La extraordinaria explosión de interés en el fútbol, y su poder para atraer seguidores de todas las edades, sexos y grupos sociales, se refleja en las impactantes innovaciones en el diseño y construcción de estadios, que se han convertido en los espectaculares escenarios del deporte de más alto nivel. Charles R. Botta, experto en planificación de estadios y gestión de proyectos, ha sido testigo directo de cómo los estadios modernos y familiares han ayudado a cambiar la imagen del fútbol, y revela a FIFA World que la "revolución" no ha terminado.
Después de estudiar dibujo arquitectónico e ingeniería y posteriormente ocupar diversos cargos directivos en constructoras de Suiza, su tierra natal, Charles R. Botta fundó su propia compañía en 1989, Botta Management Group AG. Desde entonces, la compañía ha crecido hasta convertirse en líder en la realización de grandes y complejos proyectos de bienes raíces, particularmente infraestructura deportiva para eventos de la talla de la Copa Mundial de la FIFA y los Juegos Olímpicos.
Tras su última visita a los estadios sudafricanos que se completan para la Copa Mundial de la FIFA 2010, Botta se reunió con FIFA World en la sede de la FIFA en Zúrich -también realizada por Botta Management- para discutir el rápido desarrollo de su industria y revelarnos las nuevas tendencias en el diseño de estadios
FIFA World: El diseño de estadios ha sufrido una rápida
transformación en los últimos años. ¿Cuáles diría usted que son los requisitos
clave para un estadio moderno?
Charles R. Botta: Bueno, comenzando por los estadios del Mundial, hay que
entender que los requisitos para la Copa Mundial de la FIFA exceden con creces
las exigencias para el uso posterior del estadio. Por un lado están los
requisitos legales de la FIFA con respecto al tamaño del estadio, y otros
aspectos vitales como la seguridad, dada la naturaleza y la magnitud del
Mundial, pero que evidentemente excederán las futuras necesidades del estadio.
Así que los diseñadores tienen que cumplir con los requisitos de la Copa
Mundial, pero al mismo tiempo deben procurar que sea sostenible.
¿Cómo armonizan estas dos
exigencias?
Cuando se trata de estadios, lo más efectivo obviamente es construir recintos
cuya capacidad pueda alterarse después de un gran evento. Los estadios de
Ciudad del Cabo y Durbán, por ejemplo, con un aforo de unas 70,000 plazas cada
uno, se reducirán a 50,000 después del Mundial. Lo importante es que esto se
planifique desde el principio, de modo que el aforo final pueda adaptarse a la
estructura existente. Pero aparte de la simple reducción del aforo, la
tendencia actual son los estadios multifuncionales, en los que pueden
celebrarse diversos tipos de evento y cuentan con espacio comercial, como pudimos
ver durante la Eurocopa 2008, donde los estadios disponían de oficinas para
alquiler, centros comerciales e incluso complejos deportivos. Creo que el desarrollo va en esta dirección,
ya que los propietarios de estadios quieren evitar acabar con un coloso inútil".
De acuerdo con nuestro reciente
artículo sobre patrocinio deportivo, la financiación para el fútbol todavía es
muy sólida, al menos en el deporte de elite. ¿Cree que esto ha atraído a más
grandes arquitectos a nuevos proyectos de estadios?
¡Definitivamente! Es casi como en el pasado, si uno piensa en el Coliseo
romano, por ejemplo; hoy en día, construir un estadio emblemático vuelve a ser
uno de los grandes sueños de todo arquitecto y diseñador que se precie de
serlo. Arquitectos de la talla de Norman Foster, Herzog & de Meuron o
Santiago Calatrava, que no habían trabajado en instalaciones deportivas en el
pasado, ahora le han dado una nueva perspectiva al desarrollo de estadios.
¿No sucede a veces que las fantasías
y "efectos" que un arquitecto quiere ver realizados chocan con la
necesidad antes mencionada de que el estadio sea sostenible?
No realmente, porque precisamente los estadios están sujetos a muchos
requisitos claramente estipulados, en especial la construcción principal. Hay
límites estrictos cuando se trata de visibilidad, seguridad, iluminación y la
orientación del estadio con respecto al sol, etc., así que a ningún arquitecto
se le ocurriría soñar con un estadio de veinte pisos de altura, por ejemplo. Es
como el fútbol mismo, a todo el mundo le encanta ver jugadores creativos y
apasionados, pero incluso ellos tienen reglas que respetar.
Aparte de aportar innovadores
estadios de fútbol, ¿qué han significado estos cambios para los aficionados?
Es como otro mundo. Mis recuerdos de los estadios cuando era niño son de
lugares fríos y oscuros que olían a salchichas ¡Y los baños ni se diga! En
cambio los estadios de hoy son lugares a los que se puede llevar a toda la
familia, como uno los llevaría a un torneo de tenis, por ejemplo. Y probablemente
lo que más aprecian los hinchas son las vistas sin obstáculos, a diferencia de
hace 25 o 40 años, cuando los techos de los estadios se sostenían con pilares.
Ahora se usan materiales más ligeros, combinados con mejoras en la ingeniería
estructural para ofrecer una visibilidad casi perfecta.
¿Diría que los nuevos estadios le están
cambiando el aspecto al juego?
Claro. Para empezar están los nuevos hinchas, que aprecian las nuevas
comodidades en los estadios, al igual que los hinchas de siempre, por supuesto,
y luego están los cambios técnicos, incluidas las mejoras en la cobertura
televisiva de los partidos gracias a estadios específicamente diseñados para
ello. Otra tendencia importante es el uso de césped artificial o "de fútbol".
Esto se debe en parte a las tribunas, que al ser más inclinadas permiten pasar
menos luz natural, pero también a la necesidad de darle un uso múltiple al
estadio, ya que los dueños también quieren celebrar allí conciertos y otros
eventos. Claro que algunos se oponen al césped artificial, pero si se fijan en
las mejoras que se han hecho en los últimos años, creo que verán que las
críticas son injustificadas. Incluso el Presidente de la FIFA ha dicho que el
futuro está en el césped de fútbol.
¿Qué podemos esperar de los estadios
de la Copa Mundial de la FIFA 2010?
Sudáfrica superará los innovadores diseños que pudimos admirar en los
mundiales de Corea/Japón 2002 y luego Alemania 2006. Creo que todos los que han
participado, en especial los obreros, merecen nuestro reconocimiento, porque
cuando se concedió el torneo a Sudáfrica, muchos decían que los estadios nunca
estarían listos. Ahora no sólo va viento en popa, sino que se está cumpliendo
estrictamente con nuestros requisitos y especificaciones.
Además, al menos cuatro de
los diez estadios serán monumentos arquitectónicos: el Soccer City de
Johannesburgo con sus brillantes colores, que son como un espejo de África. El
estadio de Puerto Elizabeth, con su techo como una gran ola que parece surgir
del mar. El estadio Green Point de Ciudad del Cabo, con el mar y la Montaña de
la Mesa como telón de fondo, algo fabuloso, y por último el estadio de Durbán,
con su magnífico arco, que será aún más impresionante cuando se alce sobre
70,000 espectadores en una de las semifinales que se celebrará en el estadio.
Las recientes copas mundiales de la FIFA han llevado la arquitectura de
estadios a nuevos niveles, y Sudáfrica lo llevará aún más lejos.
