Socarrón y cascarrabias, competidor nato, y amante del buen juego capaz de enfrentarse a quien hiciera falta cuando pensaba que tenía razón, pocas personas han dejado tanta huella en el fútbol español como Luis Aragonés. Ídolo del Atlético de Madrid, club en el que triunfó como jugador y entrenador, fue no obstante su labor con la selección española la que le otorgó el reconocimiento unánime. De su mano, ‘la furia española’ dio paso al ‘tiki-taka’ de los bajitos, un estilo de juego que permitió a La Roja ganar la Eurocopa de 2008 e iniciar el ciclo triunfal más importante de su historia.

En el primer aniversario de su muerte, FIFA.com rinde homenaje al ‘Sabio’ de Hortaleza recordando algunas de sus frases más célebres. Su filosofía futbolística, sus choques con la prensa y algunos jugadores, su corazón colchonero o su labor en la selección española. Y todo ello, sin pelos en la lengua.

Maneras de vivir y entender el fútbol

"Y ganar y ganar y ganar y volver a ganar y ganar y ganar y ganar… Eso es el fútbol."
Así resumió en una ocasión su filosofía futbolística.

"Yo creo que un entrenador de fútbol debe ir en chándal a los partidos".
Un entrenador de la vieja escuela.

"La pelota tiene música y hay que acompañarla bien".
Defensor del fútbol de toque.

"Las finales no se juegan, se ganan".
Jugar bien, sí… pero para ganar.

"Lo más agradable es dedicarme a esta profesión. Sólo con pisar un campo me encandila el olor a hierba".
Aragonés dedicó su vida al fútbol y anunció su retirada en 2013, a los 74 años.

"Hay medios que me quieren matar. Mátenme, pero no mientan".
Su relación con los medios de comunicación tuvo altibajos. Meses antes de ganar la Euro 2008, reaccionaba así ante las críticas y las noticias que hablaban de problemas en el seno de la selección.

"Me gusta más de mote 'Zapatones' que 'Sabio', porque sólo sé que no se nada".
Sobre los apodos que recibió. El primero, por su característica manera de andar.

Su relación con los jugadores

"Míreme a los ojitos".
Siendo entrenador del Valencia, se enfrentó a su estrella, el brasileño Romario, durante un entrenamiento.

"La clave para durar tanto es ser verdadero, la sinceridad es aplastante. El jugador tolera poco que le mientas".
Su receta para conseguir el respeto de sus jugadores.

"Yo considero que debo hacer un cambio y lo hago, aunque es evidente que me puedo equivocar. Sinceramente, creo que he acertado y en ese momento tenía que hacer un cambio, se llame Eto'o, Pelé o Romario el sustituido".
En su etapa como entrenador del Mallorca, tuvo varios rifi-rafes con un joven Samuel Eto’o, que no se tomaba bien que le cambiara durante los partidos. Años después, el camerunés diría que Luis fue como un padre para él. 

"Sé lo que siente un jugador que escucha el himno. El futbolista es como un actor, quiere salir, hacer tres goles y que la afición le aclame".
Aragonés y su capacidad para entender la mentalidad de los futbolistas.

El padre de ‘La Roja’

"Me gustaría que la selección tuviera un nombre, una identidad. Igual que Brasil es la canarinha o Argentina la albiceleste, me gustaría que España fuera La Roja".
Aragonés ponía nombre a la selección española al poco de asumir como seleccionador, en 2004.

"Trabajamos a partir de dos aspectos: la idea de juego, que partía de poner a jugar a nuestros mejores jugadores para tener la posesión del balón. Yo repetía que con nuestra condición física de base no podíamos competir con los alemanes y ahora son los rivales los que no pueden aguantar el ritmo de nuestro juego de toque. Y la otra clave fue desterrar los egos".
Así explicaba años después, en una entrevista al diario AS, cómo creó la selección que se proclamó campeona de Europa en 2008.

"Forman ustedes un grupo excepcional. Si no llego a la final con este grupo es que soy un mierda, he organizado una mierda de equipo".
En una charla a los jugadores de la selección durante la Euro 2008.

"Dios no se mete en estas cosas, es justísimo. No va con España ni con nadie, aunque, bueno, Rusia es atea".
Tras recibir una estampita religiosa de manos de una periodista en los días previos al inicio de la Euro 2008.

"Cogí una selección, intento dejar un equipo".
El gran objetivo que se marcó al asumir el cargo de seleccionador español.

"¿Sabes a cuantos Mundiales ha ido Raúl? A tres, ¿sabes a cuantas Eurocopas ha ido Raúl? A dos, ¡dime las que hemos ganado!"
Su decisión de no volver a convocar a Raúl con la selección le llevó a recibir todo tipo de críticas por parte de la prensa y los aficionados. Así respondió en una ocasión a un hincha que le reclamaba la presencia de la estrella del Madrid.

"Hubo que hacer cosas por el bien del fútbol español. Otros jugadores no volvieron más, no sólo Raúl. Algunos jugadores, como él, ya no rendían como a mí me hubiese gustado".
En su objetivo de hacer de la selección un equipo, Aragonés emprendió una profunda renovación del equipo. El tiempo le daría la razón.

Icono ‘colchonero’

"¿Lo han entendido? Pregunto, ¿lo han entendido? ¿Sí? Pues esto, esto (golpeando la pizarra), no vale para nada. Lo que vale es que ustedes son mejores y que estoy hasta los huevos de perder con estos, en este campo. Son el Atlético de Madrid y hay 50.000 dentro que van a morir por ustedes. Por ellos, por la camiseta, por su orgullo, hay que salir y decir en el campo que sólo hay un campeón y va de rojo y blanco".
Una de sus charlas técnicas más conocidas. Aragonés motivó así a sus jugadores antes de salir a disputar la final de la Copa del Rey ante el Madrid en el Santiago Bernabéu en 1992. Los rojiblancos ganaron 2-0.

"Si el Atlético es el pupas, el resto, ¿qué son, el costras?"
Aragonés siempre se rebeló ante la supuesta mala suerte del Atleti y su apelativo de ‘pupas’.

"Y usted no pise ese escudo".
España se jugaba su presencia en el Mundial de 2006 ante Eslovaquia y el partido se jugaba en el Vicente Calderón, el estadio del Atleti. En su regreso a casa, Aragonés recriminó al cuarto árbitro por pisar el escudo de su equipo, pintado en el césped.