Roger Lemerre, un producto genuino de la dirección técnica nacional francesa, lleva actualmente las riendas de Marruecos. El ex seleccionador de Francia, con la que ganó la Eurocopa 2000, también tuvo un paso notable por el combinado de Túnez, al conquistar la Copa Africana de Naciones 2004 y clasificar a las Águilas de Cartago para la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006.

Todos los hombres que han dirigido el fútbol francés procedentes del centro técnico nacional de Clairefontaine han abrazado una misma doctrina: el seleccionador debe conservar siempre una total libertad de acción. En ese campo, Roger Lemerre es todo un arquetipo. Este ex delantero reconvertido a defensa siempre ha exhibido una mentalidad ejemplar, abominando especialmente de dos cosas: la injusticia y la deshonestidad.

Ahora bien, su relación con los medios de comunicación siempre ha estado llena de recelos y ha resultado no poco tormentosa. A menudo, este hombre instruido e hipersensible ha conseguido dar lugar a increíbles choques dialécticos...

"¡Si no abandonan al fútbol, el fútbol no les abandonará a ustedes!"
Una consigna que lleva repitiendo desde el comienzo de su carrera, pero que sigue siendo confusa...

"Las intrigas, las conjeturas, las insinuaciones, los debates de ideas no me conciernen. Soy y seguiré siendo el primer aficionado de la selección de Francia. Si mi sombrero supiera por quién votaba, lo quemaría".
Declaración enigmática realizada en los días siguientes a la clasificación de los Bleus para la Eurocopa 2000

"No me harán decir lo que no tengo ganas de decir, aunque tal vez tengan ustedes dificultades para descifrar al chico que soy".
En respuesta a los rumores relativos a una eventual dimisión

"Mis jugadores son adultos, de eso no me cabe duda. ¿Pero son siempre razonables? No lo sé. Y sin embargo, adulto y razonable deben ir a la par".
En referencia a su plantilla en la Copa Mundial de la FIFA 2002

"La selección de Francia es como un buen libro. El principio a veces resulta muy arduo. Pero cuanto más avanzas en el tiempo, más te das cuenta del valor del libro, y ya no quieres dejarlo".
Justo después de una victoria complicada en Escocia

"La selección de Francia es un deber. Tanto mejor; ya no se va a la guerra. Defender los colores de mi país es mi valor".
En la concentración de Francia en Tignes para preparar la Eurocopa 2000

"Yo lo sé, el pequeño Nicolas lo sabe; ustedes, no. Ser adulto consiste en saber no desintegrar las esperanzas antes de tiempo".
En relación a la presencia o no de Nicolas Anelka en la lista para la Eurocopa 2000

"No me gustan los soplones. Así es como comienzan las guerras"
En una concentración de la selección de Francia antes de la Eurocopa 2000, a propósito de los jugadores que hablan con los periodistas fuera de las ruedas de prensa

"No hay un número 1, ni un número 2, ni un número 3. Pero el número 1 sabe que es el número 1, y los tres saben quién es el número 1. En cuanto al 2 y el 3, es según me convenga. Yo tengo mi vida en mi empresa y en lo que a mí respecta, señor, no he visto a ninguno que le haya dado un puñetazo en la cara a otro".
En relación a la jerarquía de los guardametas en la Eurocopa 2000

"Este equipo es como un primero de la clase que ya no puede evitar estar al máximo nivel".
Tras la victoria en la Eurocopa 2000

"Es un compañero leal, inteligente, dotado de un gran sentido de las relaciones y de una excepcional calidad de análisis. Le deseo lo mejor en su camino".
En alusión a Didier Deschamps, tras su 100º partido internacional

"El castigo deportivo está ahí, y hay que aceptarlo. ¿Que si voy a seguir? Todavía no estoy para pensar en ello. Hoy debo aceptar la derrota igual que habría aceptado la victoria".
Tras la eliminación de Francia en la Copa Mundial de la FIFA 2002

"Me prohíbo prohibir".
Plagiando uno de los lemas de Mayo del 68, un movimiento del que nunca ha ocultado su opinión claramente negativa, para responder a las críticas de una excesiva permisividad en su gestión de la plantilla de Francia

"Túnez es un país más latino que los latinos, y más francés que los franceses".
Al ser nombrado seleccionador de las Águilas de Cartago

"Yo no toco a los inocentes, ni a los imbéciles".
En respuesta al tunecino Anis Boussaidi, que le había acusado de sabotear su traspaso al Mónaco.

"Los equipos derrotados hoy no necesariamente lo estarán en un futuro. Esperemos que mañana vivamos con la misma esperanza. El mañana es un interrogante".
Tras la eliminación de Túnez en los cuartos de final de la Copa Africana de Naciones 2008

"No es ninguna catástrofe. No sería la primera vez que no se clasifican ustedes para el Mundial o para la CAN".
Al cabo de una derrota de Túnez frente a Burkina Faso (1-2)

"Puedo mirarles a todos a los ojos y decirles: te he dado una camiseta, te he dado un número, y debes honrarlos. Sylvestre, te he dado una camiseta, te he dado un número, y debes honrarlos. Thuram, lo mismo: te he dado una camiseta, te he dado un número, y debes honrarlos. Philippe, lo mismo. Zizou, lo mismo: te he dado una camiseta, te he dado un número, y debes honrarlos..."
Antes de su último partido al frente de los Bleus, contra Dinamarca en 2002