Bellamy: "Me impresiona su pasión por el fútbol"

Craig Bellamy, el delantero del Liverpool, es famoso por su pasión y compromiso sobre el terreno de juego. A lo largo de su carrera, que comenzó en 1996, ha jugado en varios clubes de Inglaterra y Escocia, así como con la selección nacional de su querido Gales.

Menos conocida por el gran público es la labor humanitaria que lleva a cabo Bellamy fuera de los terrenos de juego, actualmente centrada en su trabajo en la Fundación Craig Bellamy de Sierra Leona, que instituyó el propio jugador en 2008. La fundación gestiona sin ánimo de lucro su propia escuela de fútbol y una liga nacional de fútbol juvenil.

El éxito de la fundación, basada en la educación, la igualdad y la comunidad, así como en la formación futbolística, no deja de crecer. Más de 2.000 niños del mencionado país africano participan en la liga juvenil de la fundación y, en marzo de 2012, se formó una liga femenina.

En una entrevista concedida en exclusiva a FIFA.com, Bellamy explica por qué sintió la necesidad de ayudar a Sierra Leona, los progresos de la fundación en sus cuatro años de existencia y sus repercusiones en todo el país.

¿Podría explicarnos las ideas y emociones que lo llevaron a ayudar a Sierra Leona?
En junio de 2007 tuve unas semanas de vacaciones y decidí visitar a un amigo que estaba trabajando en Sierra Leona. Fui sólo para ver cómo era, porque en el fútbol te llevan y te traen, y te alojan en los mejores hoteles, y no sueles conocer las diferentes culturas. El país me impresionó y, desde entonces, le tengo un gran cariño. Siempre he querido participar en obras filantrópicas en el Reino Unido, pero sólo tienes que mirar a tu alrededor para darte cuenta de lo afortunados que somos. Ver a esos niños que no tienen nada jugar con balones hechos de calcetines enrollados, o incluso con naranjas, me dio que pensar. Comprendí que quería hacer algo.

¿Le resultó desalentador y difícil empezar la fundación y superar los obstáculos que encontró por el camino?
Ha sido un trabajo enorme. Al principio contraté a unas personas que tenían experiencia en abrir una escuela de fútbol en otro país de África occidental. Tardé un tiempo en darme cuenta de que intentaban gestionarla desde fuera de Sierra Leona. Cuando caí en la cuenta, comprendí que era imposible que funcionara bien así. Por mis compromisos futbolísticos, no podía dedicarme a seguir los progresos personalmente. Sufrimos algún que otro revés, pero lo peor era no saber qué estaba pasando realmente. Así que, a principios de 2011, contraté a una persona que gestiona la fundación, que vive en el recinto y puede administrarlo todo diariamente. Ahora recibo noticias puntualmente de todo lo que pasa, desde cómo les va a los chicos en las clases hasta cómo está el terreno de juego. Volvemos a ir sobre ruedas.

¿Está contento de los progresos que ha hecho la fundación desde 2008?
Los progresos han sido estupendos. Los 19 chicos de la escuela lo están haciendo realmente bien en las clases y en el campo de fútbol. Estamos construyendo nuevas aulas y una nueva residencia, porque en septiembre recibiremos la segunda generación de alumnos. Pero donde las repercusiones de la fundación se han dejado sentir más profundamente ha sido en la liga nacional juvenil, que actualmente estimula a más de 2.000 niños, chicos y chicas, a que vayan al colegio y ayuden a sus comunidades.

¿Cree que los logros que ha conseguido la fundación se pueden reproducir en otros países?
El fútbol puede servir para intentar solucionar problemas de todo tipo. Nuestra liga no va sólo de fútbol, es muchísimo más que eso. Se trata de educación, deportividad y mejoras en las comunidades. Usar el fútbol para conseguir que los niños vayan a la escuela es algo que, sin duda alguna, podría funcionar en otros países. La UNICEF se sorprendió muchísimo de los resultados que conseguimos en las dos primeras temporadas, cuando empezó a colaborar con nosotros. No sé por qué razón no va a funcionar en cualquier otra parte.

¿Es la liga femenina, por diversas razones, más importante que la liga de los muchachos, dadas las desigualdades entre los sexos en el país?
Lógicamente, es muy importante, y estoy muy contento de que podamos ofrecer a chicas y chicos las mismas oportunidades de jugar en nuestra liga. La desigualdad entre los sexos es un gran problema en Sierra Leona, y me alegro de hacer algo por ayudar a solucionarlo. Después del éxito de la liga masculina, decidimos poner en marcha un proyecto piloto entre cuatro equipos en Makeni, al norte del país. Tuvo un éxito tremendo. De manera que, este año, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, presentamos una liga femenina ampliada, en la que participan más de 200 niñas de las regiones de Makeni y Kenema. Ahora poseemos seis equipos en cada región y, si consiguiéramos un patrocinador para la liga, el plan es hacerla nacional el año que viene.

¿Qué le ha parecido el nivel del fútbol del país durante sus visitas a Sierra Leona?
Cada vez que visito Sierra Leona me quedo impresionado de su pasión por el fútbol. Dondequiera que vayas, la gente juega al fútbol y, lógicamente, hay un importante semillero allí. Cada año, mi escuela lleva a cabo una campaña de búsqueda de talentos por todo el país entre niños de 11 a 13 años, y las aptitudes que vemos mejoran de un año para otro. Así como la calidad del fútbol y la deportividad en la liga que promocionamos. Muchos equipos esperan una oportunidad para entrar en ella.

¿Qué posibilidades hay de que los niños de la fundación se conviertan en futbolistas profesionales?
Continuamente me impresiona cómo están formándose los chicos de nuestra escuela de fútbol. Se entrenan con ahínco, como pude comprobarlo por mí mismo el verano pasado, cuando tres de ellos estuvieron seis semanas viviendo conmigo y mi familia mientras practicaban con el Cardiff City. Estoy seguro de que, en la próxima década, veremos a algunos ex alumnos de la CBF representando a la nación. La primera oportunidad les llegará en la selección del combinado que disputará el partido de la clasificación sub-17 contra Senegal en otoño. Pero el fútbol es un extra: para mí, la educación es lo primero. Si los chicos van atrasados en sus estudios, no pueden optar a esas oportunidades en el fútbol. La verdad es que me haría más feliz que los chicos se hicieran médicos, abogados o empresarios, y usaran su educación para contribuir al progreso de su país. Dos de ellos han conseguido becas para estudiar en Estados Unidos, y espero que regresen con una educación excelente, que redunde en beneficio de sus comunidades.

¿Qué piensan en el mundo del fútbol de este compromiso suyo? ¿Se sorprende la gente del trabajo que está dedicándole?
La reacción ha sido muy positiva. Me emocionaron mucho los mensajes de apoyo y las ofertas de ayuda que recibí cuando el canal ITV emitió un documental sobre la fundación a principios de este año. Era la primera vez que hablaba de mi trabajo en Sierra Leona, y tardaron bastante en convencerme para que accediera a grabar el documental, porque soy una persona que protege enormemente su intimidad. No abrí la fundación para que la gente tuviera una opinión diferente de mí.

¿Ha recibido ofertas de ayuda de organizaciones o personas?
Todo lo que se ve en la escuela, desde el terreno de juego, hasta las aulas y las residencias, ha salido de mi bolsillo. Como en septiembre llegará la nueva hornada de jugadores, hemos empezado a construir otra residencia y más aulas. Pero la fundación tendrá que autofinanciarse muy pronto, porque yo no voy a jugar al fútbol para siempre. La clave está en la asociación con empresas patrocinadoras y, de momento, tenemos una empresa de logística en Sierra Leona, llamada SSGI (Security Support Group International), que ha sido increíblemente generosa en su patrocinio de la escuela. La UNICEF hizo un trabajo increíble en la puesta en marcha de nuestra excepcional liga, y nos ayudó con gran generosidad las dos primeras temporadas. Ahora, en la tercera temporada, estamos consiguiendo que algunas personas y organizaciones de Sierra Leona y del mundo patrocinen los equipos de la liga. Por ejemplo, Mohammed Kallon y el Ejército Británico destacado en Sierra Leona patrocinan equipos. En cuanto al gran público, me han dejado maravillado todos los mensajes y ofertas de ayuda que he recibido del mundo entero tras la emisión del documental.

¿Animaría a otros futbolistas a comprometerse en obras como la suya?
Pase lo que pase sobre el terreno de juego, siempre podré regresar a Sierra Leona a ver la fundación. Se trata de un gran compromiso, y la gente me ponía peros cuando yo decía que quería llevarlo adelante. Pero es el mayor logro de mi vida. ¡Por supuesto que animo a otros a hacer lo mismo! Me siento muy afortunado de poder dedicarme a esto, pero no soy diferente a los demás; cualquiera en mis circunstancias habría hecho lo mismo. Son muchos los futbolistas que participan en obras benéficas, especialmente en sus propias comunidades.

¿Cuánto tiempo piensa seguir dedicándose a la fundación y al país?
No estoy en esto para marcharme y abandonarlo. Es mi proyecto y yo soy el responsable de él. Sé que es muy importante darle continuidad y la gente que trabaja en él tiene contratos a largo plazo. Mi objetivo ahora es establecer asociaciones que sirvan para financiar la fundación en el futuro. Cada vez que visito el país, me dan las gracias. Sin embargo, la verdad es que debería ser yo quien les diera las gracias a ellos por todo lo que han hecho por mí como persona.