¡Vaya domingo el vivido por Kelechi Nwakali! Por si no fuese suficiente con capitanear a Nigeria hacia la victoria sobre Malí en la final de la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA, el elegante número 10 se hizo con el Balón de Oro adidas y la Bota de Bronce adidas del campeonato.

El hombre a quien sucedió como mejor jugador del certamen fue su compatriota Kelechi Iheanacho (dos años exactos después de que el rápido delantero ayudase a los Aguiluchos Dorados a superar a Brasil como país más laureado en la competición). Ahora, Nwakali tratará de emular la progresión de su tocayo. Y es que, desde que se impuso en Emiratos Árabes Unidos 2013, Iheanacho ha brillado con la selección sub-20 de Nigeria y ha tenido un comienzo prometedor en su carrera profesional con el Manchester City.

Sin duda, Iheanacho debió de contemplar con orgullo los logros de su aparente heredero (después de ayudar al City a arrancar un punto en el campo del Aston Villa, por supuesto).