Hacer una síntesis de las grandes goleadas del fútbol, o de aquellos partidos que sorprenden por la cantidad de goles que deparan, sería una tarea tan titánica como insuficiente. También es cierto que, a medida que el juego ha ido evolucionando, resulta cada vez más difícil encontrar marcadores abultados en las ligas más competitivas del mundo. Aún así, con el debido apoyo de la historia, FIFA.com se toma el atrevimiento de reseñar algunos de los resultados más llamativos de los últimos tiempos...

Goles a montones
El encuentro que encendió la mecha de este artículo ocurrió el pasado mes de abril por la Liga de Colombia, cuando en el llamado Clásico Regional el Atlético Tolima venció como visitante al Atlético Huila por un inusual 7-4. Lo curioso es que al terminar el primer tiempo, los visitantes ya lideraban… ¡6-3! “Me da tristeza lo sucedido, pido disculpas a los aficionados y pongo a consideración mi renuncia”, dijo tras la debacle el entrenador Guillermo Berrío, a quien no le alcanzó ser el máximo artillero histórico del club para mantenerse mucho más en el puesto.

Un resultado igual, aunque menos esperado después de los primeros 45 minutos, se dio en septiembre de 2007, cuando el Portsmouth se marchó al descanso superando ajustadamente por 2-1 al Reading en un partido por la Liga Premier inglesa. Sin embargo, lo que siguió fueron ocho goles (dos de ellos en contra), un penal fallado por el perdedor (que hubiera puesto las cosas 3-3) y una tripleta completada por el zimbabwense Benjani Mwaruwari, originado así el impensado 7-4.

Otro duelo muy recordado con 11 dianas en total data de 2003: en el marco de la fase de grupos de la Liga de Campeones de la UEFA, el Mónaco humilló al Deportivo La Coruña por 8-3. La gran figura fue el croata Dado Pršo, quien anotó cuatro tantos el mismo día que cumplía 29 años. Así, dejó su nombre marcado a fuego en la que es hasta ahora la mayor goleada de la competición.

Pero si de 11 goles se trata, es imposible de obviar la victoria del FC Wil en 2002, que se tomó el número en serio y vapuleó al FC St. Gallen por un inapelable 11-3 en un encuentro válido por la Súper Liga suiza.

Blanqueadas memorables
Uno de los resultados más impresionantes entre rivales de fuerzas similares fue el 10-0 que le propinó el PSV Eindhoven al Feyenoord por la Eredivisie holandesa en octubre del año pasado. “Es difícil de entender lo que pasó”, afirmó Tim de Cler después la peor caída del club. “Tras el primer gol y la expulsión, cada uno de nosotros hizo la suya y colapsamos”, añadió el lateral izquierdo.

Más allá de que unos días más tarde el FC Barcelona de Pep Guardiola hilvanó recordadas goleadas sobre el Almería (8-0) y el Real Madrid de Mourinho (5-0), una blanqueada en Europa como la del PSV no causaba tanta impresión, quizás, desde aquel 8-0 que consiguió el Liverpool a expensas del Besiktas por la Liga de Campeones en 2007. Y eso que, ese mismo año y por esa misma competición, el Arsenal ya le había inflingido un tremendo 7-0 al Slavia Praga…

Lejos del Viejo Continente, en Argentina, fue Estudiantes de La Plata quién amasó un inolvidable 7-0 pero en 2006, ya que lo hizo ante su clásico rival, Gimnasia y Esgrima La Plata. Un tanteador así entre dos eternos rivales del fútbol argentino no se daba desde 1940, cuando Independiente derrotó a Racing Club por idéntico marcador. “Hoy conseguimos algo histórico. Vamos a ser viejos y la gente que estuvo en la cancha nos va a recordar este partido”, dijo el delantero Mariano Pavone, que anotó un verdadero golazo en la histórica jornada.

De máxima… ¡por la mínima!
Está claro que a veces marcar muchos goles no garantiza nada, como puede corroborar el Real Salt Lake, que en 2010, por la fase de grupos de la Liga de Campeones de la CONCACAF, cayó 5-4 con el Cruz Azul tras ir ganando 3-1 al promediar el complemento. Tres tantos de Javier Orozco, el último al minuto ‘90, parecieron sentenciar la remontada a favor de los mexicanos, aunque los estadounidenses igualaron en tiempo de descuento. Cuando el empate de visitante ya parecía un gran resultado, Christian Giménez los dejó sin nada.

En 2008, por la Liga de Austria, el Sturm Graz goleaba sin problemas al SV Mattersburg por 5-0 al final del primer período, pero su rival le dio un buen susto y se puso a tiro del empate, aunque el Graz evitó la vergüenza y terminó imponiéndose angustiosamente por 6-5. En Brasil, mientras tanto, algo similar le sucedió al Vitoria, que por la fase final del torneo estadual de 2007 superó 6-5 a Bahía, su clásico rival. El resultado incluyó una remontada y cinco empates, el último del Bahía sobre el epílogo tras a ir perdiendo 5-3.

Pero si de remontadas emocionantes hablamos, hay dos sucedidas a finales del siglo pasado que no pueden soslayarse. En 1997, el FC Barcelona de Bobby Robson, que tenía como ayudante de campo a un tal Mourinho, se retiró al entretiempo de su partido por los cuartos de final de la Copa del Rey perdiendo 0-3 ante el Atlético de Madrid en el Camp Nou. Sin embargo, tres goles de Ronaldo, uno de Figo y el último de Juan Pizzi sentenciaron el memorable 5-4 ante un rival que venía de ganar la Liga la temporada anterior.

Una hazaña similar, también de local, concretó en 1998 el Olympique Marsella, luego de encontrarse 0-4 en el descanso de su partido con el Montpellier por la Ligue 1 francesa. “El juego está perdido, traten de no perder el honor, que es lo único que les queda”, dijo a los suyos el técnico Rolland Courbis antes de regresar al campo. La arenga funcionó: lliderados por un inspirado Christophe Dugarry, autor de dos tantos, los marselleses consiguieron el 5-4 definitivo a los ’90 a través de un penal convertido por Laurent Blanc, hoy entrenador del seleccionado galo.

Empates estelares y curiosidades históricas…
En 2009, el Marsella participaría en otro resultado inusual, un 5-5 en casa del Olympique Lyon con la mitad de los goles marcados en los 11 minutos finales. El entrenador Didier Deschamps calificó el partido como espectacular para los espectadores, pero no para él: “Hacer cinco goles de visitante y no ganar es frustrante. Hoy perdimos dos puntos”, aseguró a posteriori.

Más llamativo, de todas maneras, resultó el 6-6 entre el Motherwell y el Hibernian por la Liga de Escocia de 2010. Hibernian estuvo adelante 4-1 y 6-2, e incluso su arquero Graeme Smith desvió un tiro penal a los ’87 con el resultado 6-5 a favor. No obstante, un tanto de Lukas Jutkiewicz en el tercer minuto de tiempo adicional selló la igualdad definitiva. Y vaya si será curioso el marcador que, por ejemplo, en Inglaterra no ha vuelto a darse desde que Leicester City y Arsenal empataron 6-6 en abril de 1930…

Este retroceso a la década del ’30 bien sirve para concluir con dos perlas históricas. Hasta aquí, el FC Barcelona ha sido colocado siempre en el bando ganador, pero no muchos saben que los Blaugranas han sufridos las dos derrotas más abultadas de la Liga española, puesto que en 1931 perdieron 1-12 con el Athletic Bilbao y diez años después, 1-11 con el Sevilla.

Algo parecido ha debido vivir el actual campeón de Alemania, Borussia Dortmund, quien ha participado en los cuatro encuentros con mayor cantidad de goles de la Bundesliga, con un saldo de dos derrotas y dos victorias: si bien perdió 0-12 con Borussia Mönchengladbach en 1978 y 1-11 con Bayern Múnich en 1971, superó por 11-1 al Arminia Bielefeld en 1982 y 9-3 al 1. FC Kaiserslautern en 1963.