Hombres de palabra: Just Fontaine
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Hace ya más de 50 años que, en cada Copa Mundial de la FIFA™, el nombre de Just Fontaine regresa como una leyenda inmutable, gracias a su famoso récord de 13 goles anotados en solo seis partidos con la selección francesa, durante la edición de 1958. En Suecia, Fontaine brilló con luz propia, como ya llevaba haciendo dos temporadas en las filas del mítico Stade de Reims.

Para valorar ese registro en su justa medida, basta con recordar que solo Ronaldo (15 tantos), Gerd Mueller (14) o Miroslav Klose (14) exhiben un total superior al del francés, pero acumulado en dos o tres torneos. Incluso Pelé, que disputó cuatro Copas Mundiales de la FIFA, “únicamente” suma 12.

Cuando puso fin de manera prematura a su carrera en 1962, con solamente 28 años, Fontaine siguió disfrutando como entrenador, y posteriormente como comentarista y eterno espectador de su propia proeza. Los análisis de “Justo” son siempre sabios, están repletos de humor y a veces hasta resultan mordaces.

FIFA.com ha recopilado una selección de las mejores declaraciones de esta auténtica institución del fútbol francés.

“Cuando llegué a Niza, decían ‘no hay que fiarse de ese tipo’. Y la gente preguntaba: ‘¿Por qué? ¿Tiene un buen disparo?’. ‘Sí, y dispara con las dos piernas’. ‘¿Va bien de cabeza?’. ‘Sí’. ‘¿Es rápido?’. ‘Sí’. ‘¿Tiene buena técnica?’. ‘Sí, pero no es por eso por lo que hay que desconfiar: ¡acabó el bachillerato!”.
Fontaine recuerda que el fútbol está en la cabeza. Jugó tres temporadas en el OGC Niza (1953/56).

“Mi gran baza para el récord en el Mundial fue que me había operado del menisco en diciembre de 1957, y volví en febrero. Eso me dio una pequeña pausa durante el invierno, e hizo que en junio tuviese una frescura que otros no tenían. Si los ingleses ganaron en 1966, fue porque jugaban en casa y pararon la liga un mes antes, para prepararse en consecuencia”.
El descanso como fórmula del éxito.

“Lo que no me gustó fue que dijese que me había descubierto él. Si me descubrió para no alinearme, no está nada mal… En cuanto conseguí el récord de goles marcados en un Mundial, ¡todo el mundo me había descubierto!”.
Acerca de su antiguo entrenador en el Niza, Luis Antonio Carniglia.

“A mí me gustaban los defensas grandes, porque, como decía el ex internacional francés Jean-Jacques Marcel: ‘Mientras se da la vuelta, te da tiempo a matar un burro a gorrazos”.
Fontaine nunca se olvida de citar sus fuentes.

“No me gusta el champán, pero me vi obligado a beberlo cuando ganamos, ¡fue un calvario!”.
Seis temporadas en Reims (1956/62), capital mundial del champán.

“Como muchos de mis ilustres colegas, Di Stefano, Cruyff o Kopa, pienso que el nivel técnico ha bajado en el fútbol moderno, que los valores se han equilibrado. Lo que los jugadores han ganado en físico, en impacto, en aguante, lo han perdido en finura y en creatividad. Por eso, el amante del fútbol que soy no puede sino animar y apoyar al FC Barcelona, porque sus jugadores logran demostrarnos que, también hoy en día, se puede jugar bien al fútbol... Y ganar frente a monstruos tácticos y físicos”.
Quienes conocieron el Stade de Reims de los años 50 comparan encantados su juego con el del Barça actual.

“En 1967, me convertí en el seleccionador nacional más efímero. Tras solo dos partidos [perdidos], dejé el puesto. Otro récord…”.
Su primera experiencia como entrenador fue corta, pero lo compensaría al frente del PSG, el Toulouse y la selección marroquí.

“Si hubiese que elegir a las tres mejores selecciones campeonas del mundo de la historia, hablaríamos sin duda del Brasil del 58 o del 70, de la Argentina del 78 o del 86 o incluso del Uruguay de 1930. Seguramente no de la Francia del 98...”.
Acerca de la victoria de los Bleus en la Copa Mundial de la FIFA 1998.

“Estar bien, tener la cabeza despejada, con confianza, es lo que necesitará Ronaldo si quiere hacer un gran Mundial como delantero. No casarse antes del torneo, ni dejar a su prometida, no recordar la temporada perdida, olvidar que es el último Mundial de Zidane, no pensar demasiado en su pierna ni en su tripa, no hacer cálculos ni obsesionarse con los récords. Simplemente… divertirse”.
Últimos consejos a los delanteros antes de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, cuyo máximo realizador fue Miroslav Klose (5).

“La gente me dice: si jugase ahora, ¡sería usted multimillonario! Yo les contesto que ya lo soy, ¡para que no me fastidien con eso!”.
Fue presidente del primer sindicato de futbolistas profesionales que se fundó en Francia.

“Llevé bien la etapa posterior al deporte, nunca fui un manirroto. Un poco comediante sí, pero no un manirroto”.
Invirtió su dinero en tiendas de ropa y de deportes.

“Nuestras pantallas de televisión ultramodernas dan la impresión de que el fútbol actual es más rápido que el fútbol de antes. Es más físico, cierto. Más rugoso, más exigente, pero no más rápido. No olvidemos que en los años 30 ya se corrían los 100 metros en diez segundos… Además, era nuestro objetivo y nuestra técnica: correr muy rápido, con el balón en los pies, para marcar o para desmarcarse”.
Fontaine pone un poco de color al blanco y negro.

“Mi mujer tiene mucha paciencia y un gran mérito por estar siempre a mi lado. Tengo un carácter difícil. Por ejemplo, soy inflexible con los retrasos: por algo me llamo Just [Justo]”.
Con motivo de sus 50 años de matrimonio con Arlette.