Todos los aficionados al fútbol de la República de Corea saben que, hace más de dos siglos, el rey Jeongjo de la dinastía Joseon intentó sin éxito transferir la capital de su reino de Seúl a Suwon. Pero la mayoría de ellos, y muy especialmente los ciudadanos de Suwon, están convencidos de que la ciudad ya se ha convertido en una capital por derecho propio: una "capital del fútbol".

La ciudad se ha ganado tal reconocimiento sobre todo tras la llegada del Suwon Bluewings, uno de los clubes más populares y exitosos del país. FIFA.com presenta la historia de una entidad que posee cuatro títulos de la K-League en su palmarés.

El nacimiento de una institución
El Suwon Bluewings se convirtió en el noveno miembro de la K-League en 1996, cuando los directivos de la liga decidieron descentralizar la congestionada zona de la capital y reubicar en las ciudades satélites tres entidades originalmente radicadas en Seúl. El recién llegado no tardó en afianzarse en su nueva sede y, en la primera temporada, empezó a conquistar los corazones de los aficionados locales con actuaciones impresionantes.

Bajo la dirección de Kim Ho, una figura muy querida en el país, que había guiado los destinos de la selección surcoreana en la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994, el Suwon Bluewings arrasó en la liga nacional, sobre todo en la segunda fase de la campaña de 1996. Los de Suwon no lograron levantar el trofeo al primer intento, pues cayeron en la final por un tanteo global de 3-2 contra el Ulsan Horangi, pero dejaron bien claras sus ambiciones y ese mismo año se proclamaron subcampeones de la Copa de la República de Corea.

La forja de una leyenda
El club tardó tres temporadas en ganar su primer campeonato de liga, que llegó en 1998 con desquite contra el Ulsan incluido. El Bluewings se proclamó campeón tras imponerse por 1-0 en la ida y mantener el empate a cero en el marcador de la vuelta, para deleite de los 36.456 espectadores que establecieron un récord de asistencia. Con la maestría de su arquitecto en el mediocampo, Ko Jong-Soo, el equipo de Suwon se convirtió en una potencia sencillamente imbatible durante la defensa de su cetro la temporada siguiente, en la que también se adjudicó la Supercopa y la Copa de la Liga.

Un Bluewings triunfal se propuso ampliar el dominio a los escenarios continentales, aunque su primera temporada en el Campeonato de Clubes de la AFC, en el año 2000, terminó con una decepcionante salida en semifinales a manos del equipo a la postre vencedor, Al-Hilal. Sin embargo, en la siguiente campaña, el Suwon Bluewings llegó a la gran final, donde derrotó por 1-0 al japonés Jublio Iwata y conquistó su primer título asiático. En 2002, el delantero Seo Jung-Won volvió a contribuir decisivamente a la trayectoria del equipo de camino a la gran final, celebrada en el estadio Azadi de Teherán, donde el Bluewings se impuso en tanda de penales a su eterno rival, el Anyang Cheetahs (actual FC Seúl). El club de Suwon hizo de la conquista de triunfos consecutivos una costumbre, como demuestran dos títulos de la Supercopa Asiática en dos años seguidos.

En la actualidad
Si bien siguió figurando en un lugar preferente en el continente, el Suwon perdió fuerza en las competiciones nacionales tras la marcha de Kim Ho y de algunos de sus jugadores fundamentales, al final de la temporada 2003. Un año después de que el legendario futbolista coreano Cha Bum-Kun accediera al cargo de entrenador, el renovado Bluewings volvió por sus fueros, y ganó su tercer título de la K-League tras la agónica tanda de penales que definió la final contra el Pohang Steelers.

En 2006, los de Suwon se proclamaron subcampeones de la K-League y de la Copa de la República de Corea. El año pasado se impusieron en la temporada regular de liga a lo grande: con un registro de imbatibilidad de once partidos. En la segunda fase del campeonato, Suwon Bluewings empató a 1-1 con su rival más enconado, el Seúl, en el partido de ida de la final, pero ganó en casa por 2-1 en la vuelta y añadió un cuarto entorchado a su palmarés.

El estadio
Desde el año 2002, el estadio de la Copa Mundial de Suwon es la sede del Bluewings y de su afición, Grand Bleu. Durante la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, el estadio se convirtió en escenario de tres partidos de la fase de grupos, así como del choque de octavos entre España y la República de Irlanda. El recinto, al que sus conciudadanos llaman cariñosamente "El gran pájaro", tiene capacidad para 43.959 localidades de asiento. El estadio, en cuya estructura destaca el extraordinario techo en forma de ala que cubre el graderío occidental, se ha convertido en una de las atracciones más importantes de la ciudad de Suwon.