Actualmente, Dunga se encuentra en el estado de Massachusetts preparando a la Seleção para un amistoso contra las Barras y Estrellas; y no es la primera vez que ha asumido un papel de liderazgo para enfrentarse a Estados Unidos en suelo estadounidense. Raí capitaneó a Brasil durante la primera fase de la Copa Mundial de la FIFA 1994™, pero al llegar el choque de octavos de final contra el país anfitrión, Carlos Alberto Parreira optó por dejarlo en el banquillo y entregar el brazalete al entonces imponente centrocampista del Stuttgart.

Los sudamericanos monopolizaron la posesión del balón, incluso tras quedarse con 10 jugadores poco antes del descanso. Sin embargo, gracias a un despeje sobre la línea de gol de Thomas Dooley y a algunas paradas estelares de Tony Meola, el 0-0 inicial pervivió hasta el minuto 73. Fue entonces cuando Romario arrancó serpenteando desde el mediocampo y asistió a Bebeto, quien marcó con sangre fría el único gol del encuentro, como puede verse en la imagen de arriba.

Dunga, que ya había sido el capitán de una plantilla que incluía a Jorginho y a Bebeto y que conquistó la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA en 1983, conservó el brazalete en los restantes encuentros de Estados Unidos 1994, hasta alzar el trofeo en el Rose Bowl de Pasadena. Volvió a lucir la simbólica prenda en Francia 1998, y está considerado uno de los capitanes brasileños más grandiosos de todos los tiempos junto con Carlos Alberto y Cafú.

Brasil ha ganado 15 y empatado 1 de sus 17 enfrentamientos contra Estados Unidos, y ambas selecciones han deparado recientemente algunos duelos apasionantes. Durante la primera etapa de Dunga al frente de la Seleção, los brasileños remontaron para imponerse por 2-4 en el Soldier Field de Chicago, dos años antes de revertir una desventaja de dos goles para vencer por 3-2 a los estadounidenses en la final de la Copa FIFA Confederaciones 2009. Su último encuentro, disputado en el FedExField de Landover en 2012, se saldó con triunfo brasileño por 1-4.