I’m Forever Blowing Bubbles es una canción que formaba parte de un musical estadounidense estrenado en Broadway en 1918. Una década después la adoptaron los aficionados del West Ham United y actualmente figura entre los himnos más famosos del fútbol inglés, junto con Blaydon Races (Newcastle United), Blue Moon (Manchester City) y You’ll Never Walk Alone (Liverpool).

También se cantó durante el último partido disputado en el estadio de Highbury, aunque quienes la entonaron aquel día no fueron precisamente los seguidores del West Ham. En aquella ocasión, la última jornada de la temporada 2005/06, el Tottenham Hotspur necesitaba mejorar el resultado del Arsenal para hacerse con el cuarto puesto de la tabla, que otorgaba el derecho a disputar la Liga de Campeones de la UEFA, a expensas del eterno rival. Thierry Henry había encarrillado al equipo de Arsene Wenger hasta un triunfo por 4-2 sobre el Wigan Athletic y, cuando en Highbury se filtró la noticia de que Yossi Benayoun había marcado in extremis el gol de la victoria del West Ham contra los Spurs, la afición de los Gunners cantó a voz en grito una estrofa de I’m Forever Blowing Bubbles.

Este domingo, la canción sonó en el nuevo estadio del Arsenal, aunque en esta ocasión la entonaron los seguidores del West Ham. Los goles sin réplica de Cheikhou Kouyate y Mauro Zárate consiguieron que la era de Slaven Bilic en el banquillo del West Ham empezara con una sonora campanada, y ofreció a los aficionados del barrio londinense de Upton Park muy buenas razones para cantar de alegría.

No en vano, se trata de la primera victoria del West Ham sobre el Arsenal en ocho años y 16 partidos.

I'm forever blowing bubbles, (Estaré por siempre haciendo pompas,)
Pretty bubbles in the air… (bonitas pompas de jabón en el aire..)