El domingo, el Camp Nou al completo disfrutó de un momento histórico, de una auténtica exhibición de grandeza, cuando Lionel Messi presentó a los aficionados su último FIFA Ballon d’Or.

El astro del Barcelona ofreció su quinto Balón de Oro, un récord de premios sin precedentes, a los aficionados culés, que ovacionaron puestos en pie a un jugador que no deja de batir marcas.

Messi, sin embargo, actuó con modestia al expresar su deseo de “compartir” el premio con toda la gente que lo ha ayudado a mantener unas cotas de calidad tan extraordinarias.

El argentino rubricó su presentación con un gol (su número 480 con el Barça y con la selección nacional de su país) en la victoria por 6-0 del equipo campeón de Europa y del mundo sobre el Athletic de Bilbao.