Como ocurre con muchas de las grandes rivalidades, el antagonismo que impera entre las dos principales ciudades de Portugal y entre sus dos clubes de fútbol más laureados está arraigado en la historia política, cultural y deportiva del país. Al norte está Oporto, una ciudad industrial y de clase obrera, con un fuerte espíritu independiente. Más al sur se encuentra Lisboa, una capital rica, poderosa y llena de encanto.

El derbi Oporto-Benfica encarna esa gran división, donde la rivalidad se ha visto intensificada por un cambio en la hegemonía: As Águias ("Las Águilas") son históricamente el equipo más laureado de Portugal, mientras que Os Dragões ("Los Dragones") han venido siendo la potencia dominante durante las dos últimas décadas.

Los orígenes
El primer enfrentamiento entre Oporto y Benfica fue un amistoso jugado el 28 de abril de 1912, en el que salió vencedor el conjunto lisboeta por 8-2. Tendrían que pasar ocho años para que el Oporto obtuviese su primer triunfo en el clásico (3-2, en un duelo apasionante), y casi otros nueve para que volviera a imponerse.

El Benfica ganó tres títulos de la liga portuguesa en cada una de las décadas de 1930 y 1940. En 1950, además, se adjudicó la Copa Latina y, con ese triunfo, su cotización empezó a dispararse. Sin embargo, solamente era un anticipo de lo que estaba por llegar. Encabezado por el legendario Eusebio, el equipo obtuvo la friolera de 8 títulos ligueros y, a principios de los años 60, 2 Copas de Europa, tras imponerse en las respectivas finales al Barcelona y al Real Madrid. El Benfica siguió prosperando en el fútbol nacional en las décadas de 1970 y 1980, pero, a pesar de alcanzar tres finales en ese periodo, fue incapaz de alzar más trofeos continentales.

El Oporto, después de casi dos décadas sin ganar la liga, se ciñó dos coronas seguidas a finales de los 70, y mantuvo su impulso victorioso en los 80 con otras 4 ligas, más 2 Copas de Portugal y 1 Copa de Europa.

Pero fue en la década de 1990 cuando Os Dragões comenzaron a imponer su monopolio en el fútbol luso con la conquista de 5 ligas consecutivas (todo un récord). Otras 5 han caído ya en la presente década, junto con sendos triunfos en la Copa de la UEFA y la Liga de Campeones.

Algunas cifras
En los 240 duelos que han medido a ambos equipos, incluyendo amistosos, As Águias llevan la delantera respecto a sus rivales del norte, con 94 victorias por 91. Los dos conjuntos han ofrecido un rendimiento mucho mejor en su feudo: 70 de los triunfos del Oporto se produjeron en el Estadio do Dragão, mientras que 72 de los logrados por el Benfica tuvieron lugar en el Estadio da Luz.

El Benfica sigue siendo el equipo más laureado de Portugal en su conjunto, con 31 cetros ligueros, mientras que el Oporto es su más inmediato perseguidor, con 23. Ambos han conquistado la máxima competición europea de clubes en dos ocasiones.

El grande lisboeta tiene más de 160.000 socios de pago, y 14 millones de simpatizantes por todo el mundo. Es más: entró en el libro Guinness de los Récords en 2006 como el club deportivo con mayor número de abonados. Curiosamente, el Benfica también goza de una mayor afición en el norte que el Oporto.

Actualmente
Algunos seguidores consideran que la rivalidad mutua estuvo personificada inmejorablemente por dos ex jugadores: João Pinto (Benfica) y Paulinho Santos (Oporto). A pesar de ser compañeros en la selección portuguesa, ambos declararon abiertamente una gran antipatía hacia el otro. Su enemistad duró varios años y, de vez en cuando, los derbis desembocaban en la expulsión de los dos por enzarzarse en una tangana.

La intensidad del derbi, no obstante, ha trascendido anterior y posteriormente la relación entre esos dos futbolistas, y la rivalidad se vio exacerbada hace poco por la marcha de Cristian Rodríguez desde el Estadio da Luz hacia el grande norteño. De hecho, el uruguayo se convirtió en el tercer jugador del Benfica en la historia reciente en cambiar sus colores por los del Oporto.

Tanto Benfica como Oporto han escrito capítulos magníficos en la historia del fútbol luso y, al haber ganado entre ambos 23 de las 26 últimas ligas, su enorme rivalidad no parece mostrar indicios de relajación.