Antecedentes olímpicos
Japón debutó en el Torneo Olímpico de Fútbol en Berlín 1936, mientras que su mejor actuación se remonta a México 1968, donde se colgó la medalla de bronce tras derrotar al combinado anfitrión. Entonces, los pupilos de Shunichiro Okano dejaron por el camino a rivales como Brasil y Francia, y su artillero Kunishige Kamamoto se proclamó máximo anotador con siete dianas. Los Samuráis estuvieron a punto de igualar aquel registro en Londres 2012, dado que se plantaron en semifinales después de superar a contrincantes como España, pero cayeron por 2-0 a manos de la República de Corea en el choque por la tercera plaza, disputado en el estadio Millennium de Cardiff.

El camino a Río
En los preliminares del Campeonato Sub-23 de la AFC, Japón dominó su grupo, en el que también estaban encuadradas Macao, Vietnam y Malasia. Su balance fue de diez goles a favor y ninguno en contra en sus tres partidos. La buena racha siguió en la cita continental, en la que también ganó sus tres compromisos de la primera fase y pasó a la ronda eliminatoria como líder del Grupo B. En cuartos necesitó la prórroga para imponerse a Irán por 3-0 y en semifinales no consiguió deshacer el empate a uno con Irak hasta el tiempo de descuento (2-1). Con el billete a Río ya en el bolsillo, los Samuráis remontaron un 2-0 en la final frente a la República de Corea y terminaron adjudicándose el título de la AFC por 2-3. 

Estrellas del pasado
Kunishige Kamamoto (1964 y 1968), Masashi Watanabe (1964 y 1968), Kensuke Nagai (2012) y Yuki Otsu (2012).

Números que hablan
10
participaciones suma Japón en el Torneo Olímpico de Fútbol Masculino, incluida la de Río 2016. Todo un récord en Asia tan sólo igualado por la República de Corea.