En el fútbol hay dos sensaciones especialmente hermosas. Una, cuando el balón traspasa la línea de meta. La otra, cuando se levanta un trofeo. Las maneras de celebrar cada uno de estos momentos son infinitas y variadas. Hoy, FIFA.com se fija en las más curiosas y extravagantes.

El momento del gol es un estallido de alegría y sus celebraciones, a veces, memorables. ¿Quién no recuerda lo gestos de Bebeto durante la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos 1994™, cuando simulaba acunar a un niño en brazos, o las volteretas clásicas de Hugo Sánchez y Miroslav Klose?

Pero aquí va una menos conocida. Timber Joey, la mascota del Portland Timbers, club de la MLS, celebra cada gol de los suyos, cortando con su motosierra un trozo de madera de un tronco gigantesco. Por su parte, los aficionados del FC Bayern de Múnich pueden contar con 100 litros de cerveza gratis por cada gol de su equipo en casa para la fiesta de clausura de la temporada.

El Friburgo, otro representante de la Bundesliga, ha tenido asimismo una idea muy original y orientada a la sostenibilidad. En colaboración con un patrocinador, esta temporada los alemanes están plantando un árbol en su región por cada gol conseguido. Después de 33 jornadas disputadas, el club suma 35 tantos a favor, y esos son precisamente los árboles que lleva ya plantados.

La paga de la abuela
Las recompensas del patrocinador del NK Zagor, de la tercera división croata, van en una dirección similar. No en vano, prometió regalar a cada defensor una oveja viva por cada gol marcado. Ivica Supe, de 29 años, encontró aquí el estímulo perfecto: firmó nada menos que 16 dianas y disfruta ahora su propio rebaño.

Otro defensor, en este caso Scott Laird, ha tenido incluso la oportunidad de regatear por su recompensa, si bien lo suyo es más bien una tradición. "Cuando éramos pequeños, mi abuela nos daba una libra por cada gol que marcábamos", contó el lateral de 26 años del Preston North East a BBC Somerset. "Ahora, a mi edad, sigo manteniendo esta tradición". Y así ocurrió también el 16 de febrero de este año, cuando su club, de la League One, se enfrentó al gigante del Manchester United en la Copa de la FA: Laird fue el autor del 1-0 momentáneo (resultado final: 1-3). 

Al término del encuentro, a la primera persona que llamó Scott Laird fue a su abuela, con quien intentó negociar un botín mayor, dado que su rival había sido esta vez un grande de la Premier League. "‘No está estipulado así en el contrato‘, me dijo", afirmó Laird. En total, su abuela ha endulzado la ya de por sí indescriptible sensación de marcar un gol con 27 libras.

Al espacio por un título
Aquella segunda sensación, la de ganar un título importante y alzar ese soñado trofeo, es un subidón de orgullo. Y en algunas ocasiones esta experiencia también se embellece con un acicate muy exclusivo.

De haberse proclamado campeona del mundo en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, la selección de Países Bajos habría disfrutado de un viaje al espacio. "Una actuación estratosférica merece una recompensa estratosférica", explicó sobre este premio tan peculiar un portavoz de la compañía, quien aseguró que se le ocurrió la idea al ver el gol de cabeza de Robin van Persie contra España.

La Roja, por su parte, tras ganar la Eurocopa y el Mundial recibió el peso de sus jugadores en cerveza cortesía de uno de sus patrocinadores.

Un premio quizá menos espectacular pero igualmente original fue el que recibieron las jugadoras de la selección femenina de Alemania con motivo de su primer entorchado europeo en el año 1989. Tras derrotar 4-1 en la final a Noruega, cada una de las integrantes de la Mannschaft recibió un juego de café por parte de la federación. El curioso obsequio se componía de 41 piezas, y estaba adornado con florecillas azules, rojas y amarillas. 

Hoy en día las cosas han cambiado, pero en caso de que el combinado alemán se alce con el título en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Canadá 2015™, que arrancará en escasas semanas, seguro que también recibirá algún regalo especial.