Hace 10 años en Seúl, los surcoreanos abrieron así el apetito de los aficionados de todo el planeta por el mayor espectáculo deportivo del mundo: la Copa Mundial de la FIFA™.

La suntuosa actuación que se puede apreciar en la imagen superior fue la apoteosis de la ceremonia inaugural de la cita de Corea/Japón 2002, y prefiguró un asombroso mes de fútbol.

Empezó con el insólito descalabro de Francia ante Senegal y culminó con la conquista del trofeo por parte de Brasil, que venció a Alemania en la final con dos goles de Ronaldo. El torneo no desmereció de semejantes fastos de bienvenida.