Los jóvenes Tiburones Azules enseñan los dientes
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Si Cabo Verde ya causó sensación llegando a cuartos de final en la Copa Africana de Naciones del año pasado, el pase de su combinado sub-15 a las semifinales del Torneo Olímpico Juvenil de Fútbol Masculino en Nankín pone de relieve los pasos de gigante que ha dado en desarrollo futbolístico este archipiélago del océano Atlántico, con una población de apenas 500.000 habitantes.

Pese a arrancar encajando una paliza (0-5) contra la República de Corea en su primer partido, Cabo Verde resucitó su andadura imponiéndose con gran autoridad a Vanuatu (7-1) en su último encuentro del grupo. Esa exhibición de dominio no sólo catapultó al combinado de África occidental hacia las semifinales, sino que también transformó a los jóvenes Tiburones Azules en las apuestas para las medallas olímpicas, pasando de modestos pececillos de agua dulce a peces gordos.

En el encuentro desempeñó un papel fundamental una pareja que ha construido su sociedad en ataque en el Batuque FC, club de la ciudad portuaria de Mindelo. El delantero Kenny abrió el marcador cuando sólo se llevaban dos minutos de partido, antes de que su compañero de club y extremo derecho experimental Ricardo se destapase con un hat trick. Tras el encuentro, ambos compartieron su alborozo y sus aspiraciones con FIFA.com.

“Estamos muy felices por esta victoria; los esfuerzos del equipo han dado fruto”, comenzó diciendo Kenny, antes de que Ricardo lo interrumpiera: “Queremos demostrar nuestra valía de nuevo; queremos llegar todavía más lejos”.

Compañeros en el campo, amigos fuera
El dúo del Batuque trabajó en estrecha colaboración durante todo el encuentro, anticipando instintivamente cada movimiento del otro. “Llevamos tres años jugando juntos en el mismo club”, afirmó Kenny, “por lo que cuando disputamos el mismo partido cooperamos juntos codo a codo. Aunque nuestro equipo no es uno de los más grandes de Cabo Verde, presta mucha atención a la formación y el desarrollo de los jóvenes jugadores”.

Pese a llevar mucho tiempo siendo compañeros de equipo y amigos íntimos, los ídolos respectivos de la pareja son diferentes, ya que Kenny admira profundamente al maestro argentino Lionel Messi mientras que Ricardo prefiere al punta brasileño Neymar. Pero en lo que respecta a marcarse objetivos en la cita olímpica juvenil, los dos están claramente en la misma onda. Kenny se mostró firme al recalcar que nada menos que el oro estaría bien en Nankín, mientras que Ricardo fue aún más allá: “Queremos utilizar las victorias y una medalla para llevar la alegría a los aficionados de nuestro país”, añadió.

Curiosamente, Ricardo empezó como defensa, pero el seleccionador Jorge Lopes lo colocó más arriba en la banda derecha para este último encuentro. La apuesta dio un fruto inmejorable, permitiendo a Ricardo expresar su potencial ofensivo, ya que contribuyó plenamente a la abultada victoria con dos tantos en el primer periodo y un tercero que culminó su hat trick en el minuto 58.

“Siempre que juego como lateral soy muy bueno irrumpiendo en velocidad”, comentó. “Ataco desde la retaguardia hasta la otra punta del campo, en busca de ocasiones. El cambio posicional en este encuentro, desde luego, fue un ajuste táctico del seleccionador, y yo hice exactamente lo que me pedían”.

No contentos con contribuir con cuatro goles a la histórica presencia inaugural de su país en una competición internacional de la FIFA, los dos amigos íntimos tienen hambre de más éxitos. Con vistas al duelo en semifinales contra Perú, los dos caboverdianos han prometido luchar por otra victoria mítica.

“Será un partido complicado, así que tenemos que prepararnos a tope para él”, señaló Ricardo con prudencia, mientras que Kenny volvió a mostrarse más directo sobre las aspiraciones de la selección isleña: “Queremos de veras vencer a Perú, y tenemos confianza [en que lo haremos]. Nuestro sueño al participar en los Juegos Olímpicos de la Juventud es ser los campeones; vinimos a Nankín para ganar la medalla de oro”.