Un ídolo mundial que lo ha vivido todo. David Beckham ha probado las mieles del éxito pero también la amargura del fracaso. Títulos de liga en Inglaterra, España, Estados Unidos y Francia, pero decepciones con la selección nacional

Desde que en 1996 dejó estupefactos a los aficionados con un gol desde la línea de medio campo contra el Wimbledon, el galáctico se ha convertido en uno de los personajes más populares del mundo. Formó parte de la famosa "quinta del 92" del Manchester United, que recibió tal nombre tras la conquista de la Copa Juvenil de la FA ese mismo año. Pero, mientras compañeros como Ryan Giggs  o Paul Scholes desempeñaron toda su trayectoria en el club, Beckham ha exhibido sus dotes futbolísticas y su magnetismo personal por todo el planeta.

Tras una famosa trifulca con su entrenador de entonces, Alex Ferguson, firmó un contrato multimillonario con el Real Madrid. Tras su paso por el conjunto blanco, se mudó a Estados Unidos en 2007 y aprovechó su enorme tirón mediático para ser uno de los principales artífices del impulso de la Major League Soccer. Durante su estancia en el Galaxy de Los Ángeles, intercaló dos temporadas cedido al AC Milan. Por último, Beckham se despidió del fútbol por todo lo alto: con el triunfo en el campeonato de liga francés en las filas del París Saint-Germain.

Recordamos las frases más divertidas y que mejor definen a David Beckham, el jugador de campo que más partidos ha disputado con la selección de Inglaterra.

“Nunca me quejaré de la posición en la que me encuentro ni de la atención que recibo. Al fin y al cabo, soy muy afortunado por tener lo que tengo y por hacer lo que hago, y no me creo diferente a nadie que trabaje duro y que sea padre y esposo”.
Beckham sobre la fama.

"Bueno, puedo jugar en el centro, por la derecha y a veces por la izquierda”.
Definiéndose como un jugador polivalente.

"Me acuerdo perfectamente de cuándo Victoria y yo salimos hacia el hospital para que naciera Brooklyn. Estaba comiéndome una chocolatina Lion".
Sobre el nacimiento de su primer hijo...

“Pues claro que vamos a bautizar a Brooklyn, pero no sabemos en qué religión”.
Y el bautizo.

“Todavía me miro y quiero mejorar”.
Afán de superación.

“Mis padres siempre han estado ahí para ayudarme. Siempre. Desde que yo tenía unos siete años”.
El papel de los padres.

"Cuando los niños salen del colegio, tiene otras actividades como fútbol o rugby. Pero cuando llegan a casa jugamos a sus juegos favoritos como Conecta 4... Les encanta Lego. Y a mí también. Creo que Lego me ayuda a relajarme. Lo último que hice fue el London Tower Bridge. Increíble".
Como desconectar en casa. 

“No me arrepiento de haber tomado la decisión de retirarme. Mi cuerpo estaba perdiendo facultades. Me costaba más tiempo recuperarme de las lesiones. Llega un momento en el tienes que irte”.
La hora de colgar las botas.

“Nos han propuesto hacer el ‘Playboy’ juntos, a Victoria y a mí, en pareja. Creo que jamás seré capaz de posar desnudo, aunque nunca se puede decir nunca jamás”.
Nunca digas nunca.

“Nunca olvidaré de dónde vengo, nunca olvidaré mis raíces. Viva donde viva. Soy inglés, así de sencillo”.
Fiel a sus orígenes.

"Ya me he hecho a la idea de que cada nuevo peinado que estreno se convierta en noticia de portada. Pero que una foto de mi pie aparezca en la portada de un periódico nacional es realmente excepcional".
Sobre la cobertura mediática de su lesión de metatarso antes del Mundial de 2002.

“Alex Ferguson es el mejor entrenador que he tenido jamás en este nivel. Bueno, en realidad es el único entrenador que he tenido jamás en este nivel. Pero es el mejor entrenador que he tenido jamás”.
En su etapa en el Manchester United.

“Eso ocurrió en el pasado, ahora estamos en el futuro”.
Disertación sobre los tiempos verbales.