El argentino Gerardo Martino no es impulsivo como algunos de sus colegas de renombre, pero jamás deja tema por tocar o pregunta por responder. Fiel a su estilo de conducción, utiliza el pragmatismo para defender sus ideas, dentro y fuera del campo de juego.

Su presentación como nuevo seleccionador de su país no resultó la excepción. "Fue una situación que desconocía y me acostumbré con el tiempo. Viniendo de Argentina, donde todo es exclusivamente resultado, y llegando a un lugar donde pareciera que el resultado no alcanzaba, tuve que hacer un aprendizaje bastante rápido. Y vaya si lo he hecho", dijo en conferencia de prensa sobre su reciente experiencia en el Barcelona. Y aún así, la consideró "un muy buen entrenamiento" de cara al desafío que tiene por delante...

Autocrítica, reflexión y honestidad intelectual son cualidades que habitan en las palabras del Tata, quien a los 51 años parece haber tocado el cénit de su carrera. Por eso, FIFA.com repasa sus mejores frases desde que es entrenador.

"Soy contra (rival) del que tiene y no ataca. Del que no tiene, no me animo a juzgarlo. Lo que nunca haría es esperar. Siempre lo más lejos posible de mi arco”.
Martino, a la hora de explicar su filosofía futbolística.

"Hoy ambas cosas son importantes y están relacionadas. Hay veces que la cabeza no está bien y daría la impresión de que no se sabe jugar al fútbol. Y hay otras veces que la cabeza está espléndida y parecen jugadores de otro planeta. Yo creo que todo jugador que llega a primera división sabe jugar al fútbol. Pero la parte mental tiene una incidencia muy grande".
Al preguntársele si le preocupaba más la mente o los pies de sus futbolistas.

"Es bueno no haber aprendido guaraní, así los jugadores no tienen que encerrarse en un cuarto para insultarme tranquilos. Además, siempre pensé que los extranjeros éramos nosotros, que nosotros teníamos que cambiar, no ellos".
A la revista El Gráfico, en mayo de 2007, al ser consultado sobre si había aprendido el guaraní, una lengua típica de Paraguay que hablaban muchos de los futbolistas de selección.

"Admito que antes de agarrar la selección podía decir que trabajaba de lo que me gustaba, que es el fútbol, y era feliz. Eso es algo prácticamente imposible: ser feliz trabajando en el fútbol... Ahora es todo un país el que está pendiente de mi trabajo".
A FIFA.com, al cumplir seis meses al frente del combinado paraguayo.

"Los resultados influyen mucho en mi vida. Así como siento una felicidad inmensa en las victorias, siento mucha responsabilidad en las derrotas. Tanto que a veces, tras un resultado adverso, me cuesta mirar a la cara al ciudadano común.... Cuando era candidato al puesto, estaba en el paraíso. Cuando me dieron el cargo, me transformé en el enemigo público número uno. Así de drástico".
El Tata, en aquella misma entrevista con FIFA.com.

"He dejado de ser un aporte. Después del mundial (de Sudáfrica 2010) nos imaginábamos un escenario de mayor crecimiento. Creo que eso es entera responsabilidad del cuerpo técnico".
En julio de 2011, al dejar su cargo como seleccionador de Paraguay, luego de perder la final de la Copa América, instancia que alcanzó sin ganar un encuentro.

"Pasó casi año y medio del Mundial y nunca vi el partido con España, que tengo grabado en mi casa. Así que nunca sé si estuvimos tan cerca o no de ganarle".
Sobre aquel 0-1 ante España, al diario La Nación en enero de 2012, cuando ya entrenaba a su querido Newell's Old Boys.

"Discrepo totalmente en que los entrenadores sean más importantes que los jugadores, de ninguna manera. Hace mucho tiempo nos han instalado a los técnicos en un lugar de demasiado privilegio".
El 30 de marzo de 2012, al programa radial argentino Un Buen Momento.

"Dirigir Argentina sería un trabajo extraordinario, pero no un sueño".
También en 2012, cuando la selección era una posibilidad remota.

"Cuando te comparan con alguien que te gusta, no te vas a quejar. Quizás hasta terminás trabajando muchos años por eso: hay 19 equipos que quieren a Bielsa y como no lo pueden contratar, llaman al otro. La etiqueta me favorece".
Martino, sobre las constante comparaciones con Marcelo Bielsa.

"Yo adhiero a Guardiola en todo: su idea, su manera de jugar, de conducirse... Pero jamás me perdería la posibilidad de tomar un café con Mourinho".
Al programa televisivo Estudio Fútbol, en enero de 2013, cuando todavía era técnico de Newell's Old Boys y el Barcelona ni entraba en su horizonte de posibilidades.

"El que gana no siempre tiene la razón... A veces logras títulos y no dejas nada, pero admito que sería un fracaso no obtener cosas importantes aquí. Voy a respetar el estilo del club y de sus jugadores, y las formas con las que se sienten cómodos. Luego intentaré insertar aportes personales para hacer el equipo más completo".
El día que asumió oficialmente como entrenador del Barcelona, en julio de 2013.

"Si ganaban eran los jugadores, y si perdían era yo. Se hacía difícil seguir. Y cuando los jugadores sostienen públicamente al técnico es agradable en el momento, pero debilitan demasiado".
Martino, en junio de 2014, reflexionando sobre su salida del institución blaugrana.

"Todos los futbolistas tienen las puertas abiertas".
Ya como conductor del combinado argentino, al ser consultado sobre si Carlos Tevez volverá a ser citado a la selección.