Oliver Kahn no es un hombre al que pueda describirse en pocas palabras. Sobre todo si se habla de su palmarés: subcampeón del mundo, campeón de Europa, campeón de liga y copa en Alemania, campeón de la Liga de Campeones de la UEFA, campeón de la Copa Intercontinental… La lista sigue y sigue.

Por si fuera poco, la enorme cantidad de distinciones individuales logradas, entre ellas las de Mejor Jugador y Mejor Guardameta de la Copa Mundial de la FIFA 2002, Mejor Guardameta del Mundo (1999, 2001, 2002) o Mejor Guardameta de Europa (1999, 2000, 2001, 2002), agrandan aún más su figura.

Seis años después de su retirada, la antigua estrella del fútbol alemán mantiene su popularidad en todo el mundo. Cuando en mayo de 2008 colgó definitivamente los guantes, atrás quedaban 21 años de profesional del fútbol y 86 internacionalidades, 49 de ellas como capitán. Desde entonces, se ha mantenido alejado casi por completo de las canchas, más centrado en otras actividades: comentarista televisivo, estudios de administración de empresas, ojeador de porteros en Japón… Desde luego, no se puede decir que a sus 45 años esté ocioso.

FIFA.com ofrece aquí una selección de las mejores frases del antiguo guardameta titular de la selección alemana, una persona a la que su innegable ambición no le ha impedido reírse de sí mismo de vez en cuando. 

"Pretender que de toda una carrera sólo quedan los títulos es una manera muy simplista de ver las cosas. ¿De qué te sirve ganar 100.000 títulos si luego como persona eres un imbécil, una nulidad?".
Kahn sobre los valores en la vida de un futbolista profesional.

"No tenía a nadie cerca para celebrarlo, así que le tocó al banderín".
Su explicación de por qué, visiblemente emocionado, arrancó el banderín de una esquina al acabar un partido.

"Los futbolistas son el mejor indicador que existe. Cuando nadie habla de sus acciones, como ahora, porque en ese momento se está comiendo unas pérdidas importantes, es el mejor momento para comprar. Yo lo llamo en broma el índice del equipo".  
A propósito del estereotipo según el cual lo primero que hacen los futbolistas profesionales tras los entrenamientos es comprobar los índices de bolsa.

"Pensaba que el portero podía usar las manos en el área".
Kahn subió a rematar un saque de esquina a favor de su equipo, remató claramente con ambos puños a puerta y fue por ello expulsado del partido.

"Hoy habría podido poner mi bolsa de deporte en la portería y nos habrían marcado dos goles menos".
Tras la catastrófica derrota en casa ante Inglaterra (1-5) en la fase de clasificación del Mundial 2002. 

"En tu primer partido como capitán de la selección alemana tienes que marcar un gol".
Sobre su gol en propia meta en la victoria por 7-1 de Alemania ante Israel.

"Hoy nos hemos dado un baño de adrenalina".
Tras una victoria por 6-2 del Bayern frente al Borussia Dortmund.

"Cada gol en contra es para mí un insulto".
Sobre su extraordinaria motivación en el terreno de juego.

"Tenemos que fichar un portero, porque con el que tenemos ahora es imposible ganar nada".
Respuesta a la pregunta de qué líneas debería reforzar el Bayern de Múnich la temporada siguiente.

"Quiero dejar atrás la estupidez ésa de las discotecas. Ya me he cansado de ese estilo de vida tan superficial. He comprobado que es algo que te aporta muy poco en esta vida; nada, mejor dicho. Si hay algo que enriquece mi vida es exclusivamente lo que sé hacer: jugar a fútbol y defender una portería".
Sobre su cambio de prioridades.

"Críticas".
En respuesta a la pregunta de qué espera del año entrante.

"A menos que se me caiga la pluma de la mano, no hay nada más que lo impida".
Sobre la prolongación de su contrato con el Bayern de Múnich por tres años.

"Me habían dicho que íbamos por delante en la clasificación por juego limpio. Algo tenía que hacer".
A propósito de una tarjeta amarilla recibida por protestar.

"Nos ha dado por salir a hacer ballet. De principiantes".
Tras un empate a cero del Bayern en casa.

"Sólo masco uno, dos ya serían demasiado. Consume demasiadas fuerzas".
Sobre su costumbre de mascar chicle durante los partidos.

"Tenemos unas ganas locas de viajar a Hamburgo. Tendremos todo el estadio en contra. Toda Alemania estará en nuestra contra. No hay nada más bonito".
Kahn, sobre su especial manera de motivarse.