Un club para la eternidad
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"Puedes cambiar de mujer, de religión, pero nunca puedes cambiar de equipo de fútbol". En su película Buscando a Eric, el director británico Ken Loach resumió en una frase la pasión que todo hincha siente por sus colores. Los más entusiastas siguen a su club favorito de por vida, y toda su existencia está marcada a fuego por el devenir del equipo. FIFA.com echa un vistazo a los servicios que las entidades ofrecen a sus incondicionales más fieles para acompañarles hasta su muerte, e incluso después.

A veces es difícil saber con certeza en qué momento preciso comenzó el idilio entre un aficionado y su equipo. Ese, sin embargo, no es el caso de los seguidores del Hanóver 96. Desde 2009, el conjunto alemán cuenta con su propia sala de partos, ubicada en la clínica Friederikenstift, junto al AWD-Arena. De este modo, los padres que así lo deseen, pueden traer al mundo a sus hijos en un paritorio decorado íntegramente en blanco y verde. Los recién nacidos no solo reciben como regalo un pijamita con el emblema de la formación, sino que también se convierten automáticamente en socios durante su primer año de vida. "Los niños son el futuro: este proyecto puede hacer que los niños se identifiquen enseguida con nuestro club", explicó el Presidente del Hanóver, Martin Kind, cuyo apellido significa precisamente "niño".

En Argentina aún no reclutan socios en la cuna, no obstante, los clubes desempeñan un papel decisivo en la educación infantil. Estudiantes de La Plata, Lanús o Banfield son solo algunos de los que han abierto guarderías, escuelas de primaria e incluso de secundaria. Aunque el pionero en la materia es River Plate. El gigante de Buenos Aires inauguró su propio centro en 1982, con el objetivo inicial de proporcionar educación a sus jóvenes futbolistas en ciernes. "Nosotros damos preferencia a la práctica colectiva por encima del espíritu competitivo", aseguró Marcos Capurro, director del departamento de educación física y deportes del Instituto, a la revista Foot Citoyen. "Por supuesto, orientamos a los chavales mejor dotados hacia los deportes en los que destacan, porque no podemos olvidar que pertenecemos a un club que responde a una exigencia de resultados. Pero el objetivo principal sigue siendo el aprendizaje de la colectividad, un aprendizaje para el que el deporte constituye una herramienta privilegiada".

Patio de recreo y escenario de bodas
Figuras como Pablo Aimar, Javier Saviola Gonzalo Higuain o Javier Mascherano pasaron por este centro mixto en el que estudian casi 1.000 alumnos, el 60% de los cuales son hijos de socios. Sin embargo, ser forofo de los Millonarios no es un criterio de selección, y algunos chavales no ocultan su pasión por Boca Juniors, Independiente o Racing Club. Seguro que se respira un gran ambiente en el patio, situado bajo las gradas del Monumental.

El estadio de River Plate no es el único que ofrece algo más que una tribuna a su público. Haciendo honor a la máxima "el fútbol es una religión", muchas entidades también tienen su propia capilla. En Alemania, el Hertha de Berlín y el Schalke 04 permiten a sus aficionados darse el "sí quiero" en el coliseo donde juegan sus ídolos. Pero la palma de la boda de ensueño se la lleva el Eintracht de Fráncfort, que propone a sus hinchas, no sólo celebrar su unión en el Commerzbank-Arena, sino tener como testigos al águila Attila, la mascota del club, y a Charly, la del estadio.

En Inglaterra, los seguidores del Tottenham sólo tienen que preocuparse de elegir a sus invitados y testigos, del resto se ocupa el club. Los contrayentes tienen acceso al césped y los vestuarios y además tienen a su disposición a un organizador de bodas que se encarga hasta del más mínimo detalle. Incluído encontrar en la tienda oficial una liga con los colores de los Spurs para la novia. Quizás el conjunto londinense copió la iniciativa del Real Madrid, que en 2010 lanzó su propia línea de lencería de lujo. "Estoy seguro que un club con tanta historia y una afición tan especial tendrá muchos forofos que la comprarán", predijo en su día Pepe, defensa merengue.

Los hinchas del Olympique de Lyon, por su parte, aún no pueden lucir sus colores en la ropa interior, pero pueden vivir su pasión a diario mientras esperan el próximo partido. Con el servicio de telefonía del OL, pueden pedir un taxi del OL (si es que no se han sacado el carné de conducir en una autoescuela del OL), que les llevará hasta una peluquería del OL para estar guapos antes de marcharse de vacaciones con la agencia de viajes del OL. ¿Y todo esto cómo se paga? Pues con la tarjeta de crédito del OL, claro está.

El último adiós
Son muchas las entidades que ofrecen tarjetas de crédito a sus incondicionales. El Kaizer Chiefs sudafricano lo hace desde hace más de una década. Y para que su afición goce de buena salud durante mucho tiempo, la formación de Soweto brinda la posibilidad de suscribir un seguro de enfermedad en caso de hospitalización. Y como hay que pensar en todo, incluso en lo peor, los Chiefs proponen también un plan para funerales. Porque cualquier forofo lo puede confirmar: uno es fiel a su equipo hasta la muerte.

El Atlético de Madrid se lo tomó al pie de la letra y en 2008 inauguró un columbario para acoger las cenizas de sus socios y conservarlas entre los muros del estadio Vicente Calderón en 4.200 urnas de cerámica en las que están representados los grandes momentos de la historia del club. No tardaron en hacerse eco de la idea el Betis de Sevilla, el Espanyol de Barcelona o el Manchester City, en cuyos feudos también reposan las cenizas de sus seguidores.

En Argentina, Boca Juniors va incluso más lejos y acompaña, literalmente, a sus fieles, hasta su última morada. Efectivamente, es el primer club que creó, en 2006, su propio cementerio. "Muchos aficionados dejaban instrucciones a sus familiares para que sus cenizas fuesen esparcidas sobre el césped de la Bombonera", explicó Orlando Salvestrini, ex director de marketing de la entidad, una idea imitada posteriormente por el Hamburgo SV y el Schalke 04. "Llegaban con su urna y esparcían las cenizas sobre la cancha". Ahora pueden pasar la eternidad al lado de otros entusiastas y algunas leyendas xeneizes, como Juan Estrada y Julio Elías Musimessi, dos antiguos guardametas del equipo. Evidentemente, Boca Juniors pone a disposición de sus seguidores féretros con sus amados colores, amarillo y azul.

Al igual que el Reading FC, que ofrece ataúdes personalizados con sus colores y escudo. "Aunque este no es un mercado que queramos desarrollar", aclaró Boyd Butler, director de marketing del conjunto inglés. "Nuestros aficionados tienen mucho más valor para nosotros vivos que muertos".