El viernes 4 de septiembre de 2009, el Presidente de la FIFA, Joseph S. Blatter, mantuvo una reunión de trabajo con el Consejero Federal y Ministro de Deportes suizo, Ueli Maurer, en la sede central de la FIFA. Los dirigentes departieron sobre las iniciativas y campañas encaminadas a combatir la violencia en el deporte y a garantizar la seguridad en los acontecimientos deportivos en Suiza. Tras el encuentro, Maurer atendió a las preguntas de FIFA.com.
Señor Maurer, ¿qué le trae a la sede de la FIFA?
Estoy encantado por haber recibido esta invitación, ya que el fútbol es el deporte más importante. Más que un deporte, es un vínculo social entre los países del mundo. Por supuesto, es un honor que la sede central de este organismo se encuentre aquí en Suiza. Joseph S. Blatter es un representante perfecto para Suiza y para el fútbol. Me parece importante mantener este contacto, y me complace enormemente disfrutrar de esta oportunidad.
¿Qué temas ha tratado con el Presidente Blatter?
Hemos hablado del deporte en general, puesto que somos dos amantes del deporte, y del papel de la política en relación con el deporte. Los dos estamos totalmente de acuerdo en que la política no debe inmiscuirse en el deporte, pero debe prestarle su apoyo siempre que lo necesite. En cualquier caso, el deporte es algo tan magnífico que debemos desvincularlo de la política todo lo posible.
Ya sabrá usted que la FIFA celebra próximamente el día de la deportividad y el juego limpio. En su opinión, ¿hasta qué punto es importante el juego limpio?
Pienso que es muy importante que se hable de la deportividad y que ésta se convierta en un lema, ya que el deporte y los clubes desempeñan una labor fundamental en el fomento de la deportividad entre los aficionados, no sólo en el estadio, sino también en los demás ámbitos de la vida. Y se puede ir más allá. Creo que, también en la política y en la sociedad, la deportividad, el juego limpio y la justicia son elementos muy importantes que no siempre están presentes.
Suiza juega el sábado contra Grecia un partido clave para sus intereses en la competición preliminar de la Copa Mundial de la FIFA. ¿Cree usted que su país se llevará la victoria?
Eso espero, por supuesto, pero siempre me preocupa que la prensa exagere las posibilidades de nuestra selección. Simplemente, no pertenecemos a la élite del fútbol mundial. Quizá estemos justo un escalón por debajo, pero, sin duda, no en el más alto. Siempre se exagera. En cualquier caso, podemos ganar a Grecia, de eso estoy convencido.
¿Está usted satisfecho con el desarrollo del deporte en Suiza y con el apoyo que se brinda a la juventud?
Puedo contestarle a eso desde el punto de vista de un padre. Desde hace 20 años, tengo hijos que juegan al fútbol y estoy entusiasmado con los progresos. Hoy en día, los jóvenes reciben mucho más apoyo. Los entrenadores tienen una gran formación. Creo que estamos en el camino correcto. Hemos avanzado mucho, porque hay una verdadera preocupación por los jóvenes, que no sólo reciben apoyo en el aspecto deportivo sino también en el plano humano y personal. El deporte suizo está haciendo progresos muy importantes en todos los sentidos.
