McShane, todo queda en familia
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Todos los chavales presentes en el Torneo Olímpico Juvenil de Fútbol Masculino Nankín 2014 tienen sus ídolos. Pero mientras que algunos admiran a las estrellas internacionales desde la distancia, el delantero islandés Hilmar Andrew McShane tiene a su héroe bien cerca en todo momento, su padre, Paul McShane.

Paul McShane se formó en los juveniles del Glasgow Rangers y llegó a tener el mundo a sus pies. Tras abandonar el club se trasladó a Islandia, donde se instaló definitivamente y formó una familia, y donde sigue desempeñando su oficio en las filas del Keflavik, cuatro veces campeón de liga.

"Mi padre es mi ídolo y estoy muy orgulloso de él", declara Hilmar McShane a FIFA.com. "Empecé a jugar a la edad de cuatro años", explica el atacante, que ahora tiene 15 y milita en el mismo equipo que su progenitor. "Claro que hablamos de fútbol a menudo en casa, porque siempre tenemos cosas de que hablar sobre este tema, ya sea de mi entrenamiento, de los últimos partidos o lo que sea".

El McMessi islandés
El habilidoso delantero centro ha disputado un total de 92 minutos en los tres encuentros de Islandia en Nankín. En el primero, contra Honduras, salió en la segunda mitad. En el segundo, frente a Perú, formó parte del once inicial, pero fue sustituido a falta de nueve minutos. Y en la semifinal, frente a la República de Corea, tuvo que conformarse con estar sobre el césped los tres últimos minutos del choque.

A pesar de que aún no tiene en su curriculum ningún partido completo, su destreza a la hora de zafarse de los defensas le ha servido para convertirse en el favorito del público, y además le ha sacado de más de un apuro, con regates que han abierto las zagas más férreas y que le han hecho crear múltiples ocasiones de gol. Por eso no sorprende saber en quién se inspira su fútbol: "Me gusta el estilo de Messi", añade.

Islandia empezó su campaña con buen pie. Con su victoria por 0-5 contra Honduras, la campeona de la CONCACAF, pasó de modesta a aspirante a medalla de la noche a la mañana. Los europeos cayeron por la mínima ante Perú, y mantuvieron un meritorio 1-1 frente a Corea durante 80 minutos, si bien perdieron en la tanda penal. Pese a que no consiguieron alcanzar la final, Hilmar McShane no se mostró en absoluto decepcionado.

"[Aunque nos eliminaron en semifinales] hicimos un gran partido", rememora. "Todo el equipo trabajó duro, simplemente no obtuvimos el resultado que esperábamos. Así es el fútbol. Es nuestra primera participación en una competición internacional de esta magnitud, así que llegar a las semifinales ante tantos espectadores es un logro excelente. Competir en los Juegos Olímpicos de la Juventud ha sido una experiencia increíble, fantástica. Estoy muy orgulloso de mi equipo y de mí mismo, hemos hecho un gran trabajo".

Tras triunfar en la cita juvenil, Hilmar McShane se muestra realista en lo que respecta a su futuro. "No sé qué pasará cuando vuelva. Regresaré a mi club, seguiré jugando y trabajando a conciencia", apunta McShane, a quien le gustaría seguir los pasos de su padre y labrarse un porvenir en el deporte. "Por supuesto que me gustaría ser jugador profesional, pero es una trayectoria que ha de abordarse paso a paso", concluye, con la sabiduría y la perspectiva de quien ya lo ha hecho antes que él.