanne Rose se convirtió en la goleadora más joven de la historia olímpica al abrir el marcador en el partido por la medalla de bronce. La precoz canadiense tenía unos meses menos que la china Gu Yasha cuando marcó contra Argentina en 2008.

15 segundos le bastaron a Neymar para anotar contra Honduras el gol más rápido en la historia de los Juegos. Antes de Río 2016, dicho récord lo ostentaba el tanto del mexicano Oribe Peralta a los 28 segundos de la final de 2012; un tiempo que igualó el hondureño Alberth Elis contra Portugal en la primera fase.

13 victorias consecutivas: a esa cifra elevó Estados Unidos su propio récord en el Torneo Olímpico de Fútbol Femenino con un 1-0 a Francia en el Grupo G. En su siguiente compromiso, un tanto de última hora de la colombiana Catalina Usme puso fin a la racha de las norteamericanas, que se marcharon de Brasil con una serie de 15 partidos sin conocer la derrota en la competición. Las Barras y Estrellas llevan ya disputados 32 encuentros en el certamen femenino y solamente han perdido contra un país: Noruega (en 2 ocasiones).

12 años habían pasado desde que el argentino Carlos Tévez firmó el último hat trick en un Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, hasta que Brasil 2016 deparó nada menos que cinco en apenas seis días. El surcoreano Ryu Seungwoo, el mexicano Erick Gutiérrez y los alemanes Nils Petersen y Max Meyer lograron anotar tres o más goles contra una misma víctima, Fiyi; al igual que hizo Oghenekaro Etebo en el 5-4 de Nigeria sobre Japón.

10 goles endosó Alemania a Fiyi –por ninguno en contra– para registrar la quinta victoria más abultada (ex aequo) en la historia de los Torneos Olímpicos de Fútbol Masculinos. Era la primera vez en más de medio siglo que una selección se imponía por un margen superior a nueve tantos. La mayor goleada sigue siendo el 17-1 de Dinamarca sobre Francia en 1908.

4 empates sin goles deparó este Torneo Olímpico de Fútbol Femenino; la misma cantidad que se había registrado en el total de las cinco ediciones anteriores. Brasil fue protagonista de tres de ellos: contra la RP China, Australia y Suecia. Asimismo, durante los 26 encuentros, las porteras mantuvieron su portería a cero en un total de 20 ocasiones.