Historias reales de fútbol virtual
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No es ninguna novedad si te dicen que el fútbol se desarrolla ante todo sobre el rectángulo de juego, pero tal vez sí te sorprendería escuchar que el deporte rey lleva unos años conquistando otros rectángulos. Nos referimos, básicamente, a las pantallas de ordenador. Dados los constantes avances de las nuevas tecnologías, se antojaba difícil que el fútbol y sus protagonistas pudiesen sustraerse a su influencia. FIFA.com te presenta algunas interacciones sorprendentes entre la informática y el césped, con sus progresos… y sus errores de sistema.

Si eres un fiel usuario de FIFA.com, sabrás que puedes seguirnos en Twitter. No es ninguna novedad. Muchos clubes de fútbol ya están en esa red. Como el Jaguares de Chiapas mexicano que decidió mantener un contacto regular con sus seguidores a través de ese medio de comunicación. El equipo fundado en 2002, resuelto a afianzar su posición ascendente en el fútbol mexicano, apostó recientemente por Twitter para lanzar una de sus últimas campañas de comunicación. Y para ello, ¿qué mejor ocasión que un choque contra el entonces defensor del título, los Pumas de la UNAM?

A unos días del gran duelo del pasado 29 de octubre, los directivos del Jaguares publicaron el siguiente mensaje: “En el fútbol como en la vida, 140 caracteres son suficientes para que decidas de qué lado estás: #rujocomojaguar o #maúllocomopuma”. Los jugadores de los Felinos secundaron la iniciativa hasta el punto de crear cada uno su cuenta personal y saltar al césped con una inscripción muy particular en sus camisetas. En lugar de lucir su nombre, lo que aparecía al dorso eran ¡sus nombres de usuario, y al lado del número figuraba el célebre pajarito de Twitter! Así, Ismael Fuentes se convirtió en @ifuentes4, y Jackson Martínez, en @jacksonm9. La operación fue un éxito en toda regla, ya que el récord de conexiones saltó por los aires… al igual que la defensa de los Pumas, derrotados por 4-0.

Unos meses antes, el portugués Cristiano Ronaldo se valió de su cuenta de Facebook para incrementar su popularidad más si cabe ante sus aficionados. ¿Cómo? Organizando un concurso en el que les proponía que adivinaran cuántos goles metería con el Real Madrid en la eliminatoria frente al Olympique de Lyon, correspondiente a los octavos de final de la Liga de Campeones de la UEFA 2011. El premio para el vencedor, el reloj del delantero merengue, ¡valorado en 100.000 euros!

Entre los muchos miles de participantes, poco podían imaginar sus admiradores más acérrimos que, tras consumarse la clasificación del equipo madridista (1-1, 3-0), el astro portugués no iba a figurar entre los autores de los cuatro goles, obra de Karim Benzema, Marcelo y Ángel Di María…

Recaudando fondos
En la misma red social, en vez de aspirar a ganar, algunos aficionados estaban dispuestos a gastar por amor a sus colores. Así, varios hinchas de River Plate crearon un grupo de apoyo para que su guardameta Juan Pablo Carrizo, cedido por el Lazio en 2011, se quedase en el club a pesar de que su pase costaba unos 6 millones de euros. Los seguidores del grupo “Unidos por Carrizo” esperaban recaudar los fondos necesarios inspirándose en lo que hicieron sus predecesores en 1981, aunque sin Internet, para que Mario Kempes se quedara a jugar en la institución.

“Quienes estén interesados en colaborar económicamente (no importa si es con 1, 100 o 10.000 dólares), los invitamos a sumarse a este grupo para ver realmente cuántos somos los que estamos dispuestos a repetir lo que en aquel momento se hizo con Kempes, pero hoy con quien muchos consideramos el mejor arquero de los últimos tiempos”, explicaban los autores del grupo en Internet. Pero al final, los aficionados de los Millonarios tuvieron que resignarse a ver marchar a Italia a Carrizo.

En Alemania, sin embargo, una historia similar en 2009 sí tuvo un final feliz. El Colonia, deseoso de recuperar a su delantero Lukas Podolski, que había sido traspasado al Bayern de Múnich tres años antes, decidió crear una página web destinada a pagar la cláusula de rescisión del internacional alemán. Así, los hinchas de los Geißböcke (“Machos cabríos”) podían comprar áreas pixeladas de una imagen del goleador con el fin de reunir un 10% del precio de su traspaso, valorado en unos 10 millones de euros. Unas semanas más tarde, Poldi regresaba a su club de formación. Entre los generosos donantes, un tal Michael Schumacher, fiel seguidor del Colonia, aportó 875 euros, según informó el club.

Buscando candidatos... o trabajo
Y ya que un ordenador puede servir para fichar a un jugador, ¿por qué no extender la idea a un equipo completo? Eso es lo que debieron de plantearse los directivos de Benín cuando, en 2007, publicaron una oferta de empleo por Internet ¡para reclutar internacionales para la selección! “Se insta a todos los jugadores benineses que deseen vestir la camiseta de la selección nacional de Benín a que contacten lo antes posible con la dirección técnica nacional de la Asociación Beninesa de Fútbol en la siguiente dirección de correo electrónico…”. Eso es lo que podía leerse en la web oficial de la asociación beninesa unos meses antes de la Copa Africana de Naciones 2008.

Más de 30 jugadores respondieron al anuncio y fueron citados para una concentración en la región parisina a finales de noviembre de 2007. Finalmente, Benín acudiría a Ghana para disputar la fase final continental sin ninguno de esos futbolistas internautas…

Al contrario, el inglés John Boileau pensó que tal vez podría resultar fácil obtener un trabajo para ocupar un banquillo. En 2006, con la mayor seriedad del mundo, el susodicho aficionado al fútbol envió su candidatura al puesto de entrenador del Middlesbrough, entonces en la Premier League, para suceder a Steve McClaren. ¿Sus méritos alegados? El joven había conseguido conducir a numerosos equipos desde las divisiones británicas más bajas hasta la cima de Europa… ¡en el videojuego de simulación Football Manager!

“En mi trayectoria se incluye la liga, la Copa y experiencia en Europa, y eso me ha permitido convertirme en un experto en permisos de trabajo, detección de jugadores, tácticas y gestión de personal”, argumentaba el entrenador virtual en su carta dirigida al presidente del Middlesbrough, Steve Gibson. Para dar más peso todavía a ese elocuente currículo, Boileau estimó conveniente añadir a su palmarés una victoria real con el equipo sub-11 del Nuneaton and Bedworth St Paul’s, al que condujo a la gloria en la prestigiosa Summer Playscheme Cup de Nuneaton and Bedworth...

Aunque parezca increíble, el máximo mandatario del Boro se tomó la molestia de responder para informar al entrenador aficionado que, pese a ser “un candidato extraordinario”, su solicitud no podía ser tenida en cuenta, por el simple motivo de que, con semejante talento, su aventura en el Riverside Stadium habría sido muy breve, pues los grandes clubes europeos habrían tratado enseguida de hacerse con sus servicios…

Al año siguiente, en 2007, el Ebbsfleet United tuvo que confiar sus destinos no a un internauta, sino a… ¡27.000! Tras pagar cada uno 35 libras, esos miles de aficionados del club, constituidos en una sociedad electrónica denominada MyFootballClub, se hicieron con la propiedad del equipo y pasaron a gestionar todas las decisiones relativas a la vida del club. Desde la elección del entrenador hasta la política de fichajes, pasando por la composición del once inicial y las decisiones tácticas, todo pasó a ser votado por esos internautas. El punto culminante de esta aventura interactiva fue la victoria lograda en 2008 en el FA Trophy, el equivalente de la Copa de Inglaterra (FA Cup) para los clubes semiprofesionales que van desde la quinta hasta la octava división del fútbol inglés.

¿Sorprendido por las conexiones entre la informática y el balompié? Pues tú eres un ejemplo más. Aficionado al fútbol y fiel a FIFA.com, cómo no, en un soporte electrónico.