Si eres un apasionado del fútbol, un fiel lector de FIFA.com o -como suele ocurrir- las dos cosas a la vez, los apodos de los clubes de todo el mundo ya no tienen secretos para ti. Continuemos hoy este recorrido por los sobrenombres originales centrándonos en las selecciones. Ya sean una referencia histórica, geográfica o lingüística, en este capítulo encontrarás los orígenes de estos apelativos. En nuestro último artículo, que publicaremos el miércoles, los protagonistas serán los jugadores.

Actualmente, en todas las competiciones internacionales hay que ser políglota. Y es que, si bien algunos nombres no nos dicen nada, a menudo significan simplemente 'equipo' o 'selección' en el idioma del país. Así, al oír a un locutor narrar las jugadas de un partido entre la Nati y la Reprezentace, aunque no lo sepamos, estamos asistiendo a un ¡Suiza-República Checa! Del mismo modo, el combinado alemán es conocido fuera de sus fronteras como la Nationalmannschaft, Irán brilla en Asia bajo el nombre de Equipo melli (melli quiere decir 'nacional' en persa), y El Salvador se hace llamar en Centroamérica la Selecta .

En Portugal y en Brasil se habla la misma lengua, pero el apodo de la selección difiere un poco. Al haber conquistado los sudamericanos cinco veces la Copa Mundial de la FIFA, el nombre de Seleção no le resulta extraño a nadie. En cuanto a los lusos, a su conjunto se le conoce familiarmente como Selecção das quinas (selección de los cinco escudos de armas que aparecen en la bandera), por el número de escudos que hay en la bandera portuguesa. Eso explica también los Tres Leones de Inglaterra, como referencia al blasón de los reyes de Inglaterra, adornado con tres leones de oro.

Volvamos por un instante a Brasil. El país que ostenta el récord de coronas mundiales también posee el de mayor número de apodos distintos. A los futbolistas brasileños se les llama igualmente Pentacampeões (quíntuples campeones), Canarinhos (canarios), Verdeamarelos (verdeamarillos) o Auriverdes, por los colores de su bandera.

La mayoría de los apodos de las selecciones tienen su origen en los colores de sus camisetas. En Latinoamérica es habitual asistir a duelos entre los Amarillos ecuatorianos, los Albirrojos paraguayos, los Albicelestes argentinos, la Roja chilena, la Blanquirroja peruana, la Verde boliviana o El Tricolor, o simplemente Tri, mexicano.

El azul regio y la naranja mecánica
Pero dos equipos que visten la misma tonalidad no tienen por qué compartir denominación. A España se la conoce como la Furia Roja, los belgas son los Diablos Rojos, y el once venezolano es la Vinotinto, por el color particular de su elástica.

En el arco iris que ofrece el fútbol mundial, el azul es sin duda el más difundido. De la Celeste uruguaya a los Plavi de Serbia, pasando por los Blue Samurais de Japón, es sin duda el moda. Tanto, que en la final de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 se enfrentaron los Bleus (azules) con los Azzurri (También azules)… ¡Una final 100% azulada!

El apodo de la selección francesa se explica fácilmente por uno de los colores de su bandera (azul, blanco y rojo), aunque el de Italia -la Squadra Azzurra (el equipo azul)- es un poco más sutil, ya que en la enseña italiana figuran el verde, el blanco y el rojo. Hasta principios del siglo XX, Italia jugaba con una camiseta blanca. En enero de 1911, frente a Hungría, los transalpinos saltaron al campo con una casaca azul, en honor a los colores de la Casa de Saboya, a la que pertenece la familia real. Aquel día nació la Squadra Azzurra

Si reemplazamos "Casa de Saboya" por el nombre de "Van Oranje", asociado a la familia real neerlandesa, tendremos la explicación de las camisetas y del Oranje (naranja) asociado a la selección de Holanda. Pero fue otro rey, esta vez del balón, quien le valió el apodo de Naranja Mecánica, aplicado a Johan Cruyff y a sus compañeros en la Copa Mundial de la FIFA 1974.

De la misma manera, las actuaciones realizadas por la Dinamarca de Michael Laudrup, la Austria de Matthias Sindelar y posteriormente de Hans Krankl o la Croacia de Davor Suker y Zvonimir Boban les valieron respectivamente las denominaciones de Danish Dynamite (dinamita danesa), Wunderteam (equipo fantástico) o Vatreni (el once ardiente).

El libro de la selva
En el fútbol mundial, el baile de apodos más interesante es el que se produce cada dos años en la Copa Africana de Naciones. Todos los animales de la sabana libran un combate sin tregua para subir a lo más alto del continente. En la primera fila de los aspirantes, es lógico pues encontrar al rey de los animales… Aunque el león cambia de calificativo según su país de origen.

En Camerún, los Leones Indomables reinaron en el fútbol africano de los años 90. En Senegal, los Leones de la Teranga (hospitalidad, en wolof) exportaron su cortesía a los cuartos de final de Corea/Japón 2002. En Marruecos, los Leones del Atlas se enorgullecen de haber sido la primera selección africana que superó la primera ronda de un torneo mundialista. Fue en 1986, en México. Ese éxito inspiró a otro país africano, ya que cuando Zaire se convirtió en la RD del Congo, los Leopardos dejaron paso a los Simbas (leones, en suahili), que esperan rayar también a gran altura en el continente y, por qué no, quedarse con la parte del león…

Hay otro animal que infunde respeto y encarna el poderío. A los Elefantes de Costa de Marfil se les considera los nuevos gigantes de África, mientras que el Syli, un elefante que vive en Guinea, espera ir por el mismo camino. Los Palancas Negras (los antílopes negros) de Angola, por su parte, han demostrado que incluso animales menos robustos pueden sobrevivir en la jungla internacional. ¡Un ejemplo a seguir para las Ardillas de Benín o las Golondrinas de Burundi!

Entre los felinos y los paquidermos, las aves rapaces elevan a las alturas los colores del fútbol africano. De este modo, los Gavilanes de Togo y las Águilas de Cartago tunecinas brillaron en Alemania el verano pasado, y las Súper Águilas de Nigeria o las Águilas de Malí querrán hacer lo mismo en Sudáfrica 2010.

Además de los animales, las referencias históricas son asimismo una fuente de inspiración de los apodos africanos. A los egipcios, vigentes campeones de África, se les llama, lógicamente, los Faraones. Y las Black Stars (estrellas negras) de Ghana deben su nombre a la estrella que figura en su bandera nacional, que hace referencia a la naviera "Black Star Line", fundada por el jamaicano Marcus Garvey, un defensor de la unidad africana que esperaba traer a los esclavos de vuelta a su continente de origen.

Impresionante, entrañable o divertido, cada selección nacional se destaca por su apodo. Los Reggae Boyz de Jamaica, los Soca Warriors de Trinidad y Tobago, los Socceroos de Australia o los Guerreros de Taeguk de la República de Corea son sólo algunos ejemplos de su originalidad y diversidad. Detrás de cada uno se encuentra a menudo la historia de una nación. Otro tanto sucede con los apodos atribuidos a los jugadores. ¡Descúbrelos en FIFA.com el miércoles 7 de febrero!