Un gol decisivo en el tiempo añadido, una exhibición de reflejos bajo palos en una tanda de penales, una recuperación de balón impecable delante de la portería en el último segundo de juego... a algunos futbolistas les gusta enfundarse el traje de héroe. Un regate, un pase decisivo o una linda acción defensiva, son “superpoderes” que encandilan a todo un estadio. Con su poderíó físico y la admiración que despiertan podríamos decir que los futbolistas son muchas veces superhéroes... a veces casi literalmente...

Givanildo Vieira de Souza es, sin duda, el más célebre de ellos. Claro, éste nombre no les dirá mucho. Hablamos de Hulk. Ahora sí. El delantero brasileño es una pesadilla para las defensas desde su debut en 2004 con el Vitória, hasta hoy, en el Zenit de San Petersburgo. “Me pusieron el apodo de niño, a los tres años”, explica en una entrevista con FIFA.com. “Me gustaba mucho ese personaje, Hulk, y le decía a mi padre que yo era fuerte, que tenía esa fuerza. Y ahí mi padre dijo: ‘vale, entonces eres Hulk’. Y me quedó, hasta hoy. Encima, al crecer me hice fuerte, así que me ha venido bien”.
 
No es el único superhéroe del deporte rey. Varios jugadores reciben sobrenombres inspirados en el universo de Marvel. Así hemos podido seguir las aventuras de Batman (Mateja Kezman, Marco Simone), Capitán América (Claudio Reyna), Supermán (Gianluigi Buffon, Enner Valencia), Iron Man (Marcelo Balboa y Sean Fallon), Spiderman (Jonás Gutiérrez y Walter Zenga) o el Hombre Elástico (Blaise Matuidi) en las canchas de todo el planeta.

No suelen ser sobrenombres puestos al azar. Casi siempre responden a características de personalidad (Reyna) o hacen referencia a atributos físicos (Matuidi), con excepciones… “Fue una idea de marketing. Cuando jugaba en el PSV Eindhoven. En un anuncio de la televisión, pusieron la música de la serie y luego compararon Kezman y Batman. A los hinchas les gustó enseguida, y me quedó. Es bastante cómico, pero me gusta”, afirma el delantero serbio.

Devoción por la araña
Por su parte, el zaguero estadounidense Marcelo Balboa (128 internacionalidades y 13 goles) fue el primer jugador de la historia de Estados Unidos en alcanzar el listón de las 100 convocatorias con su país. Su longevidad, su fiabilidad y su robustez le han valido el apodo de Iron Man entre sus hinchas, que también habría sentado como un guante a Jonás Gutiérrez, quien regresó hace poco a los campos ingleses tras superar un cáncer de testículos. Pero, el centrocampista argentino recibe el sobrenombre de Spiderman. “Vi la película por primera vez cuando vivía en Mallorca, un día que fui al cine. Luego saqué la máscara en la Championship unas cuantas veces para celebrar goles. De allí salió todo”, confesó a FIFA.com.

Parece que esa película marcó a muchos otros, empezando por el hijo del ecuatoriano Otilino Tenorio. Era fan del hombre araña, y pidió a su padre que celebrase todas sus realizaciones luciendo la máscara de su héroe preferido. Tenorio accedió, recibiendo así el apodo de Enmascarado, variando los colores del disfraz en función de las camisetas que vestía. Tras su fallecimiento, víctima de un accidente de tráfico en 2005, su compañero del Club Sport Emelec Iván Kaviedes le rindió homenaje en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™, cuando festejó un gol contra Costa Rica en el último partido de la fase de grupos poniéndose una máscara amarilla, con los colores de Ecuador.

El exguardameta del Saint-Étienne Jérémie Janot se vistió el traje completo del superhéroe araña en un partido contra el Istres en 2005. Después del traspaso al Le Mans del emblemático arquero de los Verdes, su amigo y excompañero Pierre-Emerick Aubameyang quiso recordarlo unos meses más tarde, sacando la famosa máscara azul y roja para celebrar un gol.

Lo repetiría con la elástica del Dortmund, tras marcar contra el Bayern de Múnich en la Supercopa de Alemania, en agosto de 2014. “Afortunadamente, ese gol nos ayudó a ganar. Si no, le hubiéramos dado una paliza”, dijo entonces aliviado el centrocampista Sebastian Kehl. Y su director deportivo, Michael Zorc, añadió: “Por una vez pase, pero si recibe una tarjeta amarilla ya deja de tener gracia. No nos hace falta algo así cada semana”.

Y más superpoderes
De este modo, Aubameyang esperó unos meses para hacerse notar de nuevo. En febrero de 2015, en el duelo de rivalidad del Ruhr, vio puerta y se puso la máscara… de Batman, mientras que Marco Reus, su compañero de ataque, hizo lo propio con la de Robin. “¡Si no sabían quiénes eran Batman y Robin, ya lo saben!”, dijo el internacional gabonés tras firmar su quinto tanto en cuatro encuentros. 

En 1977, 22 años antes de que naciesen el gabonés y el alemán, el galés John Toshack y el inglés Kevin Keegan vistieron los trajes de los dos héroes para una fotografía, e incluso recibieron sus apodos por su complicidad dentro del terreno de juego con los colores del Liverpool, entre 1971 y 1977.

Pero no siempre se necesita un apodo o una máscara para ponerse en la piel de un superhéroe. Pueden bastar unas dotes extraordinarias. Cristiano Ronaldo y sus 3.000 abdominales al día, el defensa del Arsenal Héctor Bellerín y sus 4,41 segundos en 40 metros (un registro superior al de Usain Bolt en los cuarenta primeros de su récord del mundo de los 100 metros en 2009), Carles Puyol y las 35 lesiones que no llegaron a afectar gravemente a su carrera, o el turco Hami Mandirali y su potencia de disparo, medida en 266 km/h, dan fe de ello. “Messi se viste de futbolista, ¡pero es un superhéroe!”, resumió Jorge Valdano, exinternacional argentino.

Y dentro de la cancha, ¿los Vengadores podrían rivalizar con los superpoderes de los futbolistas? Perfectamente, si nos guiamos por las palabras del actor australiano Hugh Jackman, Wolverine en la pantalla grande, entrevistado por FIFA.com: “A Wolverine no le iría nada mal en el mediocampo. Ahí podría hacer mucho daño. Messi pensaría: ‘Mejor le doy la pelota a otro, ¡paso de enfrentarme a este tipo!”.