El 3 de agosto de 1996, Nigeria realizó una de las mayores proezas deportivas de su historia. Al imponerse por 3-2 a Argentina, el Dream Team se aupaba a lo más alto del podio olímpico, ganándose así para siempre la denominación de “generación dorada”. Veinte años más tarde, el Dream Team VI no ha podido colgarse el oro, aunque la medalla de bronce obtenida este 20 de agosto ante Honduras (3-2) tiene casi el mismo sabor. Así nos lo explica Sadiq Umar, autor de un doblete ante los centroamericanos y gran protagonista del encuentro.

"Esta medalla de bronce significa mucho para nosotros. Es como… [pausa] ¡ganar un Mundial! ¡Creo que ha sido un desempeño enorme!", confirma el jugador, de 19 años y 1,98 m de estatura, en declaraciones a FIFA.com. "Y, sobre todo, creo que es algo merecido. Nos habíamos esforzado mucho para triunfar en este torneo, hicimos buenos partidos, tuvimos un buen estado de ánimo y jugamos en equipo. Aspirábamos al oro, claro, pero ahora mismo para mí el bronce tiene el mismo valor".

Esta recompensa, única medalla conquistada por Nigeria en los Juegos Olímpicos de Río 2016 (de momento), es en cualquier caso histórica para su país. Y no ha sido fácil conseguirla. Tras una fase de grupos complicada, con dos victorias por el mínimo margen y una derrota por 2-0 ante Colombia, los africanos vencieron 2-0 a Dinamarca en cuartos, antes de caer a manos de Alemania por idéntico tanteo en semifinales. En el partido por el tercer puesto, Nigeria llegó a verse con un 3-0 a favor, pero los catrachos reaccionaron y recortaron distancias, hasta el 3-2, que acabaría siendo definitivo.

"La selección nigeriana ha hecho un buen torneo, considerando todas las dificultades que tuvo antes de la competición. Los jugadores pueden sentirse orgullosos de esta tercera plaza", dice a FIFA.com Sunday Oliseh, medallista de oro en 1996. “Para el fútbol nigeriano, esta medalla es magnífica. Ganamos el oro en 1996 y la plata en 2008, y nos faltaba en el palmarés. Ahora ya las tenemos todas”, añade el exinternacional (54 partidos) y seleccionador, miembro del Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA.

De Atlanta 1996 a Río 2016
La generación de 1996 contaba con excelentes individualidades -Jay Jay Okocha, Nwanku Kanu o el propio Sunday Oliseh-, además de un formidable espíritu de equipo, que le sirvió para dar la vuelta a numerosas situaciones comprometidas en Atlanta. Y el combinado de 2016 también promete. Además de su gran estrella, John Obi Mikel, que participó en los tres goles ante Honduras, sobresalieron varios jóvenes talentos.

"En este equipo hay excelentes individualidades. Me gustó mucho Abdullahi Shehu atrás, que nos ofreció varias internadas preciosas. También me convenció Okechukwu Azubuike, y Sadiq Umar, muy sólido en ataque. Este plantel tiene mucha calidad. En el plano colectivo, este torneo nos ha mostrado cosas positivas, aunque el partido contra Alemania reveló los límites del equipo, por desgracia", analiza Oliseh, que rechaza eventuales comparaciones entre las generaciones de 1996 y 2016. "Cada país tiene su propia generación dorada, Nigeria también. No puede haber varias, a menos que se dé tiempo".

"Si miramos al pasado, la mayor proeza realizada nunca por una selección nigeriana se produjo en un Torneo Olímpico. Yo aún no había nacido, pero siempre oigo hablar de Atlanta 1996, constantemente. Ese fue el gran momento por excelencia del fútbol nigeriano", confirma por su parte Sadiq Umar. "Ganaron el oro, sí, y nosotros el bronce. Ellos escribieron una página de la historia. Pero yo quiero pensar que, con esta victoria, nosotros también hemos escrito unas líneas", concluye el muchacho.