Los números sagrados
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Se trata de una práctica corriente en los deportes de Norteamérica. El Hall of Fame de cada equipo reúne a los jugadores que han dejado huella en la historia del club. Para rendirles homenaje, el número que lucían en su camiseta se retira para siempre. Así, por ejemplo, el número 23 de Michael Jordan en la NBA (baloncesto) o el 99 de Wayne Gretzky en la NHL (hockey sobre hielo) ya nunca más podrán ser vestidos por otros jugadores de los Chicago Bulls y de los Edmonton Oilers.

Desde hace unos años, el fútbol tiene también su panteón particular. En su caso, la citada práctica, que durante mucho tiempo resultaba imposible (dada la numeración limitada de 1 a 11 para los titulares de cada encuentro), se desarrolló en la década de 1990 con la adjudicación de un número particular a cada jugador por temporada. FIFA.com te presenta a aquellos que han pasado a la posteridad.

La mejor manera de entrar en la leyenda de un club es, sin lugar a dudas, la fidelidad a sus colores. Italia ha producido algunos de los ejemplos más hermosos de lealtad. Franco Baresi, que en toda su carrera militó en el mismo club, se convirtió en uno de los emblemas del AC Milan. Al retirarse en 1997, después de 20 años vistiendo la camiseta rossonera , el equipo decidió retirar el número 6 de su plantilla.

Otro símbolo de la escuadra lombarda tuvo el mismo honor. Paolo Maldini, capitán emblemático desde la despedida de Baresi, ganó todo lo que se puede ganar con la camiseta milanista. "Paolo representa la historia del club", declaró en enero de 2005 Adriano Galliani, vicepresidente del Milan. "Cuando ponga fin a su carrera, se retirará su camiseta". Un detalle que agradeció el interesado: "Estoy muy contento, de veras. Esperaba en secreto un detalle así. El equipo siempre ha sido muy bueno y respetuoso conmigo". Maldini dejó el fútbol en mayo de 2009 y desde entonces ya no se usa la camiseta número 3 pero el club ha prometido recuperarla si uno de los hijos de Paolo, también futbolista, llega al primer equipo.

En el eterno rival, el Inter de Milán, sólo Giacinto Facchetti ha recibido esa consagración. El mítico lateral izquierdo, fallecido el 4 de septiembre de 2006, marcó época en el equipo nerazzuro y en la selección italiana. Entre 1961 y 1978, vistió en 634 ocasiones los colores del Inter con el número 3 a su espalda y conquistó 4 ligas y 2 Copas de Europa. Con la Squadra Azzurra, se proclamó campeón de Europa en 1968 y subcampeón mundial en 1970. "Como persona, Giacinto era aún más grande que como jugador. Dedicó toda su vida al fútbol. Era un hombre íntegro y bueno". Así lo elogió Gianni Rivera, compañero en la selección y también leyenda del fútbol italiano, lo que demuestra el lugar especial que ocupaba en el corazón de los tifosi .

Entre los números legendarios del Calcio , podemos citar asimismo el 6 de Aldair, defensa brasileño de la Roma, o el 11, que quedará asociado para siempre a Gigi Riva en el Cagliari.

Brescia y Nápoles, sin el 10
Roberto Baggio solamente pasó cuatro años en el Brescia, los últimos de su carrera, pero fueron suficientes para dejar una huella imborrable en la historia del club. Antes de la llegada del que fuera Jugador Mundial de la FIFA y Balón de Oro en 1993, el equipo lombardo llevaba siglos sin lograr la permanencia en la Serie A. Bajo la batuta del ex de la Juve, el Brescia se mantuvo año tras año en la primera división y llegó a disputar incluso la Copa de la UEFA 2001/2002. Cuando el "Divino Codino" colgó las botas en 2004, tras disputar 452 partidos y meter 205 goles, el equipo decidió retirar el simbólico número 10. Al año siguiente, sin Baggio, descendió a la Serie B …

Unos años antes, otro número 10 brillaba en el sur de Italia. Si el Nápoles figura hoy entre los equipos históricos del Calcio, se lo debe casi en exclusiva a un jugador: Diego Armando Maradona. Cuando el argentino aterrizó en el estadio San Paolo en 1984, en el palmarés del club sólo destacaban dos Copas de Italia. En siete años, la magia del "Pibe de oro" iba a brindar a la afición napolitana dos títulos ligueros, una tercera Copa de Italia, una Copa de la UEFA y, sobre todo, el reconocimiento internacional. Desde entonces, los seguidores del Nápoles profesan un auténtico culto al ex campeón mundial albiceleste, y el equipo decidió no volver a asignar a nadie el número 10 (que se había convertido en una responsabilidad muy difícil de llevar).

En homenaje a Maradona, la Asociación del Fútbol Argentino decidió también dejar de estampar la 10 en la camiseta de las selecciones absoluta y menores fuera de las competiciones de la FIFA (donde la numeración del 1 al 23 es obligatoria). Una decisión que contó con la aprobación de -casi- todos los argentinos. Entre los escépticos, Mario Kempes, campeón del mundo con el mismo número en Argentina 1978, opinó lo siguiente: "El 10 es el número que usan los mejores jugadores del mundo y creo que Argentina, algún día, tendrá otro jugador parecido a Diego. Hay que respetar la opinión de todos, pero sostengo que una Argentina sin el 10 dentro de una cancha sería una cosa chocante".

Dado que la Albiceleste parece haber encontrado un legítimo sucesor a Maradona en Lionel Messi, el mundo del fútbol se pregunta si la Pulga vestirá la mágica remera número 10 en otros partidos internacionales, a parte de los que pertenecen a competiciones FIFA.

La leyenda brasileña Pelé tuvo que esperar para ver una de sus camisetas retiradas. A pesar de hacer historia con el Santos en los 70, el club brasileño todavía usa su número. Sin embargo, el New York Cosmos en el que Pelé jugó dos años, retiró su elástica.

Homenaje póstumo y jugador número 12
Aunque la retirada de un número es siempre un signo de homenaje, algunos equipos habrían preferido de buena gana no tener que tomar una medida semejante. No en vano, son (demasiado) abundantes los números retirados por clubes que querían homenajear a uno de sus jugadores fallecidos. Por ejemplo, tras la muerte del camerunés Marc-Vivien Foé después del patido de semifinales de la Copa FIFA Confederaciones 2003 contra Colombia, el Lens y el Olympique de Lyon decidieron no asignar a nadie más el número 17, y el Manchester City hizo lo propio con el 23. Análogamente, el Chievo Verona, el Brescia, Sevilla y Español retiraron respectivamente los números 30, 13, 16 y 21 que llevaban el congoleño Jason Mayélé, el defensa italiano Vittorio Mero, y los españoles Antonio Puerta y Dani Jarque.

En las filas del Benfica de Lisboa, quedó retirado para siempre el número 29, en homenaje al delantero Miklos Feher. El internacional húngaro, que sufrió un ataque cardiaco el 25 de enero de 2004 en pleno partido contra el Vitoria de Guimaraes, ocupa un lugar especial en el corazón de los seguidores lisboetas. Pero no solamente en el suyo, como quedó de manifiesto en noviembre de 2006, más de dos años después de su muerte. En un partido de la Liga de Campeones entre el Benfica y el Celtic de Glasgow, disputado en el Estadio de la Luz, los aficionados escoceses desplegaron una banderola con el número 29 y la frase "Feher: Nunca caminharas sozinho" ('Nunca caminarás solo'). El delantero internacional portugués Nuno Gomes, lleno de emoción, agradeció el homenaje: "Ha sido un momento único y un detalle maravilloso, una bonita demostración de juego limpio. Estamos muy contentos porque todos los días pensamos en nuestro amigo Miki, que está siempre con nosotros".

A imagen de los aficionados del Celtic, en todo el planeta futbolístico el público está considerado un protagonista de excepción en cada partido. Por ello, no sorprende que algunos equipos hayan decidido adjudicarle un número. Así, desde el Fenerbahce hasta el Lens, pasando por Feyenoord, Portsmouth, Norwich City, Malmoe o Zenit de San Petersburgo, el número 12 ha sido retirado para siempre como homenaje a la lealtad de sus hinchas. En Grecia, el Panathinaikos hizo una pequeña excepción a la regla. Aunque, como en todas partes, el público está considerado como el "jugador número 12", el dorsal apartado por el club fue el número 13, como agradecimiento al grupo de ultras que acudía en masa a animar al equipo por la Puerta 13 del viejo estadio Apostolos Nikolaidis.

El alemán Lukas Podolski (número 10 del FC Cologne), el holandés Johan Cruyff tras su 60 cumpleaños (el 14 del Ajax de Amsterdam), el español Raúl (7 del Schalke 04), el húngaro Ferenç Puskás desde su fallecimiento en 2006 (10 de su club de juventud, Honved Budapest), el portero brasileño Marcos (12 de Palmeiras) o el sueco Herik Larsson (17 del Helsingborg) son algunos de los hombres que también han motivado la retirada de míticas camisetas. Aunque la lista es más larga...

Ya fuera mágico o trágico, el destino de las leyendas del fútbol ha hecho que sus números sean inolvidables. De este modo, algunos dorsales se han convertido en una "carga" difícil de llevar. Por ejemplo, Francia ha tenido en Michel Platini y en Zinedine Zidane a dos números 10 de leyenda, mientras que el 7 del Manchester United ha pertenecido sucesivamente a George Best, Bryan Robson, Eric Cantona, David Beckham y Cristiano Ronaldo. Casi nada… En ambos casos, sus sucesores saben que todos los ojos estarán puestos en ellos y que no se les permitirá ser meras comparsas.